<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899</id><updated>2012-01-08T17:12:10.302+01:00</updated><category term='periodismo'/><category term='política'/><category term='blogosfera'/><category term='ciencia'/><category term='educación'/><category term='creación'/><category term='religión'/><category term='lo que nos rodea'/><title type='text'>La mano del ventrílocuo</title><subtitle type='html'>Sé el cambio que quieras ver en el mundo.

Mohandas Gandhi</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>84</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7242753145569551024</id><published>2012-01-08T16:55:00.003+01:00</published><updated>2012-01-08T17:07:57.395+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Los papalagi y las cosas</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Dice Tuviavii de Tiavea sobre los hombres blancos (los Papalagi):&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Es  signo de gran pobreza que alguien necesite muchas cosas, porque de ese  modo demuestra que carece de las cosas del Gran Espíritu. Los Papalagi  son pobres porque persiguen las cosas como locos. Sin cosas no pueden  vivir. Cuando han hecho del caparazón de una tortuga un objeto para  arreglar su cabello, hacen un pellejo para esa herramienta, y para el  pellejo hacen una caja, y para la caja, una caja más grande. Todo lo  envuelven en pellejos y cajas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Hay  cajas para taparrabos, para telas de arriba y para telas de abajo, para  las telas de la colada, para las telas de la boca y otras clases de  telas. Cajas para las pieles de las manos y las pieles de los pies, para  el metal redondo y el papel tosco, para su comida y para su libro  sagrado, para todo lo que podáis imaginar. Cuando una cosa sería  suficiente, hacen dos. Si entras en una cabaña europea para cocinar, ves  tantos recipientes para la comida y herramientas que es imposible  usarlos todos a la vez. Y por cada plato hay un tanoa distinto: uno para  el agua y otro para el kaua europeo, uno para los cocos y otro para las  uvas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;  Hay tantas cosas dentro de una choza europea, que si cada hombre de un  pueblo samoano se llevase un brazado, la gente que vive en ella no sería  capaz de llevarse el resto. En cada choza hay tantos objetos que los  caballeros blancos emplean muchas personas sólo para ponerlos en el  sitio que les corresponde y para limpiarles la arena. Incluso las taopou  de alta cuna emplean gran cantidad de su tiempo en contar, rearreglar y  limpiar todas sus cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Todos  vosotros sabéis, hermanos, que cuento la verdad que he visto con mis  propios ojos, sin añadir a mi historia ninguna opinión. Por eso creedme  cuando os cuento que hay gente en Europa que presionan un palo de fuego  en sus frentes y se matan, porque prefieren no vivir a vivir sin cosas.  Los Papalagi turban de todos los modos posibles sus mentes y enloquecen  pensando que el hombre no puede vivir sin cosas, como no puede vivir sin  comida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;También  por eso, nunca he sido capaz de encontrar una choza en Europa donde  pudiera descansar del modo apropiado en mi estera, sin nada que  estorbara mis miembros cuando quería estirarme. Todas aquellas cosas  lanzan destellos de luz o gritan chillonamente con las voces de sus  colores, de tal modo que no podía cerrar mis ojos en paz. Nunca hallé el  verdadero reposo allí ni fue mayor mi nostalgia por mi cabaña samoana;  esa cabaña en la que no hay nada más que una estera para dormir y un  envuelve-cama, y donde nada te turba salvo la suave brisa del mar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Los  que tienen pocas cosas se llaman a sí mismos pobres o infelices. Ningún  Papalagi canta o va por la vida con un destello en su mirada cuando su  única posesiones un recipiente de comida como hacemos nosotros. Si los  hombres y mujeres del mundo de los blancos residieran en nuestras  cabañas, se lamentarían y afligirían, e irían a buscar rápidamente  madera de los bosques y caparazones de tortuga, vidrios, fuerte alambre y  llamativas piedras y mucho, mucho más. Y moverían sus manos de la  mañana hasta la noche, hasta que la choza samoana estuviese llena de  objetos enormes y pequeños que se rompen fácilmente y son destructibles  por el fuego y la lluvia, y que por esto deben sustituirse todo el  tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Cuantas  más cosas necesitas, mejor europeo eres. Por esto las manos de los  Papalagi nunca están quietas, siempre hacen cosas. Ésta es la razón por  la que los rostros de la gente blanca parecen a menudo cansados y  tristes y la causa de que pocos de ellos puedan hallar un momento para  mirar las cosas del Gran Espíritu o jugar en la plaza del pueblo,  componer canciones felices o danzar en la luz de una fiesta y obtener  placer de sus cuerpos saludables, como es posible para todos nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Tienen  que hacer cosas. Tienen que seguir con sus cosas. Las cosas se cierran y  reptan sobre ellos, como un ejército de diminutas hormigas de arena.  Ellos cometen los más horribles crímenes a sangre fría, sólo para  obtener más cosas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;No  hacen la guerra para satisfacer su orgullo masculino o medir su fuerza,  sino sólo para obtener cosas. No obstante se dan cuenta del gran  derroche que es su vida o no habría tantos Papalagi de alta posición que  no hacen durante su existencia nada más que sumergir cabellos en zumos  coloreados y con ellos formar bellas representaciones-espejo sobre  esteras blancas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Escriben  todas las buenas palabras de Dios, tan brillantes y llenas de color  como pueden. También moldean gente con arcilla blanca, sin ningún  taparrabos; muchachas de movimientos libres, encantadoras como la taopou  de Matautu e imágenes de hombres, blandiendo garrotes y acechando al  pichón salvaje en el bosque. Gente hecha de piedra, para la que los  Papalagi construyen enormes cabañas festivas, a las que la gente viaja  desde enormes distancias para disfrutar de su gracia y belleza.  Permanecen de pie enfrente de ellas, apretadamente cubiertos con sus  taparrabos y tiritando. Yo he visto a los Papalagi lamentarse cuando  admiraban la belleza que ellos mismos habían perdido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Ahora  el hombre blanco quiere hacernos ricos trayéndonos todos sus tesoros,  sus cosas. Pero esas cosas son como flechas envenenadas, que matan a  aquéllos en cuyo pecho se han introducido. Una vez oí, por casualidad,  decir a un hombre que conoce bien nuestras islas: «Vamos a forzar nuevas  necesidades en ellos». ¡Las necesidades son cosas! Y aquel sabio dijo  más: «Entonces podemos ponerles a trabajar también fácilmente». Quería  decir que tendríamos que usar la fuerza de nuestras manos para hacer  cosas, cosas para nosotros mismos, pero principalmente cosas para los  Papalagi. Debemos estar también cansados, encorvados y grises.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Hermanos  de muchas islas, debemos mantener nuestros ojos muy abiertos, porque  las palabras de los Papalagi saben como los dulces plátanos, pero están  llenas de flechas escondidas que saldrán para matar toda la luz y  alegría que hay en nosotros. No olvidemos nunca eso. Aparte de lo que  nos ha dado el Gran Espíritu, precisamos muy poco. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                 &lt;p  style="text-align: left; font-family: courier new;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000033;"&gt;Él  nos dio ojos para ver las cosas, pero necesitáis más que todo el tiempo  de nuestra vida para verlas todas. Y nunca pasó mayor mentira por los  labios de un ser humano como cuando el hombre blanco nos dice que las  cosas del Gran Espíritu tienen muy poco valor, pero que las cosas que  ellos producen son más útiles y valiosas. Sus propios objetos, son  numerosos, resplandecientes y brillantes, lanzan miradas seductoras a  nuestro sistema de vida y se nos imponen, pero nunca hacen el cuerpo de  un Papalagi más bello, sus ojos más brillantes o sus mentes más agudas.  Ésta es otra razón por la que sus cosas tienen poco valor y las palabras  que pronuncian y fuerzan violentamente nuestra consciencia, son  pensamientos empapados de veneno, las eyaculaciones de un espíritu  maligno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7242753145569551024?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7242753145569551024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7242753145569551024&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7242753145569551024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7242753145569551024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2012/01/los-papalagi-y-las-cosas.html' title='Los papalagi y las cosas'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-9180364048159688139</id><published>2012-01-02T11:07:00.005+01:00</published><updated>2012-01-08T17:08:30.025+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>25 razones</title><content type='html'>&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */ @font-face  {font-family:"Times New Roman";  panose-1:0 2 2 6 3 5 4 5 2 3;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:auto;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:50331648 0 0 0 1 0;} @font-face  {font-family:"Courier New";  panose-1:0 2 7 3 9 2 2 5 2 4;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:auto;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:50331648 0 0 0 1 0;}  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  line-height:150%;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Courier New";  mso-ansi-language:ES;  mso-fareast-language:ES;} table.MsoNormalTable  {mso-style-parent:"";  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;      &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hace unos días asistí a la celebración del 25 aniversario de la &lt;a href="http://www.lakalle.org/"&gt;Asociación Cultural La Kalle&lt;/a&gt;. Como en todos los aniversarios, uno trata de comprender qué fue, saber qué es, y vislumbrar qué será. Qué fue y qué es La Kalle es cosa que trataron de explicar quienes son o han sido parte de ella. Sin embargo, el asunto del qué será se reconoce con inteligencia como una pregunta que ha de ser respondida de manera colectiva en el entorno de la asociación, y no solo por sus integrantes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pensando sobre el asunto, recordé algo que oí a un profesor de una escuela literaria: “no soy un buen escritor, pero soy el sustrato necesario para que otros lleguen a serlo”. Pienso que en esta afirmación se esconde una de esas 25 razones por las que se preguntó a la audiencia durante el encuentro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuando uno suma dos más dos en la calculadora, el resultado siempre es cuatro. Por el contrario, cuando planta una semilla, ¿qué parte de toda la tierra es necesaria y qué parte es prescindible? ¿qué parte dará vida al árbol? No hay manera de saber qué semillas germinarán y cuales no. No hay manera de saber qué porción de tierra será la mejor para dar vida y cuál peor. No hay manera de saberlo &lt;i&gt;a priori&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;. Es el secreto de la vida frente a la lógica de la máquina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A pesar de lo que dicen ciertas doctrinas, nuestra sociedad se rige por la lógica de la vida, no por la lógica de la máquina. La lógica de la máquina, aplicada a la sociedad, no busca sino el beneficio de unos pocos a costa de otros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cabe preguntarse entonces de qué personas podemos prescindir, qué talentos podemos desperdiciar. ¿Acaso sabemos qué talentos serán necesarios en el futuro? Uno de los más grandes errores que hemos cometido como sociedad ha sido el dejar en manos de la lógica del mercado la decisión sobre qué es necesario y qué no, quién es necesario y quien no. Frente a esa lógica, La Kalle trabaja con la convicción de que todos somos necesarios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Asumir que uno trabaja a favor de esa lógica de la vida supone cuestionar ciertos supuestos. El más importante es, quizás, cuestionar el resultado como medida de lo que se hace. No se trata, por supuesto, de menospreciar el resultado, ni dejar de medirlo, sino de comprender, como sucede con la tierra que da vida al árbol, que somos uno más entre tantos factores. O dicho de otra manera: cuando medimos los resultados ¿qué estamos midiendo verdaderamente?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Qué hubiesen respondido nuestros padres si les hubiesen preguntado cómo seríamos hoy? ¿Nos pareceríamos a lo que ellos anticiparon? En unos casos sí y en otros no. Lo que es seguro es que era algo imposible de predecir. Lo que nos lleva a la pregunta fundamental: ¿qué nos hizo ser la persona que somos?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Nuestra vida no sigue una ruta establecida, y apenas somos capaces de explicarnos los cambios significativos que, unas veces con lentitud, y otras de manera repentina, hacen imposible cualquier predicción sobre quienes seremos. Esa incertidumbre en el resultado está en el centro del trabajo de colectivos como La Kalle. Y esa es la paradoja con la que han de convivir: su trabajo es necesario, sea cual sea el resultado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Así que esta es, según creo, una de las veinticinco razones: ser un poco de sustrato fértil infiltrado en la tierra en la que habrá de crecer y desarrollarse la vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-9180364048159688139?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/9180364048159688139/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=9180364048159688139&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/9180364048159688139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/9180364048159688139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2012/01/25-razones.html' title='25 razones'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-3078296219833125128</id><published>2011-11-15T19:46:00.005+01:00</published><updated>2011-11-16T11:10:08.203+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Otra Tierra</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Confieso que, a la vuelta de los Annapurnas, casi prefiero las preguntas por cortesía, a las que muestran un interés que se parece a una exigencia de confirmación: me incomoda tener que hablar de la impresionante grandiosidad y belleza de las montañas para evitar hablar de lo que a veces me preguntan, o sea, esa supuesta experiencia transformadora o espiritual que se atribuye a los viajes “exóticos”, -y de la que supuestamente carece una visita al supermercado-. Es la incomodidad que supone no responder lo que se espera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Ningún dramaturgo ignora la importancia del escenario en el efecto dramático de la obra; tampoco lo pasan por alto los religiosos al localizar sus templos. Lo mismo sucede con cada uno de nosotros. Pero el escenario no es la obra…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Las expectativas de cambio que las personas atribuyen al viaje son algo tan antiguo como la narración oral. No es difícil adivinar el origen de esa tradición. Para el nómada que encuentra un río lleno de agua fresca y pesca abundante tras varios días de marcha, viaje y milagro son inseparables.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Ese anhelo histórico sigue vivo, si bien hoy ha mudado su naturaleza material hacia lo espiritual: hoy lo que esperamos es una transformación interior antes que del paisaje. O sea, esperamos que simplemente con que cambie el paisaje, nacerá en nosotros el personaje que deseamos ser -aunque solo sea durante el breve tiempo del viaje-. Como esto rara vez sucede, acaba por construirse un relato del viaje, o bien lleno de anécdotas insignificantes -las comidas, el tráfico, la falta de agua caliente, etc.-, o lleno de una espiritualidad impostada -“puedes sentir algo especial en un lugar así”-, o incluso puede hablarse de una cultura de la que apenas sí se ha visto su superficie, bien maquillada por otro lado –recuerdo ahora unos turistas que, entre risas, lanzaban unas monedas a un cubo dentro de una fuente, se supone que pidiendo un deseo, mientras tres nepalíes arrastraban rodillas y manos por el fondo del estanque recuperando las monedas que caían fuera, sin que los alegres turistas diesen la más mínima señal de haberlos visto-.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Si me preguntan, opto por lo primero, aunque prefiero callar sin más. Un país es mucho más que su comida, y no me caí de ningún caballo camino de Damasco. Así que prefiero rumiar el viaje a solas, en silencio, y sobre todo prefiero mirar desde allí el mundo en que habito, a mirar desde aquí el lugar que visité. Esta es la mirada que me interesa, y es la que considero el verdadero viaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;En Otra Tierra, Mike Cahill y Brit Mailing fantasean con un mundo imagen especular del nuestro, y con la posibilidad de que una desincronización de ambos mundos permita a nuestro doble allí haber evitado el error que nos trajo hasta quienes somos hoy.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Esa Otra Tierra, ese lugar mágico que podemos visitar, no es otra cosa que el Paraíso: un lugar donde se puede evitar el dolor. Pero no hay paraísos; solo existe esta Tierra y la vida que vivimos. Y vivirla bien pasa por reconocer y enfrentarnos a nuestros errores y fracasos, y usar la imaginación y el amor para tratar de hacerlo lo mejor posible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Al poco de volver, cuando el espíritu aún sigue distraído por las imágenes de lo visitado, me encuentro en un diario esta respuesta de Luís Mateo Díez al hilo de su última novela:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;- ¿Qué es un 'pájaro sin vuelo'?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;- Un ser humano que tiene poca voluntad, una conciencia fuerte de sus limitaciones, que es frágil, melancólico, sensible, con un mundo interior muy poderoso pero que para la supervivencia, tiene un fuerte lastre. Es un buen pájaro pero vuela mal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Al final de la ruta, al llegar de nuevo al hotel en Katmandú, el vestíbulo está lleno de petates de los turistas que nos remplazarán. El hotel cierra el lazo de un trekking convertido en una cinta transportadora que recibe turistas por un extremo, y los devuelve por el otro. Las conversaciones de los viajeros, su actitud y su mirada hacia lo que ven me hace pensar que hoy viajar es un viajar sin salir de donde uno viene.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Tras quince días sin más preocupación que caminar, comer, y contemplar un paisaje soberbio, grandioso e inhumanamente bello, vuelvo a mi vida y me reconozco en ese pájaro de vuelo torpe del que habla Mateo Díez. No era necesario hacer ese viaje para reconocerse así, pero si quizás para comprender que todo viaje esconde el anhelo de dar con esa Otra Tierra donde poder volar bien. Lo que uno acaba por comprender es que, si hay otras vidas, tendrán que ser en esta y tendrán que ser aquí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-3078296219833125128?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/3078296219833125128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=3078296219833125128&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3078296219833125128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3078296219833125128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2011/11/otra-tierra.html' title='Otra Tierra'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6588170973851145580</id><published>2011-07-30T19:49:00.003+02:00</published><updated>2011-07-30T19:52:08.037+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>El Roto</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Pensamientos tras las viñetas de El Roto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://tu2is.blogspot.com/2011/06/el-roto-los-jovenes-del-15m-son.html"&gt;http://tu2is.blogspot.com/2011/06/el-roto-los-jovenes-del-15m-son.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6588170973851145580?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6588170973851145580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6588170973851145580&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6588170973851145580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6588170973851145580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2011/07/el-roto.html' title='El Roto'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-8856316573089432039</id><published>2011-07-27T23:15:00.004+02:00</published><updated>2011-07-27T23:19:58.434+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Maiakovski en América</title><content type='html'>&lt;style&gt;@font-face {   font-family: "Times New Roman"; }@font-face {   font-family: "Courier New"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: 150%; font-size: 12pt; font-family: "Courier New"; }table.MsoNormalTable { font-size: 10pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Section1; }&lt;/style&gt;    &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aprovechándome de la ausencia de muchedumbre en el viaje de vuelta, intenté organizar mis impresiones más importantes de los Estados Unidos:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Primero. El futurismo de la tecnología desnuda, del impresionismo superficial de humos y cables que tenía el gran papel de revolucionar la mentalidad estancada, impregnada del mundo campestre, ese futurismo primitivo está totalmente consolidado en los Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aquí no tienes que hacer llamamientos ni proclamas. Solo queda transportar Fordsons a Novorossiyisks, tal y como lo hace Amtorg.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A los trabajadores del arte se les presenta el reto de LEF: no celebrar la tecnología, sino domarla en nombre de los intereses de la humanidad. En vez de dedicarse a la admiración estética de las escaleras metálicas contra incendios de los rascacielos, hay que resolver el problema de la vivienda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Qué tiene el automóvil de especial…? Hay muchos: ha llegado el momento de pensar en qué hay que hacer para que no ensucien el aire.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No es cuestión de construir rascacielos en los que es imposible vivir pero la gente vive.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Las ruedas de los trenes elevados que pasan volando escupen polvo, y parece que pisan tus orejas. En lugar de cantar al estrépito, hay que poner silenciadores: los poetas tenemos que poder hablar en el vagón. Están el vuelo sin motor, el telégrafo sin cable, la radio, los autobuses que desplazan tranvías que corren sobre raíles, el metro que ha ocultado todas las apariencias bajo el suelo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tal vez la tecnología de mañana, incrementando las fuerzas por millones, vaya por el camino de la liquidación de las obras, del estrépito y de otras apariencias del reino tecnológico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Segundo: La división del trabajo aniquila la calificación humana. El capitalista selecciona y separa un porcentaje de los obreros que le cuesta caro (mano de obra cualificada, líderes de sindicatos amarillos, etcétera) para después tratar al resto de los trabajadores como una mercancía inagotable.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Si queremos, vendemos; si queremos, compramos. Si no queréis trabajar, esperaremos; si declaráis una huelga, cogeremos a otros. Recompensaremos a los sumisos y a los talentosos; a los insumisos los esperan los palos de la policía del Estado, los máuseres, y los colts de los detectives de las agencias privadas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La astuta segregación de la clase trabajadora en obreros y privilegiados, la ignorancia de la gente obsesionada por el trabajo que después de la jornada laboral bien organizada ni siquiera tiene fuerzas para pensar, el bienestar relativo del obrero que gana el mínimo vital, la esperanza vana de una futura riqueza que se nutre con las historias bien pintadas de limpiabotas que llegan a ser multimillonarios, unas auténticas fortalezas militares instaladas en las esquinas de numerosas calles y la amenazadora palabra “deportación” aplazan considerablemente cualquier tipo de expectativas de explosiones revolucionarias en los Estados Unidos. Aunque tal vez un día la Europa revolucionaria se niegue a pagar alguna deuda… o los japoneses empiecen a cortar las uñas de la manaza extendida a través del océano Pacífico. Por eso la asimilación de la tecnología estadounidense y los esfuerzos con el objetivo de un segundo descubrimiento de América –para la URSS- es la tarea que tiene que cumplir cualquier persona que viaje por los Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tercero: Tal vez sean fantasías. Los Estados Unidos acumulan demasiada grasa. Toman a la gente que tiene un par de millones de dólares por unos jóvenes principiantes con recursos limitados. Entregan créditos a quién sea: incluso al Papa, que compra el palacio de enfrente para que ningún curioso ni por sus ventanas papales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ese dinero sale de todas partes, incuso de la cartera poco poblada de los trabajadores estadounidenses.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los bancos hacen una publicidad muy agresiva de los depósitos para obreros. Poco a poco, esos depósitos crean la convicción de que hay que preocuparse por los intereses y no por el trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los Estados Unidos se convertirán en un país exclusivamente financiero, usurero. Los antiguos trabajadores que tienen aún deudas por el automóvil comprado a plazo y una casa microscópica, tan regada con el sudor que no es extraño que haya crecido hasta la segunda planta, esos antiguos trabajadores pueden creer que su tarea consiste en vigilar que su dinero no desaparezca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Es posible que Estados Unidos se conviertan en su totalidad en los últimos defensores armados de la causa desesperada de la burguesía. Entonces, la historia podrá escribir una buena novela parecida a La guerra de los mundos&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;, de Wells.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El propósito de mi ensayo es impulsar el estudio de las debilidades y fortalezas de los Estados Unidos en vistas de una lucha lejana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Rochambeau entró en El Havre. Unas casitas analfabetas que solo saben contar plantas con los dedos. Un puerto a media hora de la ciudad. Cuando todavía estaban echando las amarras, la costa se pobló de minusválidos andrajosos y con chiquillos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Les tiraban centavos inútiles desde el vapor (se dice que eso “trae suerte”) y los chiquillos, empujándose, acabando de desgarrar con dientes y dedos sus camisas plagadas de agujeros, luchaban por las monedas de cobre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los engreídos estadounidenses se reían desde la cubierta y sacaban fotografías.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Esos mendigos se me presentan como un símbolo de la Europa del futuro si no de arrastrarse ante el dinero de los Estados Unidos o a la vista de cualquier dinero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Viajamos hacia París. Taladrando con túneles las montañas interminables que atravesaban el camino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En comparación con los Estados Unidos, las casas parecían unas chabolas miserables. Cada palmo de tierra había sido conquistado con una lucha milenaria, agotado por siglos y usando con mezquindad avara para cultivar violetas o lechugas. Pero incluso ese apego a la casa, a la tierra, a lo suyo, despreciable y premeditado durante siglos, ahora me parecía una cultura extraordinaria en comparación con el régimen de campamentos provisionales, con el carácter rapaz de la vida estadounidense.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En cambio, hasta Rouen, en las interminables carreteras flanqueadas de castaños, en la región más poblada de Francia, solo nos cruzamos con un automóvil.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Fragmento de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;América&lt;/span&gt;, de Vladimir Maiaovski, libro publicado en 1926.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" face="courier new"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En España ha sido editado recientemente por Gallo Nero ediciones, con traducción de Olga Korobenko.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-8856316573089432039?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/8856316573089432039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=8856316573089432039&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8856316573089432039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8856316573089432039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2011/07/maiakovski-en-america.html' title='Maiakovski en América'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-9045722265957566583</id><published>2011-07-05T23:27:00.005+02:00</published><updated>2011-07-05T23:40:26.487+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Discurso de Robert Kennedy acerca del PIB</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Hace mucho tiempo que pienso en escribir un post sobre el significado del Producto Interior Bruto y la falta de sentido de medir eso que este indicador mide.  En su momento pensé en definir, por contraposición, algo así como el Producto Interior Delicado. Hasta ahora no encontré la inspiración y las palabras, al menos mis palabras, pero gracias a mi amigo Angel, he encontrado estas otras, pronunciadas por Robert Kennedy el 18 de Marzo de 1968. Aquí os lo dejo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=cGTatMlEHU0&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;"Nuestro PIB tiene en cuenta, en su cálculos, la contaminación  atmosférica, la publicidad del tabaco y las ambulancias que van a  recoger a los heridos de nuestras autopistas. Registra los costes de los  sistemas de seguridad que instalamos para proteger nuestros hogares y  las cárceles en las que encerramos a los que logran irrumpir en ellos.  Conlleva la destrucción de nuestros bosques de secuoyas y su sustitución  por urbanizaciones caóticas y descontroladas.  Incluye la producción de  napalm, armas nucleares y vehículos blindados que utiliza nuestra  policía antidisturbios para reprimir los estallidos de descontento  urbano. Recoge […] los programas de televisión que ensalzan la violencia  con el fin de vender juguetes a los niños. En cambio, el PIB no refleja  la salud de nuestros hijos, la calidad de nuestra educación ni el grado  de diversión de nuestros juegos. No mide la belleza de nuestra poesía  ni la solidez de nuestros matrimonios. No se preocupa de evaluar la  calidad de nuestros debates políticos ni la integridad de nuestros  representantes. No toma en consideración nuestro valor, sabiduría o  cultura. Nada dice de nuestra compasión ni de la dedicación a nuestro  país. En una palabra: el PIB lo mide todo excepto lo que hace que valga  la pena vivir la vida."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Tomado del libro "El arte de la vida" de Zygmunt Bauman; Ediciones Paidós Ibérica SA, 2009&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-9045722265957566583?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/9045722265957566583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=9045722265957566583&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/9045722265957566583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/9045722265957566583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2011/07/discurso-de-robert-kennedy-acerca-del.html' title='Discurso de Robert Kennedy acerca del PIB'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-5125171812122426506</id><published>2011-06-01T22:16:00.009+02:00</published><updated>2012-01-08T17:12:10.314+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>somos parte de nuestro adversario</title><content type='html'>&lt;style&gt;@font-face {   font-family: "Times New Roman"; }@font-face {   font-family: "Courier New"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: 150%; font-size: 12pt; font-family: "Courier New"; }table.MsoNormalTable { font-size: 10pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Section1; }&lt;/style&gt;    &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En Universos Paralelos, Michio Kaku cuenta:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuando exploran el firmamento en busca de vida inteligente, los físicos no buscan pequeños hombrecitos verdes, sino civilizaciones con producción de energía de tipo I, II y III. La categorización fue introducida por el físico ruso Nikolai Kardashev en los años sesenta para clasificar las señales de radio de las civilizaciones posibles en el espacio exterior. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Una civilización de tipo I es la que ha aprovechado formas planetarias de energía. Su consumo de energía puede ser medido con precisión: por definición, es capaz de utilizar toda la cantidad de energía solar que llega a su planeta, es decir, 10&lt;sup&gt;16&lt;/sup&gt; vatios. Con esta energía planetaria, podría controlar o modificar el clima, cambiar el curso de los huracanes o construir ciudades en el océano. Estas civilizaciones dominan realmente su planeta y han creado una civilización planetaria.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Una civilización de tipo II ha agotado la energía de su planeta y ha aprovechado la energía de una estrella entera, es decir, 10&lt;sup&gt;26&lt;/sup&gt; vatios aproximadamente. Es capaz de consumir toda la producción de energía de su estrella y concebiblemente podría controlar los destellos solares e inflamar otras estrellas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Una civilización de tipo III ha agotado la energía de un solo sistema solar y ha colonizado grandes proporciones de su propia galaxia. Esta civilización puede utilizar la energía de 10.000 millones de estrellas, es decir, 10&lt;sup&gt;36&lt;/sup&gt; vatios aproximadamente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cada tipo de civilización difiera del siguiente tipo más bajo por un factor de 10.000 millones. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aunque el vacío que separa estas civilizaciones pueda ser astronómico, es posible estimar el tiempo que podría tardarse en conseguir una civilización de tipo III. Partamos de la base de que una civilización crece a una tasa modesta del 2 al 3 % en su producción anual de energía. (Es una presunción plausible, ya que el crecimiento económico, que puede calcularse razonablemente, está directamente relacionado con el consumo de energía. Cuanto mayor es la actividad económica, mayor es la demanda de energía. Como el crecimiento del producto interior bruto, o PIB, de muchas naciones es del 1 al 2 % al año, podemos esperar que su consumo de energía crezca más o menos al mismo ritmo.) A este modesto ritmo, podemos estimar que nuestra civilización actual se encuentra aproximadamente a una distancia de entre 100 a 200 años de alcanzar el estatus de tipo I. Nos costará aproximadamente de 1.000 a 5.000 años alcanzar el estatus de tipo II, y quizás de 100.000 a un millón de años alcanzar el de tipo III. A esta escala, nuestra civilización hoy en día puede ser clasificada como civilización de tipo 0, porque obtenemos nuestra energía de plantas muertas (petróleo y carbón). Incluso el control del huracán, que puede liberar la energía de un centenar de armas nucleares, supera nuestra tecnología. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aunque nuestra civilización es todavía bastante primitiva, ya empezamos a ver señales de una transición. Cuando observamos los titulares, veo continuamente recordatorios de una evolución histórica. En realidad, me siento privilegiado de ser testigo de ello:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Internet es un sistema telefónico emergente de tipo I. Tiene capacidad de convertirse en la base de una red de comunicación planetaria.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La economía de la sociedad de tipo I será dominada no por naciones, sino por grandes bloques comerciales parecidos a la Unión Europea, que se formo a su vez por competencia con la NAFTA.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La lengua de nuestra sociedad de tipo I será probablemente el inglés. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Las naciones, aunque es probable que existan de algún modo durante siglos, irán perdiendo importancia a medida que caigan las barreras comerciales y el mundo se vuelva más interdependiente económicamente. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Probablemente siempre habrá guerras, pero su naturaleza cambiará con la emergencia de una clase media planetaria más interesada en el turismo y en la acumulación de reservas y recursos que en dominar a otros pueblos y controlas mercados o regiones geográficas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La contaminación se abordará cada vez más a escala planetaria. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;A medida que los recursos (como la pesca, las cosechas de grano y el agua) se agoten debido al supercultito y al exceso de consumo, aumentará la presión para gestionar nuestros recursos a escala global, ya que en otro caso nos enfrentaremos al hambre y al colapso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La información será casi libre, lo que animará a la sociedad a ser mucho más democrática y permitirá a la gente privada del derecho de voto adquirir una nueva voz y ejercer presión sobre las dictaduras. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En este sentido, la generación que vive ahora puede ser una de las más importantes que haya habido jamás sobre la superficie de la Tierra; es posible que pueda llegar a decidir si haremos sin peligro la transición a un tipo I de civilización.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-style: italic; font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Las palabras de Kaku huelen a azufre. Kaku no se olvida ninguna de las peores creencias que nos han traído hasta aquí: el sueño de dominación, la bondad del crecimiento perpetuo, cierto desprecio hacia lo humano, la contradicción lógica, el olvido de la experiencia, el cientifismo, lo posible como único mandato...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Reza un proverbio: “aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco.” Antes de que se inventase el pecado, los griegos ya habían inventado &lt;i&gt;la hibris&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;, la desmesura; una exagerada confianza en uno mismo que conduce a la tragedia. Si algo señala la hibris es la inmensa distancia que media entre nuestro deseo y nuestro entendimiento.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mumford advirtió la monumental confusión entre conocimientos y comprensión, origen de nuestra locura moderna. Cada vez sabemos más, y cada vez comprendemos menos. No hay duda de que el pensamiento científico está en el centro del equívoco. ¿Sabemos más de las personas que amamos al conocer su composición química, su ADN, sus procesos neurológicos, el funcionamiento del ciclo de la urea, los procesos hormonales, los lugares del cerebro donde sucede cada función, el mecanismo del envejecimiento?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El deseo de dominación se siente amparado por el conocimiento científico como el amante loco se siente amparado por la fregona que toma por su amante. ¿Significa esto que la sabiduría pasa por ignorar el conocimiento científico? En absoluto. Muy al contrario, se trata de no obligar a la ciencia a hacer lo que ni sabe, ni puede hacer; de reconocer que lo que nos ha traído hasta aquí, no puede ser lo que nos saque de aquí. Otras culturas han señalado el deseo como el origen del problema e instan al ser humano a deshacerse de él, o acaso a controlarlo. Ese tampoco es el camino, creo yo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Si queremos dejar de pensar que no habrá mañana (porque de esto hablamos), el deseo tiene que volver a hablarse con la sabiduría.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hace unos días me decía Julio: “somos parte de nuestro adversario”. Se me ocurre otra forma de decirlo: somos el poder que el poder tiene sobre nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-family: courier new;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cualquier cambio profundo en el mundo no vendrá de revolución colectiva alguna, ni de consignas, ni de dogmas, ni de mitos. Si hay una revolución pendiente (y absolutamente necesaria), es la que tenemos que hacer cada uno de nosotros. Y no va a ser ni fácil, ni indolora (más bien al contrario). Tenemos que buscar, cada uno de nosotros, ese poder que tenemos y que hemos otorgado al adversario. Ese poder que está en, y bajo nuestras palabras. Empecemos por ellas. Empecemos por repensar nuestro pensamiento, por desenmascararlo. Porque, como decía Julio, tenemos que descolonizarnos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-5125171812122426506?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/5125171812122426506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=5125171812122426506&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5125171812122426506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5125171812122426506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2011/06/font-face-font-family-times-new-roman.html' title='somos parte de nuestro adversario'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7510826432081827746</id><published>2011-05-02T09:32:00.004+02:00</published><updated>2011-05-02T09:36:50.599+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>¿Cuánto mide una tumba?</title><content type='html'>&lt;style&gt;@font-face {   font-family: "Times New Roman"; }@font-face {   font-family: "Courier New"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: 150%; font-size: 12pt; font-family: "Courier New"; }table.MsoNormalTable { font-size: 10pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Section1; }&lt;/style&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Estos días echan en la tele una serie de documentales sobre la construcción de las pirámides egipcias. Un grupo de profesores y estudiantes de una universidad de ingeniería civil de los Estados Unidos, trata de analizar la construcción en busca de hipótesis razonables sobre las técnicas constructivas empleadas. Discuten, por ejemplo, si el transporte de los materiales se realizaba mediante una única rampa longitudinal, o mediante una perimetral, o sobre la cantidad de hombres que eran necesarios para arrastrar uno de los bloques de piedra. Sean los métodos constructivos, sean los jeroglíficos, sean las distintas cámaras mortuorias o pasillos y canales, las preguntas que a menudo se formulan sobre las pirámides suelen ir en esa dirección: ¿cuál era la función de tal o cual elemento? ¿cómo realizaron tal o cual tarea?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Son preguntas pertinentes para una edificación formada por unos 2.300.000 bloques de piedra, cuyo peso medio es de dos toneladas y media por bloque, construida hace cuatro mil quinientos años por miles de hombres durante un periodo de veinte años. Nos asombramos antes las pirámides, pero se trata de un asombro cuantitativo -¡qué grande!-. Ahora bien, a todas esas interesantes cuestiones, uno puede añadir una más que provoca un asombro de distinta naturaleza: ¿cuánto mide una tumba?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Al formular esta pregunta, todas las anteriores pasan a un segundo plano, y el asombro se desplaza hacia otro lugar: ¿miles de operarios para colocar más de dos millones de enormes bloques de piedra durante veinte años para construir la tumba de un solo hombre? Esta es una de las preguntas que formula &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lewis_Mumford"&gt;Lewis Mumford&lt;/a&gt; en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El mito de la máquina&lt;/span&gt;, un texto que desarrolla una mirada tan atípica como lúcida sobre nuestro pasado como especie desde los primeros balbuceos hasta los cohetes espaciales, y que revela aspectos fundamentales de lo que subyace bajo lo que vemos. Siguiendo con las pirámides: el gran invento de los egipcios no fue semejante construcción, sino la máquina social necesaria para abordar una tarea como esa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Como todo los textos verdaderamente iluminadores, el de Mumford permite ver lo común que hay bajo lo aparentemente distinto. Estamos convencidos de vivir en una época distinta a la que dio lugar a las pirámides. Lo que afirma Mumford es que no, que hoy las pirámides son otras, pero existen, porque así lo exige lo que él vino a denominar la “megamáquina”: un tipo de orden social que antepone el desarrollo tecnológico y científico a cualquier otra consideración digamos humana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hoy la pirámide se llama economía: podemos dedicar tanto tiempo como queramos a discutir sobre los aspectos técnicos de esta nueva pirámide, a condición de no preguntarnos acerca de lo fundamental: su sentido. Cómo sucedía con las pirámides -aunque de forma más sutil ahora- uno intuye que existe una desproporción creciente entre la función que realiza el sistema -digamos la satisfacción de necesidades-, y la solución para satisfacerlos -que demasiado a menudo consiste precisamente en no satisfacerlas-. Sucede con nuestro sistema económico lo mismo que sucedía con las pirámides: su gigantismo y desproporción como respuesta a una función, es una amenaza para quienes construimos estas pirámides modernas. Algún día nuestros sucesores se preguntarán asombrados cómo pudimos estar tan ciegos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;p.d. un saludo a un nuevo blog amigo –&lt;a href="http://escribiendomargenes.blogspot.com/"&gt;escribiendo en los márgenes&lt;/a&gt;-.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7510826432081827746?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7510826432081827746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7510826432081827746&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7510826432081827746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7510826432081827746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2011/05/cuanto-mide-una-tumba.html' title='¿Cuánto mide una tumba?'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-764396508126679000</id><published>2011-02-13T17:30:00.005+01:00</published><updated>2011-02-13T18:58:59.958+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Desinformados</title><content type='html'>&lt;style&gt;@font-face {   font-family: "Times New Roman"; }@font-face {   font-family: "Courier New"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: 150%; font-size: 12pt; font-family: "Courier New"; }table.MsoNormalTable { font-size: 10pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Section1; }&lt;/style&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El enfado con los políticos circula por Internet. Se habla de su inutilidad, de su falta de preparación, de su ambición de poder, de sus sueldos, de su incapacidad, y de tantos otros males. También el CIS, cuando pregunta por los problemas más importantes, los encuentra a ellos. Este post no será un alegato en su defensa, pero sí será un alegato parcialmente exculpatorio. Creo que mientras señalamos a los políticos como el origen de nuestros males, otros salen con el botín por la puerta principal de nuestras vidas. Somos, sin saberlo, cómplices del saqueo que se perpetra contra nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Empecemos diciendo que, si algo ha demostrado esta crisis, no es tanto la incapacidad de los políticos como su falta de poder -decía un ministro de cultura francés que lo más terrible del poder es darse cuenta de que no se tiene-.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Entonces, ¿por qué seguimos creyendo aún en el poder de los políticos? En primer lugar, obviamente, porque ellos tratan de convencernos de que lo tienen. Difícilmente podría alguien alcanzar un puesto de responsabilidad política señalando los límites del poder al que se aspira. Lo primero que hace el político es convencernos de que puede hacer cosas que sabe bien que no puede hacer. Sin embargo, cuando lo prometido no se cumple, son pocos los ciudadanos que piensan en los limites del poder en lugar de en los límites del político. Esto explica, en parte, la frustración y la desconfianza hacia ellos. A los políticos se les puede echar en cara lo mismo que a esos padres que prometen llevarnos al zoo, y que al final se quedan viendo el fútbol en casa: o sea, de ilusionar primero para desilusionar después. Pero esto es solo parte de la historia. Hay un aspecto más siniestro y más peligroso: el interés del poder real por desacreditar el papel de la política.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El poder político, entendido como la capacidad de los ciudadanos para decidir sobre su realidad de manera colectiva, es el mayor obstáculo para que unos pocos impongan sus intereses a la colectividad. Así que los poderosos buscan por todos los medios debilitar un poder que ellos perciben como un obstáculo. Y eso se consigue haciendo pasar por falta de capacidad lo que es una limitación del poder político. Son muchos los mecanismos a su alcance, pero el más importante, sin duda, es el poder de escribir el relato de lo que sucede. Ya lo hemos señalado anteriormente: al contrario que en la guerra, en política, el que impone su narración, gana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La mayoría de la gente que se asoma a los medios lo hace creyendo que son una inocente ventana a la realidad, en la que el paisaje que se nos muestra se nos muestra de manera más o menos desinteresada. Nada más lejos de la realidad. El asunto funciona de la siguiente manera: los medios hablan de una selección de temas desde un determinado enfoque, y luego esos medios preguntan a la gente sobre cuáles son los temas importantes. Sorprendentemente, la gente responde que los temas importantes son esos de los que se habla en los medios, y los medios presentan esas encuestas como si ellos no tuviesen nada que ver con el resultado. Si los políticos se perciben como el mayor problema es porque los medios primero hablan mal de ellos, y luego preguntan acerca de ellos. El mecanismo es tan sencillo que asusta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Es curioso que no se perciba como un problema la ausencia de una red de guarderías públicas que alcance al 100 % de la población; o que haya cientos de miles de ancianos, por no decir millones, viviendo por debajo del umbral de la pobreza; o la destrucción de un patrimonio natural sin el que no existirían las medicinas, o todo el conocimiento en el que se fundamenta nuestra sabiduría. Y así cientos de cosas. Una vez más, hay que formular la pregunta: ¿Quién decide sobre de qué se habla en el espacio público? ¿Desde qué intereses? O sea, ¿quién decide de qué NO se habla?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Nuestras opiniones se explican mejor a partir del funcionamiento de los medios que de una realidad que uno sospecha se parece bien poco a lo que los medios refieren. En otras ocasiones hemos hablado sobre lo poco que importa nuestra experiencia a la hora de construir una imagen mental de la realidad, y lo mucho que importa lo que nos cuentan. Quizás nunca como hoy haya estado la balanza tan desequilibrada hacia lo que nos cuentan.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La mayoría de los medios no buscan que pensemos, sino que reaccionemos, que la primera reacción no sea de reflexión, sino de un posicionamiento inmediato; un “estoy a favor o en contra”. Los asuntos que presentan y la forma de presentarlos busca movilizar a los ciudadanos en una dirección, muchas veces alejada de sus propios intereses, y alineada con los intereses de los propietarios de esos medios, o sea, de los intereses de unos pocos, de una élite económica y financiera, del poder real. Para comprender esto, Pascual Serrano se ha dedicado a investigar quién está detrás de los medios. El resultado es Traficantes de Información, un libro que muestra, con nombres y apellidos, quienes están detrás de los medios, lo que, sin mucha más explicación, debería ser suficiente para que cualquier ciudadano se explique lo que esos medios cuentan.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Lo que se nos presenta en los medios es toda la realidad? ¿Es acaso siquiera una parte importante de la realidad? ¿O como mínimo una parte significativa de la realidad? Sospecho que no. Como señala Pascual Serrano, hoy la censura no se ejerce por limitación, sino por saturación. Constantemente nos bombardean con información, y pensamos que por ello estamos informados, cuando sucede exactamente lo contrario. La mayoría de nosotros carece de la información que necesita para comprender lo que sucede y lo que le sucede, y la brecha creciente entre una realidad limitadora, y una información insuficiente, no hace si no aumentar la frustración, el enfado, la ansiedad, la ira, y la depresión de todos nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hay, creo yo, un interés claro por deslegitimar la política y a los políticos. Y por lo que dicen las encuestas, funciona. Es así como el poder va apartando los obstáculos que se puedan interponer en su camino, lo que facilita la imposición de sus intereses. Pasa aquí y pasa en todas partes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Significa esto que toda crítica a los políticos sea ilegítima? !En absoluto! !Los políticos son más que criticables! Pero también deberían serlo las grandes empresas y los medios de comunicación. ¿Quién ejerce esa crítica? ¿Es razonable pensar que los medios van a criticarse a sí mismos? ¿A quienes financian sus actividades? Difícilmente. Sin embargo, a los políticos les exigimos un plus de virtud que no exigimos ni a nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Quizás nunca antes ha habido una necesidad tan grande de recuperar el papel de la política, de convencernos de que el poder no se delega, de que la condición de ciudadano es inseparable de la condición política, de que debemos dejar de responsabilizar a otros de lo que nos ocurre, de asumir nuestra responsabilidad y de ejercerla, de que si otros tienen poder es porque nuestra pasividad lo permite. Deberíamos hacer algo más que reaccionar a las cosas que nos cuentan, y deberíamos ser más críticos, formular más preguntas del tipo "qué intereses defiende quién me habla", y ser más activos en la búsqueda de información. Porque de lo contrario es posible que, sin ser conscientes de ello, estemos tomando partido en contra de nuestros propios intereses.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Si aceptamos que el poder no está en manos de los políticos, entonces hay que preguntarse dónde está, y cómo recuperarlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-764396508126679000?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/764396508126679000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=764396508126679000&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/764396508126679000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/764396508126679000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2011/02/desinformados.html' title='Desinformados'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6321043682621260565</id><published>2010-12-27T13:11:00.010+01:00</published><updated>2010-12-29T20:28:22.234+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Viviendo dentro de la chistera del mago</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;style&gt;@font-face {   font-family: "Times New Roman"; }@font-face {   font-family: "Courier New"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: 150%; font-size: 12pt; font-family: "Courier New"; }a:link, span.MsoHyperlink { color: blue; text-decoration: underline; }a:visited, span.MsoHyperlinkFollowed { color: purple; text-decoration: underline; }table.MsoNormalTable { font-size: 10pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Section1; }&lt;/style&gt;    &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hace unos días me comentaba una amiga que su madre enferma le había dicho lo siguiente: “lo que yo tengo no puede ser malo, si yo me siento bien”. Me parece que nuestra actitud colectiva se parece bastante a esa forma de pensar que consiste en cerrar los ojos a la realidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;He leído estos días “La Quiebra del Capitalismo Global”, de Ramón Fernández Durán, un relato estremecedor sobre lo que nos espera en los próximos veinte años si no cambiamos de manera radical nuestra forma de vivir, o sea, nuestra forma de pensar (puedes descargártelo &lt;a href="http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&amp;amp;id=Ram%F3n%20Fern%E1ndez%20Dur%E1n&amp;amp;inicio=0"&gt;aquí&lt;/a&gt;). Queremos creer que la crisis pasará, y que todo volverá a ser como era hace tres años. Pero esto supone, antes que nada, seguir ignorando cómo eran las cosas entonces (y siguen siendo hoy) más allá de nuestro entorno, de nuestra percepción inmediata de las cosas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El mayor obstáculo para el cambio reside, precisamente, en esa percepción, en lo que &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Edward_De_Bono"&gt;Edward de Bono&lt;/a&gt; llama nuestros modelos de pensamiento, y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/George_Lakoff"&gt;George Lakoff&lt;/a&gt;  nuestros  marcos de pensamiento. Respecto a esta percepción, es posible  que nunca  antes haya habido un grupo de gente tan ignorante acerca de  su entorno  como sucede hoy con quienes habitamos las llamadas áreas  ricas del  planeta, desde Nueva York a Ciudad del Cabo, desde Madrid a  Beijing. No  tenemos ni la menor idea de cómo llegan a nosotros desde  una aspirina a  un coche, desde una cámara digital a un pan de molde.  Seguir la  pista al más simple de los objetos es casi imposible. Las  cosas  simplemente aparecen un día, y desaparecen otro. Sin más, como si   viviésemos en la chistera de un mago (a este recpecto, es más que   recomendable la lectura de &lt;a href="http://www.fce.com.ar/ar/libros/detalles.aspx?IDL=6885"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La historia de las cosas&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, de Annie Leonard).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ignoramos   la inmensa complejidad de los procesos que traen hasta nosotros todas   esas cosas, y los intricados caminos que relacionan nuestras vidas y  las  de seres en el otro extremo del mundo (que no seamos capaces de   visualizarlas no las hace menos reales.) Y a pesar de nuestra   ignorancia, aceptamos que todas y cada una de las cosas que nos rodean   son signos de prosperidad y bienestar. Admitimos a regañadientes que es   posible que todo esto genere cierto impacto en el medio ambiente, y   quizás en la vida de otras personas, si bien es cuestión de tiempo y   técnica que vayamos solucionando estos problemas, siempre sin el menor   impacto en nuestras vidas. Vemos el lado más amable, y se nos oculta el   más oscuro. Así, seguimos pensando en el reciclaje como solución (el   “toque verde” en nuestra vida), pero nunca cuestionamos el consumo, ni   el crecimiento perpetuo, ni la acumulación, ni el Yo. Pero sucede, como   afirma Fernández Durán, que existe un conflicto creciente entre la   lógica del capital, y la lógica de la vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo   que Fernández Durán viene a decir es que vivimos un momento   crepuscular. Pero lo que acaba no es siquiera el Estado del Bienestar, o   la Era Industrial, o la Civilización Occidental; lo que vemos es el  fin  de un mundo que empezó hace unos seis mil años, basado en el   Patriarcado, la Violencia, la Guerra y el Estado. Últimamente, &lt;a href="http://www.elboomeran.com/blog/1/blog-de-felix-de-azua/"&gt;Felix de Azua&lt;/a&gt; suele afirmar que asistimos a un cambio de Era, no de Época. Creo que ni siquiera él comprender hasta qué extremo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Fernández   Durán se atreve a dibujar el panorama que veremos a diez o veinte años   vista, y a especular sobre lo que sucederá más allá, pero en un   escenario como el que plantea, es imposible hacer predicciones. Los   cambios van a ser tan dramáticos que hace impredecible cualquier futuro.   Quien esto escribe piensa que, o será un mundo donde habrá  desaparecido  la absurda idea de especie elegida, de reintegración de  los seres  humanos en la Naturaleza, de cooperación en lugar de  competición, o será  un mundo habitado por manadas de hombres lobo. Como  nada está escrito,  prefiero pensar que podemos hacer algo, que no hay  monstruo demasiado  grande que no pueda ser vencido, que si actuamos con  inteligencia y  creatividad, quienes nos sucedan vivirán en un mundo  mejor que este que  nos ha tocado a nosotros. Sencillamente, no podemos  no hacer nada, o  peor aún, creer que es suficiente con lo que hacemos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Vuelvo   a Edward de Bono y su definición del tercer tipo de problema: “el   problema consiste precisamente en la ausencia de problema, sus   cualidades moderadas actuales bloquean la visión de sus cualidades   óptimas posibles. La cuestión consiste en apercibirse de que hay un   problema, reconocer la posibilidad de perfeccionamiento y definir esta   posibilidad como un problema concreto”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El   problema, hoy, es nuestra forma de ver el mundo, los modelos y marcos   que usamos para mirar, nuestras metáforas. El reto está, precisamente,   en apercibirse del problema y en definirlo. Quizás un buen punto de   partida sea revalorar nuestra propia vida, es decir, valorar de nuevo   todos sus aspectos materiales y no materiales, prescindiendo, como dice   de Bono, de conceptos inmutables, de cuestiones aceptadas con carácter   permanente. Quizás sea esa valoración la que de lugar a las preguntas   que todos tenemos que hacerle al sistema en que vivimos. Hoy, como nunca   antes, estamos obligados a llevar nuestro pensamiento hacia lugares  que  ni siquiera sospechamos. Al menos tan lejos como lo que se nos  viene  encima.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" face="courier new"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Acabo con unas líneas entresacadas de &lt;a style="font-style: italic;" href="http://libros.fnac.es/a334853/Ken-Robinson-El-elemento"&gt;el Elemento&lt;/a&gt;, de Ken Robinson:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No   vemos el mundo directamente. Lo percibimos a través de marcos de ideas  y  creencias que hacen las veces de filtros sobre lo que vemos y cómo  lo  vemos. Algunas de estas ideas están tan profundamente arraigadas en   nosotros que ni siquiera somos conscientes de ellas. Nos llegan como   simple sentido común. Sin embargo, a menudo aparecen en las metáforas e   imágenes que utilizamos para pensar acerca de nosotros mismos y del   mundo que nos rodea. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El   hecho es que las organizaciones y las colectividades humanas no son   como los mecanismos: se parecen mucho más a los organismos. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Desde   el principio de la era industrial, los seres humanos parecen ver la   naturaleza como un depósito infinito de recursos útiles para la   producción industrial y la prosperidad material. […] El lado negativo de   todo esto es que trescientos años después el mundo jadea y nos   enfrentamos a la gran crisis del aprovechamiento de los recursos   naturales de la Tierra. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Algunos llaman Antropoceno a la nueva era geológica, del griego anthopos, que significa “hombre”. [..]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los   científicos creen que esta crisis es real y que tenemos que  plantearnos  hacer un cambio profundo durante las siguientes  generaciones si  queremos evitar la catástrofe. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Durante   más de trescientos años, las imágenes del industrialismo y el método   científico han dominado el pensamiento occidental. Es hora de cambiar de   metáforas. Tenemos que ir más allá de las metáforas lineales y   mecanicistas y llegar a metáforas más orgánicas del crecimiento y el   desarrollo humanos. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La   mayoría de los seres vivos solo pueden florecer en ciertos tipos de   ambientes, y las relaciones entre ellos a menudo son muy especializadas.   Las plantas sanas y fructíferas toman los nutrientes que necesitan de   su medio ambiente. Sin embargo, al mismo tiempo, su presencia ayuda a   sostener el medio ambiente del que dependen. Hay excepciones, como los   cipreses de Lyland, que parecen tomar posesión de todo lo que se ponga   por delante. ¿Entiendes la idea? Lo mismo puede decirse de todas las   criaturas y los animales, nosotros incluidos. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los   agricultores y los jardineros proporcionan las condiciones para que   crezcan. Los buenos agricultores saben cuáles son estas condiciones; los   malos no. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo   mismo sucede con los seres humanos y las comunidades. Para crecer,   necesitamos que se den las condiciones correctas en nuestros colegios,   negocios y comunidades, así como en nuestra vida personal. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Es   un punto de vista antiguo sobre la necesidad de que exista equilibrio y   realización en nuestra vida, así como de que haya sinergia con la vida  y  aspiraciones de otras personas. Es una idea que se pierde con  facilidad  en nuestras actuales formas de existencia. […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic;font-family:courier new;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hemos   llegado lejos, pero no lo suficiente. Todavía somos demasiado   intolerantes y pensamos demasiado a fondo acerca de nosotros mismos como   individuos y como especie, y muy poco acerca de las consecuencias de   nuestras acciones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6321043682621260565?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6321043682621260565/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6321043682621260565&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6321043682621260565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6321043682621260565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2010/12/xxx.html' title='Viviendo dentro de la chistera del mago'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7062899923821939546</id><published>2010-10-23T21:32:00.006+02:00</published><updated>2010-12-27T14:42:08.030+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>De derrota en derrota</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;H&lt;span style=""&gt;ace unos días pregunté a &lt;a href="http://www.ramonlobo.com/"&gt;Ramón Lobo&lt;/a&gt; en la &lt;a href="http://www.blogger.com/www.lacasaencendida.es"&gt;Casa Encendida&lt;/a&gt; de Madrid, si la izquierda es hoy en día tan inofensiva que el poder se siente suficientemente cómodo como para cedernos amablemente los espacios donde lo criticamos. Ponía como ejemplos dos lugares que apenas distan doscientos metros: la propia Casa Encendida (propiedad de Caja Madrid), y el no menos paradójico edificio de &lt;a href="http://latabacalera.net/"&gt;la Tabacalera&lt;/a&gt;, Centro Social Autogestionado, cedido por el Ministerio de Cultura… No se si no entendió la pregunta tal y como la formulaba, o si no le gustó. El caso es que respondió como si fuese una crítica personal. Lástima, porque creo que su blog dedica bastantes líneas a reflexionar sobre esta misma cuestión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;  &lt;p style="font-family: courier new;font-family:courier new;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hace un mes de la huelga general, y ya la hemos olvidado. No tendrá ningún efecto. El gobierno sigue adelante con sus reformas, y los demás seguimos cada uno a lo nuestro. En Francia, más conscientes de lo que se avecina, los sindicatos hacen más ruido, pero sospecho que el resultado será el mismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: courier new;font-family:courier new;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En fin, todo esto viene a que he leído &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/fabrica/Banksy/Simpsons/elpepiopi/20101017elpepiopi_9/Tes"&gt;este texto en El País&lt;/a&gt; vagamente relacionado con aquella pregunta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: courier new;font-family:courier new;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y a pesar de todo, paso de desanimarme. Como se suele decir, “de derrota en derrota hasta la victoria final”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7062899923821939546?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7062899923821939546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7062899923821939546&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7062899923821939546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7062899923821939546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2010/10/hace-unos-dias-pregunte-ramon-lobo-en.html' title='De derrota en derrota'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7154399278281321449</id><published>2010-10-21T19:44:00.003+02:00</published><updated>2010-10-21T19:49:51.853+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>decálogo de andar por casa</title><content type='html'>&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:130%;"&gt;Que hoy puede ser un gran día es una bobada; que hoy puedes hacer un buen día lo es un poco menos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ahora bien, nadie dijo que esto fuese fácil; aunque tampoco que fuera imposible, así que empieza por alguna parte, pero empieza.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y si no puedes hacer nada ahora, tómate una cerveza, pero si puedes, mejor déjala para otro día.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Eso sí, el peligro está ahí: puedes perder el tiempo quejándote de lo que no puedes cambiar, o hacer algo aquí y ahora. Tú eliges.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aviso: no hay segundas oportunidades; todas son primeras.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Observación: el pasado y la memoria son cosas distintas; el futuro y la imaginación, también. No te confundas. Por cierto, el futuro va por libre: no demostrará nada. Y si demuestra algo, será demasiado tarde.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ya sé que no mola, pero es posible que los otros sepan algo que tú no sabes, así que presta atención.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Respecto a las cosas, no te empeñes: a menudo están claras; eres tú el que se lía.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y no te engañes: o te expones, o te escondes.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por último: acostúmbrate a protestar. Puedes empezar por esto que acabo de decir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;style&gt;@font-face {   font-family: "Times New Roman"; }@font-face {   font-family: "Courier New"; }@font-face {   font-family: "Wingdings"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: 150%; font-size: 12pt; font-family: "Courier New"; }table.MsoNormalTable { font-size: 10pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Section1; }ol { margin-bottom: 0cm; }ul { margin-bottom: 0cm; }&lt;/style&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7154399278281321449?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7154399278281321449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7154399278281321449&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7154399278281321449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7154399278281321449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2010/10/decalogo-de-andar-por-casa.html' title='decálogo de andar por casa'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-3794503836496821860</id><published>2010-09-29T12:10:00.004+02:00</published><updated>2011-02-13T18:45:14.891+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Kanikosen, el pesquero</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;En las guerras, el que gana impone su narración; en la política, el que impone su narración, gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Desde la crisis financiera de hace dos años, el poder económico y la izquierda han tratado de construir primero, e imponer después, sus respectivos relatos. Y en ambos casos han tratado de construir su discurso como un enfrentamiento entre el “podría” y el “debería”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder económico ha tratado de convencernos, con todos los medios a su alcance, o sea, los de comunicación, de que la situación “podría” ser peor de no seguir una determinada hoja de ruta que pasa por el empobrecimiento de los trabajadores, y por la pérdida de derechos. Y al mismo tiempo trata de convencernos de que el sindicalismo, o sea, la organización colectiva de los trabajadores, “debería” ser mucho más virtuosa de lo que es, más adaptada a los tiempos, más comprensiva con la realidad según la entiende el poder.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La izquierda, por otro lado, trata de explicarnos que el poder político “debería” cambiar las reglas del juego para evitar la repetición de la crisis financiera, y ha dejado de lado el “podría”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “podría” es el discurso de la imaginación, y el “debería” es el de la moral, o sea, lo real frente a lo abstracto. Y en esa batalla siempre se impone lo real (porque la realidad, no lo olvidemos, es una construcción de la imaginación). Y por eso esta guerra la va a ganar el poder económico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La izquierda ha sido totalmente incapaz de construir una narración del mundo que “podría ser” si el poder económico triunfa; ha sido incapaz de contar las historias de los trabajadores de dentro de cinco años, o de diez, o de veinte, mientras que el poder económico sí ha sido capaz de inculcar el miedo al mundo que “podría ser” si no seguimos sus indicaciones. Así que, en un momento en el que deberíamos estar apedreando sucursales bancarias, el descontento se vuelve hacia los sindicatos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien escribe no sabe hacia donde vamos, pero sí sabe de dónde venimos; venimos del pesquero Kanikosen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1929, Takiji Kobayashi escribió “Kanikosen, el pesquero”, un relato durísimo acerca de las condiciones laborales a borde de un buque factoría que faena cerca de la isla de Sajalín. Un trabajo de hambre, maltrato físico y brutalidad, jornadas de trabajo agotadoras e interminables, arbitrariedad, enfermedad, malnutrición y muerte. Kobayashi fue torturado y asesinado por su militancia comunista a los veintinueve años de edad. Esta era la narración entonces:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Algún directivo inteligente había atado cabos y ligado la empresa a los “intereses del Imperio japonés”. Y sumas ingentes de dinero iban a parar a sus bolsillos. Y, entonces, dentro de su automóvil, pensaba que, para sacar más provecho, presentaría su candidatura a diputado. Exactamente en ese mismo momento, los trabajadores del &lt;/span&gt;Chichibu Maru&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, a miles de millas de distancia, en el oscuro mar del Norte, como un pedazo e cristal roto, se enfrentaban al viento y a las afiladas olas. “!Luchando a vida o muerte!”, pensaba el estudiante mientras descendía las escaleras en dirección a la letrina. “Y eso no es algo que le pase a otra gente”, se decía.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos pocos millones de privilegiados ya no trabajamos en el Kanikosen. En el resto del mundo, cientos de millones de personas siguen en ese barco, y nosotros pensamos, ingenuamente, que nunca volveremos a subir a bordo. Mientras, otros piensan cómo sacar partido de esa ingenuidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-3794503836496821860?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/3794503836496821860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=3794503836496821860&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3794503836496821860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3794503836496821860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2010/09/kanikosen-el-pesquero.html' title='Kanikosen, el pesquero'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4959018701674758855</id><published>2010-09-11T12:40:00.005+02:00</published><updated>2010-09-11T17:26:03.540+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Sobre presencias y ausencias</title><content type='html'>&lt;style&gt;@font-face {   font-family: "Times New Roman"; }@font-face {   font-family: "Courier New"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; line-height: 150%; font-size: 12pt; font-family: "Courier New"; }table.MsoNormalTable { font-size: 10pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Section1; }&lt;/style&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hace algo más de un año, eligiendo diez palabras, dudaba entre pérdida y ausencia. Elegí, con acierto, &lt;a href="http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/perdida.html"&gt;pérdida&lt;/a&gt;, y hablaba de ella como un filo hiriente cuyas caras son la presencia y la ausencia. Decía, también, que en toda ausencia hay una presencia, y que en toda presencia hay ya una ausencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Un año después, aquellas palabras cobran todo su sentido. De alguna manera se han encarnado, y esa carne dolorida es la mía. La memoria trae, de golpe, todo lo que ya no está, todo lo que se fue, y el dolor es inmenso. Y uno se pregunta por qué. No por qué se fue (que también), si no por qué su presencia ahora, por qué ese afloramiento de lo que estaba ya cubierto de polvo y tierra. Y la única explicación que encuentro es que solo desde lo insoportable se puede progresar; que sin ello uno transita pero no avanza; que es en el dolor más grande donde uno tiene que decidir si se salva o se condena. Y aquí estoy, caminando por la línea que separa los dos mundos…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4959018701674758855?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4959018701674758855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4959018701674758855&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4959018701674758855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4959018701674758855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2010/09/sobre-presencias-y-ausencias.html' title='Sobre presencias y ausencias'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-3951623704012793224</id><published>2010-08-30T21:11:00.009+02:00</published><updated>2010-08-31T10:45:02.857+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Hundertwasser</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Como todas las ciudades, Viena da cuenta de la forma de pensar de quienes la planificaron y construyeron, de la sociedad que estos quisieron modelar a través de sus palacios, sus avenidas, su estructura, sus museos y sus viviendas… Pasear por Viena es pasear por el buen gusto, las buenas maneras, el progreso, la modernidad y el orden -el orden arquitectónico, pero sobre todo el orden social-.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Se trata de una ciudad imponente, y esa era la intención de quienes la concibieron a lo largo del tiempo. Una ciudad que se impone a sus habitantes, que se impone a la naturaleza, que impone el trazado recto sobre el paisaje. Quizás esto sea algo común a la mayoría de las ciudades europeas, pero lo que en las demás es un rasgo, en Viena es definitorio: forma parte de su naturaleza más profunda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Ni siquiera el grupo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Secesi%C3%B3n_de_Viena"&gt;Secesión&lt;/a&gt;, en su intento por llevar el arte vienés al siglo XX, fue capaz de escapar a esa idea del arte como sacerdocio; como una intermediación entre lo sagrado y lo humano en la que el artista señala la supremacía de lo trascendente sobre lo material, sobre el paisaje mismo: es el edificio que se impone al paisaje (de nuevo Génesis 1:28). Cómo entender si no, las palabras de Hermann Bahr: "El verdadero origen del arte y su meta esencial fue, y ha sido siempre, expresar con figuras claras las sensaciones estéticas de una minoría de personas, nobles, puras y altamente organizadas. Después, la masa, que avanza lenta y con dificultad, debe aprender poco a poco de ella lo que es hermoso y bueno". Una forma paternalista de entender el arte muy similar a la forma en la que, aún hoy, por cierto, seguimos entendiendo la política.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Y quizás haya que pasear por Viena para comprender el valor de la obra de &lt;a href="http://www.hundertwasser.at/index_en.php"&gt;Hundertwasser&lt;/a&gt; como un intento de conciliar hombre y paisaje, de prescindir del sacerdote y volver a la idea primitiva del “religare”, es decir, de volver a vincular a unos hombres con otros, y los hombres con la naturaleza (como si alguna vez hubieran sido cosas distintas). En palabras del artista:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;“&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Desde los tiempos bíblicos, el hombre fue llamado a “&lt;/span&gt;dominar sobre la Tierra&lt;span style="font-style: italic;"&gt;”. El hombre moderno ha abusado de ese pensamiento y ha matado la tierra. Ahora debemos someternos a la tierra, algo que debería entenderse de forma simbólica y práctica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Debemos volver a construir casas en las que la naturaleza esté sobre nosotros. Es nuestro deber poner la naturaleza que matamos cuando construimos una casa, de nuevo sobre su tejado. Debemos devolver a la naturaleza los territorios que hemos tomado de ella ilegalmente. La naturaleza que ponemos sobre el tejado es la pieza de tierra que hemos asesinado para construir la casa.&lt;/span&gt;"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Tanto las casas como el museo Hudertwasser son lo último que uno debería visitar en Viena. Lo primero, sin duda, la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Willendorf"&gt;Venus de Villendorf en el Naturhistorisches Museum&lt;/a&gt;. Deberíamos mirar Viena con los ojos de aquella Venus fascinante modelada a orillas del Danubio hace 20.000 años, y recordar Viena con los ojos de Hundertwasser.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-3951623704012793224?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/3951623704012793224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=3951623704012793224&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3951623704012793224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3951623704012793224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2010/08/hundertwasser.html' title='Hundertwasser'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7299182478434973447</id><published>2009-12-30T23:56:00.005+01:00</published><updated>2009-12-31T09:44:40.954+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='religión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>El segundo nacimiento</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Y Dios los bendijo diciendo: “Sed prolíficos y multiplicaos, poblad la tierra y sometedla; dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre cuantos animales se mueven sobre la tierra”. Y añadió: “Yo os doy toda planta sementífera sobre la superficie de la tierra y todo árbol que de fruto conteniendo simiente en sí. Ello será vuestra comida. A todos los animales campestres, a las aves el cielo y a todo cuanto se mueve sobre la tierra con ánima viviente yo doy para comida todo herbaje verde”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Génesis 1:28&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Entonces la serpiente dijo a la mujer: “!No, no moriréis! Antes bien, Dios sabe que en el momento en que comáis se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Génesis 3:4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Por ello le arrojó del jardín de Edén para que trabajase la tierra de la que había sido tomado. Arrojó, pues, al hombre y puso delante del jardín de Edén los querubines y la llama de la espada flameante para guardar el camino del árbol de la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Génesis 3:23&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Sobra decir que hemos creado un Dios a nuestra imagen y semejanza: necesitamos ese Dios legitimador de nuestra conducta y de nuestro proceder; un Dios que nos exhorta a llevar a cabo el saqueo del único paraíso que existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Génesis es, a mi juicio, la metáfora más precisa sobre la creación, pero no del mundo todo, sino del mundo de los hombres –de esta parte del mundo que poco a poco se va imponiendo sobre el mundo entero-; la que mejor representa nuestra extraña relación con la naturaleza. Es el relato del momento en que, haciéndonos dueños, nos convertimos en dioses; dioses de un mundo que nos ha expulsado de sí. Es el momento de la distinción, de la distancia y del sometimiento: por ser dioses somos distintos de los otros seres; por ser dioses distinguimos entre el bien y el mal -aunque la naturaleza nada sepa de esta distinción-; por ser dioses dominamos el mundo; pero sobre todo, por ser dioses estamos distanciados del mundo: nuestro acceso al árbol de la vida está vedado. Sabemos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hacer uso del mundo&lt;/span&gt;, somos capaces de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;leer&lt;/span&gt; algunas de las reglas que lo rigen, pero parece que nos resulta imposible &lt;span style="font-style: italic;"&gt;volver a ser parte&lt;/span&gt; de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Avatar, de James Cameron, los na´vi -habitantes de Pandora- dicen que todo hombre nace dos veces. Quizás la figura de la resurrección no sea otra cosa que la metáfora de ese segundo nacimiento, de esa vuelta al paraíso, de la comunión de nuevo con todos y cada uno de los seres vivos o inanimados. No sé si esto es así, pero estoy seguro de que la resurrección nada tiene que ver con la muerte, ni real ni metafórica, y sí con los sentidos, con esos momentos en que comprendemos que todo está conectado con todo, y que la distancia que tratamos de imponer entre nosotros y las cosas es puro artificio, pura ficción que a la larga es posible que haga de nosotros algo insostenible.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Tras el solsticio de invierno llega el nuevo sol y con él la vida comienza ota vez. Celebrémoslo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7299182478434973447?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7299182478434973447/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7299182478434973447&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7299182478434973447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7299182478434973447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/12/el-segundo-nacimiento.html' title='El segundo nacimiento'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-5112797344165148246</id><published>2009-12-06T20:41:00.002+01:00</published><updated>2009-12-06T20:43:52.711+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Elogio a la Gaya ciencia, por Jesús Ferrero</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;No se puede negar que el amor al saber puede a menudo tomar esa derivación, donde el saber se ve como una sustancia acumulativa y no como la vía de cierta verdad. También podría relacionarse con la pasión por el poder y con el intento de poseer territorios tan vastos como el mismo deseo, y es evidente que ese elemento cuenta en la iniciación al saber, a todo saber, pero también es evidente que, en la vida y los hechos de ciertos seres ejemplares, el amor al saber, así como su búsqueda incesante, creó en ellos un excedente de conciencia que redundó en su equilibrio mental y en su sentido de la piedad, que les hizo infinitamente conscientes de la infinita ignorancia que llena nuestras cabezas, y que más que su arrogancia estimuló su humildad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las experiencias del deseo&lt;br /&gt;Jesús Ferrero&lt;br /&gt;Anagrama&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-5112797344165148246?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/5112797344165148246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=5112797344165148246&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5112797344165148246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5112797344165148246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/12/elogio-la-gaya-ciencia-por-jesus.html' title='Elogio a la Gaya ciencia, por Jesús Ferrero'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-3702964499682804907</id><published>2009-11-30T23:17:00.001+01:00</published><updated>2009-11-30T23:19:23.314+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Vidas muertas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: courier new;font-size:130%;" &gt;Yo era pequeño, y estaba viendo cohetes, y era guay, y de repente me entraron ganas de ser astronauta, pero vino un cura y me habló de niños muertos, y yo me sentí culpable, y me sentí culpable muchos años, pero un día dejé de sentirme culpable…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah! ¡En una playa! ¡En una playa dejé de sentirme culpable! ¡Esto es muy importante!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora soy mayor, y &lt;a href="http://factual.es/cronicas/vias-muertas/"&gt;escribo en un periódico&lt;/a&gt;, y ya no me siento culpable, porque yo no tengo la culpa de que se mueran los niños, y lo de los cohetes estaba guay, y es tontería ponerse a buscar los caminos que conectan unos hechos con otros, porque se te pone la cabeza loca, y es mucho mejor mirarlos así, aislados, como si las cosas no estuviesen relacionadas unas con otras, y el mundo fuese una cosa sencilla, como comer en un buen restaurante, o conducir un buen coche, o escribir artículos sobre niños y cohetes en un periódico recién estrenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ay! Si pudiese volver a ser aquel niño que veía alunizar al Apolo 11…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-3702964499682804907?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/3702964499682804907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=3702964499682804907&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3702964499682804907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3702964499682804907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/11/vidas-muertas.html' title='Vidas muertas'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7371736626033713356</id><published>2009-11-07T01:49:00.003+01:00</published><updated>2009-11-07T02:05:55.589+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Problemas significativos</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Eficacia: capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra eficacia es de color verde pálido, el color de la ropa de los cirujanos. Es una palabra limpia como un quirófano, indiscutible como un tratamiento, paralizante como un anestésico. Pocas palabras como ella encarnan la naturaleza esquizoide del sistema en que vivimos: es orden, limpieza, racionalidad, sentido, organización; todo aquello que nadie puede impugnar sin descalificarse a sí mismo. Pero en su reverso, en su cara oculta, es también deseo, expectativa, interés, pero ¿un deseo de qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reinado de la eficacia sería imposible si cada uno de nosotros -y quizás antes que nadie los tecnólogos- no hubiésemos confundido de manera fatal la neutralidad de la tecnología con la neutralidad de su uso: las leyes del electromagnetismo son las mismas en un aparato de tomografía atómica computerizada que en el radar que guía un misil. La oficina donde el tecnólogo realiza sus proyectos no es distinta en un caso y en otro, ni la titulación, ni la ciudad en la que vive, ni el coche que conduce, ni, sobre todo, las ecuaciones que emplea, los métodos… El mundo de las consecuencias queda lejos, muy lejos, y el eco de esos efectos nos llega a través de medios que, por su propia naturaleza, mutan la realidad en ficción desactivando así la potencia transformadora de los hechos vividos. Así que el tecnólogo cena tranquilo sin distinguir el telediario de una película, y la mañana siguiente, preocupado por el cambio climático, acude en bicicleta a la oficina donde estudiará cómo inundar el mercado con productos cuyo único fin es el consumo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin equiparar la neutralidad de la tecnología y la de su uso sería imposible el mundo eficaz en el que vivimos. Es ese poderoso efecto descontextualizador de la tecnología lo que permite hablar de eficacia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la eficacia no es neutra, ni racional, ni limpia, ni ordenada: la eficacia está siempre al servicio de algo y de alguien, y muy a menudo también sirve para ocultar algo. Por eso estamos obligados a preguntarnos cuál es ese deseo al que sirve la eficacia, si somos partícipes de ese deseo, si es el nuestro, incluso si es justo. Porque la naturaleza no atiende a voluntad alguna, pero nosotros sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo de nuevo al libro de Gopegui:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Una vez vino a La Habana un financista de compañías farmacéuticas y me tocó acompañarlo. Me dijo que ellos distinguían entre problemas serios y problemas significativos. Un problema serio era, por ejemplo, un problema que afectaba a muchas personas. Pero ellos no se dedican a los problemas serios sino a los significativos, que eran los que reportaban ganancias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[…]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A nosotros nos acabará pasando eso, escritor, y ojalá, ojalá me equivoque. Está muy bien lo del autofinanciamiento mientras haya cierto control. Si un laboratorio tiene que elegir entre investigar una vacuna para una enfermedad tropical o una crema antiarrugas, y presenta un proyecto diciendo que va a autofinanciarse con la crema, le dirán que no lo haga. Hasta que se necesite que lo haga. Y hasta que el propio laboratorio sólo escoja proyectos significativos, quizás no tan sangrantes como el de la crema, pero tampoco muy diferentes. Para entonces ya habrá interiorizado el valor de la eficacia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- La eficacia no es mala – dijo Orellán.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- ¿Estás seguro? La eficacia, aquí, suele querer decir máxima rentabilidad a costa de lo que sea y de quién sea. Ya tú lo sabes. No era un mal hombre el financista con el que hablé. Era un tipo eficaz.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;p.d. Y sin embargo, hay gente como &lt;a href="http://www.publico.es/culturas/267428/gervasio/sanchez/gana/premio/nacional/fotografia"&gt;Gervasio Sánchez&lt;/a&gt;. Siento que sus amigos de &lt;a href="http://www.soitu.es/soitu/losdesastresdelaguerra.html"&gt;soitu.es&lt;/a&gt; no hayan llegado a esto por una semana.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7371736626033713356?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7371736626033713356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7371736626033713356&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7371736626033713356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7371736626033713356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/11/problemas-significativos.html' title='Problemas significativos'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-8483390019102367214</id><published>2009-11-03T19:19:00.004+01:00</published><updated>2009-11-04T20:52:57.818+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Ajustes de ida y vuelta</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;“Es más fácil divorciarse que ajustar plantillas”, decía hace unos meses Carlos Espinosa de los Monteros en la revista Actualidad Económica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Las comparaciones siempre son de ida y vuelta, y a menudo tiene más chiste la vuelta que la ida, porque es esa la que delata al hablante. Es el caso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;La frase dice mucho sobre lo que un liberal como Espinosa de los Monteros piensa sobre las relaciones personales: el matrimonio como una sociedad mercantil y el divorcio como un ajuste de familia, la pareja como un recurso del que deshacerse cuando ya no es útil. O sea, una concepción de las relaciones humanas –y las laborales son solo un aspecto de esas relaciones- en la que -por mucho eufemismo que lo oculte- las otras personas están a mi servicio. Porque yo lo valgo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Esa visión es tan legítima como la contraria, es decir, esa que entiende las relaciones humanas en términos de cooperación, de no explotación, de ausencia de privilegios. Digo, es tan legítima; ahora bien, lo que no es legítimo es intentar hacerlo pasar por lo que no es. El liberalismo no busca la libertad del individuo, sino la libertad de unos pocos individuos a costa de los demás, una libertad a la que se accede a través de la cuna o de la explotación –o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;uso&lt;/span&gt;, si se prefiere dulcificar el asunto- de los otros. Vale, tienen derecho a pensarlo y a decirlo, pero agradeceríamos que fuese en estos términos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Es una lógica perversa, perversa porque deja fuera a millones de personas, porque castiga la debilidad y la falta de habilidades. ¿Por qué? ¿Por qué los más listos y los más fuertes tienen más derecho? A muchos les parece obvio que así sea. A mí no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién decide quién vale más?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Vuelvo al libro de Gopegui:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;" &gt;Esa fue la última discusión que tuve con Philip, ¿sabes? La planificación. Le pregunté si le parecía lógico que las empresas más grandes se dedicaran a investigar la textura de los bombones de chocolate o de las galletas saladas en vez de cosas necesarias. Dijo que sí, que le parecía lógico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Del mismo libro:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;" &gt;Uno sabe que mata –dijo Sedal-. ¿Crees que los ingleses, los belgas, los españoles, los suizos no saben que su comodidad, heredada o adquirida, en cualquier caso inocente, mata cada día en otros continentes? Lo saben. Les calma pensar que al fin y al cabo ellos encontraron así las cosas. Son mayores, saben que la comida que ellos dejan en sus platos no irá a parar a los niñitos muertos de hambre. Todo es más complicado, dicen. Y olvidan. Olvidan que lo saben.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-8483390019102367214?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/8483390019102367214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=8483390019102367214&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8483390019102367214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8483390019102367214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/11/ajustes-de-ida-y-vuelta.html' title='Ajustes de ida y vuelta'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7143468339728835046</id><published>2009-10-21T21:24:00.004+02:00</published><updated>2009-10-21T21:34:01.329+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Sin dinero</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Como divinidad que ha ido perfeccionado su esencia hasta casi convertirse en materia espiritual, el dinero es de naturaleza proteica y puede ser la metáfora de todas las cosas; es todas las cosas: es todo lo otro (o todo en lo que se puede convertir), y al mismo tiempo es la Nada si lo sacamos de su propio sistema. Por eso el dinero puede convertirse en una mística y provoca amores tan absolutos como el amor a uno mismo o el amor a Dios. E igual que Dios y otros grandes símbolos, el dinero cambia de actitud y hasta de naturaleza según sea la época y las gentes que lo administran. En épocas apacibles el capital se vuelve apacible, y en épocas impacientes como la nuestra se vuelve terriblemente impaciente, como postula Sennet, y, dentro de su presunta seguridad ontológica, provoca oleadas de inseguridad como las que provocaba Poseidón cuando quería marear a Ulises.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las experiencias del deseo&lt;br /&gt;Jesús Ferrero&lt;br /&gt;Editorial Anagrama&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su día Hanna Arendt acuñó el término &lt;span style="font-style: italic;"&gt;totalitarismo&lt;/span&gt; para referirse a los regímenes fascistas y comunistas que, durante los años treinta y cuarenta, habían teñido todos y cada uno de los aspectos de las sociedades donde se dieron, sin dejar un solo rincón: todo, desde la economía a las relaciones íntimas, había de ser sancionado con el correspondiente sello para poder ser: la familia nazi, la industria textil nazi, la escuela nazi, la ciudad nazi, el hombre y la mujer nazi. Es esa imposibilidad de ser más allá de los muros lo que conduce a Arendt a acuñar el exitoso término.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo, sin embargo, que se trata de un término, si no erróneo, si al menos equívoco: todos los regímenes político-económicos lo son. También el capitalismo y su correlato, la democracia representativa. Porque ningún sistema político puede construirse sobre la duda de su superioridad, de su, podríamos decir, cuota mayoritaria de Verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muy acertadamente señala Ferrero, el dinero –el símbolo y a la vez la metáfora del capitalismo-, puede serlo todo; todo menos su ausencia… El capital no puede permitir espacios sin dinero: todo ha de ser “convertible” a dinero, todo ha de tener un precio, porque una cosa sin precio es una sima que se abre en los cimientos del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capitalismo -como en su día el comunismo y el fascismo- es una sustancia gaseosa que tiende a ocuparlo todo, que niega la posibilidad de una vida extramuros, que combate los márgenes, porque los sistemas, de algún modo, son plenamente conscientes –lo son- de que basta con una grieta para que el monolito se derrumbe. La diferencia entre unos y otros es el método para achicar espacios, para reducir los márgenes: comunismo y fascismo usaron primero la presión y luego la desaparición; el capitalismo uno más sutil, pero no por ello menos efectivo: la incomprensión, el vacío…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que trata de vivir al margen ha de renunciar a la comprensión: le está permitido vivir dentro de los muros –si bien con severas restricciones-, pero a condición de ser silenciado: a aquel que cuestiona el dinero no le está permitido explicarse, todos están obligados a verle como al demente, como al violento incluso, y todos están obligados a ensordecer cuando habla. El capitalismo es, si se quiere, menos expeditivo en la condena: se desaparece solo de la polis -y solo en los casos extremos se recurre a la desaparición del mundo-. De una u otra forma, quien quiere abrir un hueco en los márgenes ha de hacerlo perdiendo su condición de ciudadano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo el ostracismo como solución para el disidente –para el disonante-. No podía ser de otro modo en la pulcra civilización que se dice heredera de aquella que envenenó al filósofo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El lado frío de la almohada&lt;/span&gt; (Ed Anagrama), dice Belén Gopegui:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Solo una vez le dije: ¿cómo acumularemos otra imaginación, otros secretos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Cómo vamos a reemplazar, se lo pregunto a usted ahora, este bien colectivo destrozado durante los siglos y siglos en que los fuertes han estado pidiendo la canción? Ni siquiera piden lo que quieren oír sino que dejan claro lo que no quieren, y si a usted le invitaran a dar unas clases magistrales en alguna excelente universidad o fundación, usted sabría.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7143468339728835046?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7143468339728835046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7143468339728835046&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7143468339728835046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7143468339728835046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/10/sin-dinero.html' title='Sin dinero'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6546270638857576690</id><published>2009-09-16T19:18:00.006+02:00</published><updated>2009-09-16T19:57:50.689+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Como me quite el cinto…</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Poco podía sospechar yo que entre los lectores de este blog se encontraría doña Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, a la sazón presidente de la Comunidad de Madrid -territorio también conocido como &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Aguirrestán&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;-.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Me explico. Hace algo más de un año publicaba aquí un &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: courier new;" href="http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/05/todos-los-nios.html"&gt;post&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; en el que incluía lo que aquí extracto:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Autoridad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;La autoridad del médico es la autoridad del conocimiento. Uno se somete o no al tratamiento, pero no cuestiona la autoridad del médico. En cuestiones de medicina, su autoridad no se discute.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;La autoridad del policía es la autoridad de la violencia. Al policía le está permitido ejercer una violencia que al resto nos está prohibido. No tiene porqué ejercerla, pero es la fuente de su autoridad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;La autoridad del profesor, ¿debe ser la del médico o la del policía?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: courier new;"&gt;[...]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: courier new;"&gt;Y sin embargo, a pesar de estas preguntas, confiamos en que:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-style: italic;"&gt;1– Una ley devolverá al profesor la autoridad perdida –de nuevo preguntamos: ¿la del conocimiento o la de la violencia?–.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-style: italic;"&gt;2– Una ley transformará al niño rebelde, agitador, subversivo, insubordinado en un adulto esforzado y responsable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:courier new;" &gt;Pues bien, a doña Esperanza le ha costado más de un año decidirse, pero ya tiene &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: courier new;" href="http://www.publico.es/espana/actualidad/252133/aguirre/enciende/debate/autoridad/profesor"&gt;la respuesta&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:courier new;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;A menudo se tacha al político de ignorante -no sin razón-, pero si un defecto supera en ellos a los otros -ya que está en el origen de todos los demás- es su absoluta falta de ironía: cuando dice algo, eso es exactamente lo que quiere decir. Se trata, es verdad, de un defecto de su discurso antes que de su persona, pero esa falta de ironía da la medida de la consideración que los políticos tienen de todos nosotros: nos hablan como si fuésemos gilipollas -y quizás no les falte algo de razón, pero estaría bien que se les notase intención de cambiar esto en lugar de aprovecharse, o al menos que fingiesen algo de disimulo-.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;En fin, resulta que lo que uno escribe en forma de ironía, tratando con ello de hacer ver lo absurdo del planteamiento –pongamos por caso la autoridad por decreto-, alguien como la presidente lo lee y exclama “!ah, qué gran idea!” y aquí estamos ahora, con la presidente proponiendo una gilipollez, y el personal dándole palmas…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;A principios de este año señalaba Alejandro Gándara -en un &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: courier new;" href="http://www.elmundo.es/elmundo/2009/01/19/escorpion/1232358311.html"&gt;post para enmarcar&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;-, que los centros educativos hoy –se entiende que los públicos, y se entiende que los pobres- no son más que cárceles más o menos camufladas. Pues bien, se acabó la ficción: ya tenemos carceleros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Es natural que cuando uno se enfrenta a lo desconocido -y vaya si los jóvenes los son para nosotros-, tire de las viejas recetas -esas con las que nos sentimos seguros-. Si bien no hay nada que objetar a esta primera reacción, hay todo que objetar a que esta se convierta en la segunda, y la tercera, y la cuarta. Ese empecinamiento en el error es de todo punto censurable. Así España, país que hasta hace nada no ha conocido otra manera de resolver las cosas que esa sostenida en la autoridad emanante del escroto, resuelve que la mejor forma de enfrentarse a una generación de jóvenes que ni entendemos, ni puta falta que nos hace, es tirar de cinto como se ha hecho toda la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Vale, tía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;En fin, hoy Gándara también escribe sobre esto. Aquí se lo dejo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: courier new;" href="http://www.elmundo.es/elmundo/blogs/escorpion/index.html"&gt;El maestro y la porra&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6546270638857576690?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6546270638857576690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6546270638857576690&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6546270638857576690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6546270638857576690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/09/como-me-quite-el-cinto.html' title='Como me quite el cinto…'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7346287139605570470</id><published>2009-09-07T22:05:00.007+02:00</published><updated>2009-10-18T19:34:16.160+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Dos formas de deshacerse de una vaca</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SqVoI34sqDI/AAAAAAAAAOg/2_jxSZIPAeU/s1600-h/vaca.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 143px; height: 107px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SqVoI34sqDI/AAAAAAAAAOg/2_jxSZIPAeU/s200/vaca.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378819831613925426" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 153, 102);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PRIMERA (*)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Un maestro samurai paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar. Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de realizar visitas, conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que obtenemos de estas experiencias. Llegando al lugar constató la pobreza del sitio: los habitantes, una pareja y tres hijos, vestidos con ropas sucias, rasgadas y sin calzado; la casa, poco más que un cobertizo de madera...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó: “En este lugar donde no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen para sobrevivir? El señor respondió: “amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo. Así es como vamos sobreviviendo.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, se despidió y se fue. A mitad de camino, se volvió hacia su discípulo y le ordenó: “Busca la vaquita, llévala al precipicio que hay allá enfrente y empújala por el barranco.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El joven, espantado, miró al maestro y le respondió que la vaquita era el único medio de subsistencia de aquella familia. El maestro permaneció en silencio y el discípulo cabizbajo fue a cumplir la orden.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Empujó la vaquita por el precipicio y la vio morir. Aquella escena quedó grabada en la memoria de aquel joven durante muchos años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Un bello día, el joven agobiado por la culpa decidió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar. Quería confesar a la familia lo que había sucedido, pedirles perdón y ayudarlos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Así lo hizo. A medida que se aproximaba al lugar, veía todo muy bonito, árboles floridos, una bonita casa con un coche en la puerta y algunos niños jugando en el jardín. El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia hubiese tenido que vender el terreno para sobrevivir. Aceleró el paso y fue recibido por un hombre muy simpático.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El joven preguntó por la familia que vivía allí hacia unos cuatro años. El señor le respondió que seguían viviendo allí. Espantado, el joven entró corriendo en la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hacia algunos años con el maestro.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Elogió el lugar y le preguntó al señor (el dueño de la vaquita): “¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?” El señor entusiasmado le respondió: “Nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió. De ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos. Así alcanzamos el éxito que puedes ver ahora.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;REFLEXION&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;“Todos tenemos alguna vaquita que nos proporciona alguna cosa básica para nuestra supervivencia, pero que nos lleva a la rutina y nos hace dependientes de ella. Nuestro mundo se reduce a lo que la vaquita nos brinda.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Si sabes cual es tu vaquita, no dudes en tirarla por el precipicio. Llegó el momento de pasar a la acción y salir de la rutina cuanto antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(*) &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;apócrifo circulando por internet&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 153, 102);font-family:courier new;" &gt;SEGUNDA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Un maestro samurai paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar. Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de realizar visitas, conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que obtenemos de estas experiencias. Llegando al lugar constató la pobreza del sitio: los habitantes, una pareja y tres hijos, vestidos con ropas sucias, rasgadas y sin calzado; la casa, poco más que un cobertizo de madera...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó: “En este lugar donde no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen para sobrevivir? El señor respondió: “amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo. Así es como vamos sobreviviendo.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, se despidió y se fue. Durante varios días, siguiendo él mismo los consejos que daba a su discípulo, reflexionó sobre la razón por la que aquella familia prefería aferrarse a su miseria en lugar de buscar maneras de mejorar sus condiciones de vida. Y para ello, en lugar de pensar en aquella familia, pensó acerca de sí mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Fue así como comprendió que, gracias a su condición de samurai, había estado desde la cuna libre de la tiranía del hambre y la miseria, habiendo tenido todas sus necesidades básicas cubiertas, pudiendo así dedicarse a la lectura, las artes marciales, el ocio y la reflexión. Por el contrario, aquella familia vivía aferrada a su vaca por la simple razón de que su desaparición significaría la muerte en pocos días de sus niños pequeños. El samurai comprendió que es difícil desprenderse de algo si ese algo es nuestro vínculo con la vida (por mucho que ese algo sea al mismo tiempo nuestra condena a una vida peor). Así, el samurai comprendió que el miedo de aquella familia era el mismo terror que siente el montañero que sabe que tiene que cortar la cuerda para sobrevivir pero es incapaz de hacerlo.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de comprender esto, el samurai se encerró en su casa y dedicó varios días a reflexionar sobre maneras de cambiar la situación. Cuando hubo acabado, llamó a su discípulo y se encaminó de nuevo hacia la aldea. Al llegar, el samurai mandó llamar a todos los campesinos que malvivían aferrados a sus vacas, como aquel que conociera el primer día, y les habló así:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;“Si queréis cambiar vuestro destino, procederéis como sigue: a partir de ahora, cada uno dejará de ser dueño de su vaca y lo será de todas las vacas. En lugar de dedicar a una persona para el cuidado de una vaca, os turnaréis de manera que una sola persona cuide de varias vacas. De esta manera el resto tendréis más tiempo disponible para otras tareas. Además, cada uno tomará sus míseros ahorros, que por separado no llegan para pagar la comida de una vaca, y los uniréis para añadir algunas vacas más a las que ya tenéis. Así tendréis un excedente de leche que aquellos liberados del cuidado de las vacas podrán emplear en producir productos lácteos y venderlos en el mercado. Además, deberéis liberar del trabajo manual a aquellos que sepan leer y escribir para que se dediquen a enseñar a niños y mayores esas artes”. Los campesinos no salían de su asombro al escuchar semejantes palabras, pues nunca pudieron imaginar que con la misma riqueza fuese posible que todos viviesen mejor. Dicho esto, el samurai se marchó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Un bello día, el joven discípulo volvió a la aldea. A medida que se aproximaba al lugar, veía todo muy bonito, árboles floridos, bonitas casas, una granja de vacas, una cooperativa de productos lácteos, un edificio para realizar asambleas, una escuela y niños jugando. El joven quedó asombrado. Aceleró el paso y fue recibido por un hombre muy simpático.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El joven preguntó por los campesinos que vivían allí hacia unos cuatro años. El señor le respondió que seguían viviendo allí. Asombrado, el joven entró corriendo en la cooperativa y confirmó que eran los mismos campesinos que visitara hacia algunos años con el maestro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Elogió el lugar y le preguntó a los socios: “¿Cómo hicieron para mejorar este lugar y cambiar de vida?” Los campesinos respondieron: “Comprendimos que el bien de cada uno es inseparable del bien de los demás, así que unimos nuestras fuerzas y capacidades y comenzamos a trabajar juntos. No fue tarea fácil, pues los señores feudales a quienes pagábamos tributos, mandaron emisarios para decirnos que tu maestro era maligno y que solo quería poner en peligro la estabilidad de la que gozábamos, y que quería quitarnos lo que a cada uno de nosotros nos pertenecía. No hicimos caso de aquellos emisarios y tus ojos pueden ver el resultado.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;REFLEXION&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Cada uno la suya&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7346287139605570470?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7346287139605570470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7346287139605570470&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7346287139605570470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7346287139605570470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/09/dos-formas-de-deshacerse-de-una-vaca.html' title='Dos formas de deshacerse de una vaca'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SqVoI34sqDI/AAAAAAAAAOg/2_jxSZIPAeU/s72-c/vaca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-8804459855482072114</id><published>2009-08-10T00:14:00.001+02:00</published><updated>2009-08-10T00:17:15.567+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Sammi</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: courier new;font-size:130%;" &gt;Sammi escribe su nombre en mi libreta, primero en pinyin -mal- y luego usando unos ideogramas minúsculos, como si esos símbolos tuviesen que representar también su edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el camarote del tren que nos lleva de Beijing a Guilin hay cuatro camas: en una de ellas dormirá Sammi con su madre, en las otras tres, nosotros: los tres extranjeros. Cuando entramos, Sammi nos observa sin miedo ni curiosidad. simplemente no deberíamos estar allí. Sin embargo, nuestra presencia todavía no ha alterado su realidad. Aún confía en que respetemos los límites de su mundo. Por eso no reacciona a ninguno de nuestros intentos por llamar su atención. Nos mira pero no responde. Yo he decidido que voy a romper esa frontera: es una niña demasiado lista para perdérsela. Empiezo por mirarla fijamente, como hace ella. Pruebo a hacer un avión de papel y se lo lanzo. No me había equivocado: ni lo devuelve ni lo ignora; la desmonta según le llega. Hago otro juguete de papel y entonces me da permiso para entrar. Al final de la tarde nos sorprenderá con un tímido “thank you” en un inglés que sus gobernantes le enseñan para comerciar y que ella nos entrega como un regalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay pocas sensaciones como las de despertar y ver los ojos de un niño mirándote, a la espera de eso que no pidió pero que ahora exige: fui yo quien quiso jugar con ella y ahora, justamente, me reclama lo que ofrecí ayer. No nos hace falta el inglés: para jugar solo hace falta un poco de imaginación. Mientras los otros duermen, hago cualquier cosa para que me entregue sus risas: hago el payaso, le hago cosquillas, juegos de manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En veintitrés horas hemos pasado del Beijing que construye su nueva gran muralla de árboles para defenderse del desierto de Gobi, a Yangshuo, un paisaje intercambiable, geográfica y humanamente, con el cercano Vietnam: arrozales, cientos de motos ruidosas y humeantes, un tráfico desquiciado, casas de ladrillos sin cubrir, ancianas que venden un puñado de cacahuetes por un yuan en cualquier lugar, y niños que ríen y chillan “hello, hello” cada vez que ven pasar un extranjero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para comprender el mundo en el que crecerá Sammi, quizás debiéramos haber hecho el viaje al revés: desde el pobre y duro Yangshuo rural -con sus campesinos doblados sobre los enlodados campos de arroz- hasta el disparatado Beijing -lleno de avenidas enormes, grandes edificios, coches caros, largas jornadas de trabajo, vacaciones inexistentes, centros comerciales-, una Beijing donde el dinero es la única contaminación apreciable, que se hace sentir hasta en los más humildes hutongs, esa forma de vida arcaica que el nuevo Beijing quiere devorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría volver a encontrarme con Sammi dentro de quince años, en el mismo tren, y que me contase qué dirección tomó su vida, hacia dónde le empujaron unas fuerzas de cuya existencia tardará mucho tiempo en tener noticias -no digamos ya en comprender-, unas fuerzas que dudo sean capaces de oír su risa.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-8804459855482072114?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/8804459855482072114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=8804459855482072114&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8804459855482072114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8804459855482072114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/08/sammi.html' title='Sammi'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1807270047336903099</id><published>2009-06-14T16:05:00.004+02:00</published><updated>2009-06-14T16:13:09.312+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Todo va bien</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SjUD3gwM8UI/AAAAAAAAAMI/4KWnlvZd_6g/s1600-h/home.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 116px; height: 97px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SjUD3gwM8UI/AAAAAAAAAMI/4KWnlvZd_6g/s200/home.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347184384792129858" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Todo va bien: las tiendas abastecidas, combustible en las gasolineras, colas en cines y restaurantes, se construyen nuevos edificios, carreteras, ferrocarriles, aeropuertos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo está bien: si quieres langosta, encontrarás langosta, si quieres una piscina de champán, tendrás una piscina de champán, si quieres un reloj por el precio de una casa, lo tendrás. Y sin embargo, en un panorama de superabundancia y riqueza –la crisis no cambia esto- hay quienes, como Yann Arthus-Bertrand, nos dicen que “es demasiado tarde para ser pesimistas”. ¿Pesimistas? El mundo cercano, inmediato, el mundo visible no nos da ninguna razón para serlo. Entonces, ¿porqué hay quien dice que hay razones para estarlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase es de Home, una espléndida película documental que nos recuerda lo absurdo de esa idea, tan arraigada en las culturas construidas sobre los cimientos de las religiones monoteístas, de que somos la especie elegida. No lo somos. Somos tan solo una más entre millones, y los lazos que unen nuestro futuro y el de esas otras especies nos son tan desconocidos como el origen y el destino del universo. Si no somos capaces de asombrarnos sin más ante la maravilla que es el planeta en el que vivimos, si no somos capaces de ver, al menos tendríamos que considerar el argumento anterior y ser más cuidadosos. No deberíamos ser tan atrevidos en nuestra relación con un mundo del que ignoramos tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se habla estos días de cambiar el “modelo productivo”, pero lo que se ofrece es un cambio de producto, no de modelo. Mientras no cuestionemos esa idea absurda del crecimiento perpetuo del producto interior bruto, seguiremos el mismo rumbo de colisión hacia la catástrofe. El cambio tiene que ser más profundo. Tenemos que repensar lo fundamental, y tenemos que empezar por nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por encima de cualquier otra cosa, lo que nos ha separado del mundo es una palabra mínima: la palabra “yo”. Sobre una palabra que tan solo pretendía distinguir la “cosa yo” de la “cosa árbol” o de la “cosa piedra”, hemos erigido el muro formidable del ego, un muro, como todos, ilusorio, un producto de la fantasía. Un muro inútil que tenemos que derribar: mientras no aprendamos a relacionarnos con nosotros mismos, no podremos hacerlo con los demás y con el mundo que nos rodea. No es tarea fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivimos tiempos difíciles –si es que alguna vez los hubo fáciles-, y en los tiempos difíciles hacen falta referentes, personas capaces de ver y de hacer ver. Hay muchos. Yann Arthus-Bertrand lo es. También Vandana Shiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una muestra de sus palabras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/user/homeprojectES"&gt;Home&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=3Beqdeao-ZE"&gt;Vandana Shiva&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1807270047336903099?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1807270047336903099/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1807270047336903099&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1807270047336903099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1807270047336903099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/06/todo-va-bien.html' title='Todo va bien'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SjUD3gwM8UI/AAAAAAAAAMI/4KWnlvZd_6g/s72-c/home.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-2224828480347417117</id><published>2009-06-06T11:20:00.001+02:00</published><updated>2009-06-06T11:22:52.555+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>La primera palabra</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: courier new;font-size:130%;" &gt;Hace un tiempo un amigo me invitó a dar una clase en el IES en el que trabaja. Tema libre. No tenía ni idea de sobre qué montar la clase hasta que recordé un artículo en Babelia de Menchu Gutierrez titulado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sílaba de fuego&lt;/span&gt;. En ese artículo Menchu mencionaba unos estudios acerca de la primera palabra. Me pareció que se podía montar algo interesante a partir de ahí. Después de varios meses de espera, por fin pude dar la clase el día 5 de Junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace mucho tiempo que establecimos una línea divisoria entre nosotros y el mundo. Es una línea trazada por el ego, por el yo. Para encontrar el lugar de uno en el mundo hay que hacerle frente al ego. Esa es la manera de diluir esa ilusión que nos separa de aquel. Hablar de “tu lugar en el mundo” no es otra cosa que reconocer que formamos parte de algo más grande que nosotros, y que estamos relacionados con ese algo como las células lo están con el cuerpo. Durante un hora tuve la sensación de estar cerca de mi lugar en el mundo. Le estoy muy agradecido a mi amigo por haberme ofrecido esa oportunidad. Lo que sigue a continuación es el guión de la clase:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Nuevas formas revelarán en realidad nuevas cosas”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Michel Butor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Normalmente usamos el lenguaje para pensar. Hoy, sin embargo, vamos pensar acerca del lenguaje. Vamos en busca de los elementos básicos a partir de los cuales se empezó a construir el edificio del lenguaje, y vamos a ver cómo a partir de elementos simples podemos construir ideas complejas. Vamos a realizar un esfuerzo de imaginación. Puede que algunas de las cosas que vamos a tratar les parezcan extrañas. No importa. A veces pasa mucho tiempo entre el momento en que oímos algo por primera vez y el momento en que lo comprendemos. En ese intervalo las frases permanecerán dentro de nosotros, carentes de significado, hasta que una experiencia concreta les de sentido dando lugar al conocimiento. Vamos a intentar olvidar lo que sabemos y a situarnos por un rato en un mundo tan lejano como el que existía hace unos veinte mil años, o treinta mil, o cuarenta mil años, cuando surgió el lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;La primera palabra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál pudo ser la primera palabra? Es imposible saberlo, pero aunque nunca lleguemos a saberlo, es mucho lo que podemos aprender haciéndonos la pregunta. Para empezar, sabemos cuáles no fueron. Es muy probable que la primera palabra fuese un “no”. Es la más sencilla, la más relacionada con la supervivencia, la menos difícil de inventar, la más parecida a un sonido elemental. Quizás fuese, en su origen, un simple grito pronunciado de una manera diferenciada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Afirmación, negación, sustantivos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;¿Cuáles fueron las siguientes palabras? Posiblemente los sustantivos. Nombrar “cosas”. Esto significa que aquellos primeros humanos ya tenían suficiente imaginación como para relacionar un sonido salido de su garganta con una piedra o un árbol, con una cosa. Estamos tan acostumbrados al lenguaje que no nos damos cuenta del inmenso salto que supone establecer esa relación. Pero no solo eso; de la misma manera, aquellos primeros humanos fueron capaces de establecer relaciones numéricas entre sus dedos y las cosas: un dedo, una manzana, dos dedos, dos manzanas. E incluso fueron capaces de establecer relaciones más allá de sus dedos: sabían que las estaciones del año se repetían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya tenemos dos elementos: afirmación/negación y sustantivos. Aquellos primeros humanos podían, por tanto, combinar estos elementos para construir otros nuevos haciendo uso de su imaginación. ¿Cómo podrían decir fruta verde o fruta madura? Podían, por ejemplo, combinar la palabra manzana y la palabra piedra para indicar que una fruta estaba dura. No necesitaban inventar una nueva para describir la fruta madura: podían usar las que tenían, mediante combinación, para construir nuevos significados: “manzana piedra” para la fruta verde, “manzana agua” para la fruta madura… Así, partiendo de palabras que nombran cosas concretas, podemos construir significados abstractos, como “maduro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Sentido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Además de la memoria y de la capacidad de relacionar cosas en apariencia no relacionadas, aquellos humanos tenían una característica peculiar que dura hasta nuestros días: no les bastaba con nombrar las cosas, además necesitaban encontrar un sentido a esas cosas. No les bastaba con dar un nombre a la tormenta; necesitaban, también, explicarse a sí mismos la tormenta. En esto no hemos cambiado: todos nosotros necesitamos explicarnos las cosas, necesitamos comprender porqué nos quieren, porqué nos abandonan, porqué a veces nos sentimos bien y otras nos sentimos mal, porqué las manzanas caen hacia el suelo. Necesitamos comprender, y sentimos un gran dolor y ansiedad cuando no comprendemos, cuando no somos capaces de explicarnos las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Sentimientos y Emociones&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Así que aquellos humanos primitivos, igual que habían nombrado las piedras, los árboles y los animales, también empezaron a nombrar sus sentimientos y emociones. De alguna manera, tuvieron la genialidad de comprender que esos sentimientos también eran, de alguna manera, “cosas”. De esta manera, por ejemplo, un día llamaron “ira” a lo que les sucedía por dentro cuando un intruso invadía su territorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Antropomorfización&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Y empujados por esa necesidad de dar sentido, aquellos humanos primitivos se dieron cuenta de que su ira iba acompañada de gritos, de excitación de violencia, y que también la tormenta va acompañada de gritos, excitación y violencia; que los truenos son, de alguna manera, como gritos formidables. Y como tienen memoria recuerdan que las tormentas suelen suceder después de muchos días de sol, así que se preguntaron si la tormenta no sería algo así como “la ira del sol”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin y al cabo, ¿qué es lo que aquellos humanos conocían mejor? En su intento de dar sentido a las cosas que suceden a su alrededor, hacen uso de lo que conocen, y lo que conocen son ellos mismos, sus sentimientos y emociones. ¿No es este un comportamiento mucho más racional de lo que creemos? ¿Podría ser este el origen de la idea de Dios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Violentar el lenguaje&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mucho tiempo después, en un giro genial, a uno de los descendientes de aquellos que un día dijeron que la tormenta era la ira del sol, se le ocurre darle la vuelta a la frase por el puro placer de hacerlo y dice: “mi ira es tormenta”. Todo lo que ha hecho ha sido jugar con elementos del lenguaje. Nada más –y nada menos-. Y jugando con el lenguaje ha sido capaz de construir una frase que, violando las reglas del lenguaje, es capaz de expresar, mucho mejor que cualquier frase que respete esas mismas reglas, un estado de ánimo, un sentimiento. Esto es la poesía: ejercer violencia sobre el lenguaje para construir sentido y significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Odisea de Homero, podemos leer lo siguiente: “caminan oscuros por la noche silenciosa”. Es una frase mal construida: la noche puede ser silenciosa, pero la gente no puede “caminar oscura”. La frase correcta sería “caminan silenciosos por la noche oscura”. ¿Qué ha sucedido con el sentido, con el significado, cuando quebramos las reglas del lenguaje? ¿Cuál de las dos frases proporciona una mejor representación de aquello que se quiere expresar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Extrañamiento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Durante miles de años, alrededor del fuego, generación tras generación, millones de humanos han seguido jugando con el lenguaje, dándole nuevos giros, inventando nuevas historias, creando nuevas palabras y estructuras hasta legarnos este extraño instrumento que hoy todos creemos conocer tan bien. ¿lo conocemos tan bien como creemos? Estamos tan familiarizados con su uso que hemos dejado de asombrarnos con él. Mientras miramos las cosas con “normalidad”, las cosas son invisibles. Solo cuando empezamos a mirar las cosas con cierta extrañeza podemos empezar a ver. Eso mismo ocurre con el lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;De las cosas al lenguaje, del lenguaje a las cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Así, hemos visto que las cosas llevan al lenguaje, pero hemos visto también que el lenguaje lleva a otras cosas, que no son aquellas que lo originaron, y cuyo descubrimiento solo se consigue cuando uno juega con él. Porque el lenguaje a veces nombra cosas que conocemos, y otras nos permite conocer cosas que no hemos nombrado.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-2224828480347417117?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/2224828480347417117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=2224828480347417117&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2224828480347417117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2224828480347417117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/06/la-primera-palabra.html' title='La primera palabra'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-3137272797937123440</id><published>2009-05-22T21:56:00.002+02:00</published><updated>2009-05-22T22:05:24.960+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Los hombres huecos</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Y para controlar y organizar fábricas y ejércitos, círculos literarios, las vacaciones estivales de las personas, sus sentimientos maternales, cómo respiraban y cantaban, hacían falta líderes. La vida había perdido el derecho a crecer como la hierba, a agitarse como el mar. Liss consideraba que había cuatro tipos de líderes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer grupo estaba formado por hombres de una pieza, a menudo desprovistos de una particular inteligencia o de capacidad de análisis. Estas personas adoptaban eslóganes y fórmulas de los periódicos y las revistas, citas de los discursos de Hitler y artículos de Goebbels, de los libros de Frank y Rosenberg. Sin tierra firme bajo sus pies, estaban perdidos. No reflexionaban sobre las relaciones ente diferentes fenómenos y, con cualquier pretexto, se mostraban crueles e intolerantes. Se lo tomaban todo en serio: la filosofía, la ciencia del nacionalsocialismo y sus oscuras revelaciones, los logros del nuevo teatro y la nueva música, o la campaña electoral del Reichstag. Como escolares, se reunían para empollar el Mein Kampf, hacían resúmenes de conferencias y folletos. Por lo general, llevaban una vida modesta, a veces pasaban necesidades, y estaban más dispuestos que el resto de las categorías a ofrecerse voluntarios para cubrir puestos que los separaban de sus familias. En un primer momento Liss había tenido la impresión de que Eichmann pertenecía a esta categoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo tipo estaba constituido por los cínicos inteligentes, los hombres que estaban al corriente de la existencia de la varita mágica. En compañía de amigos de confianza, se reían de muchas cosas: de la ignorancia de los nuevos doctores y profesores, de los errores y la moral de los Leiter y los Gauleiter. El Führer y los ideales sumpremos eran la única cosa de lo que no se reían. Estos hombres vivían normalmente a cuerpo de rey, bebían mucho, y su presencia era cada vez mayor en los peldaños superiores de la escala jerárquica del Partido que en la base, donde predominaban los jefes del primer grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cúspide regía una tercera categoría: allí solo había lugar para ocho o nueve personas, que admitían a unas quince o veinte más en el seno de sus reuniones. Se trataba de un mundo sin dogmas donde se podía discutir de todo en plena libertad. Allí, nada de ideales; solo pura matemática y la alegría de los grandes maestros que no conocían la piedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces Liss tenía la sensación de que en Alemania todo giraba en torno a ellos, a su bienestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Liss también había constatado que la aparición en la cúspide de personas con facultades limitadas siempre presagiaba acontecimientos siniestros. Los controladores del mecanismo social elevaban a los dogmáticos sólo para confiarles las tareas más cruentas. Y éstos, necios, disfrutaban por un tiempo de la ebriedad del poder, pero luego, una vez cumplido el trabajo, eran borrados del mapa; a menudo corrían la misma suerte que sus víctimas. En la cima quedaban, como antes, los imperturbables maestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los simplones, los que correspondían al primer tipo, estaban dotados de una cualidad excepcionalmente valiosa: eran del pueblo. No se limitaban a citar a los clásicos del nacionalsocialismo, también hablaban la lengua del pueblo. Su rudeza parecía sencilla, popular. Sus bromas provocaban la risa en las reuniones obreras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuarto tipo era el de los ejecutores, hombres que eran completamente indiferentes al dogma, a las ideas, a la filosofía; también estaban privados de capacidad analítica. El nacionalsocialismo les pagaba y ellos le servían. Su única pasión eran las vajillas, los trajes, las casas de campo, los objetos de valor, los muebles, los automóviles, los frigoríficos. No les gustaba demasiado el dinero porque no creían en su estabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Liss aspiraba a mezclarse con los altos dirigentes, soñaba con su compañía y su intimidad; allí, en el reino de la inteligencia y la ironía, de la lógica elegante, se sentía a gusto, bien, cómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a una altura aterradora, por encima de aquellos líderes, por encima de la estratosfera, había un mundo oscuro, incomprensible, confuso, cuya falta de lógica era inquietante, y en aquel mundo superior imperaba el Führer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más atemorizaba a Liss de Hitler era la inconcebible yuxtaposición que se daba en él de elementos contradictorios: era el maestro absoluto, el gran mecánico, dotado del cinismo y la crueldad matemática más refinada, superior a la de todos sus colaboradores más estrechos juntos. Pero, al mismo tiempo, poseía un frenesí dogmático, una fe fanática y ciega, una falta de lógica bovina que Liss sólo había encontrado en los niveles más bajos, casi subterráneos, de la dirección del Partido. Creador de la varita mágica y sumo sacerdote, era al mismo tiempo un feligrés oscuro y frenético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, mientras seguía con la mirada el coche que se alejaba, Liss sintió que Eichmann había suscitado en él aquel confuso sentimiento que al mismo tiempo aterrorizaba y atraía y que hasta el momento sólo le había provocado una sola persona en el mundo: el Führer del pueblo alemán, Adolf Hitler.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vida y destino&lt;br /&gt;Vasili Grossman&lt;br /&gt;Galaxia Gutemberg, Círculo de Lectores&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que a mí nadie me gana en lo que se refiere a pedir justicia o equidad. Sólo que ya estoy más que harto de la gente sin imaginación. De este tipo de gente que T.S. Eliot llama “hombres huecos”. Personas que suplen su falta de imaginación, esa parte vacía, con filfa insensible y que van por el mundo sin percatarse de ello. Personas que intentan imponer a la fuerza a los demás esa insensibilidad soltando, una tras otra, palabras huecas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[…]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero quiero que recuerdes una cosa, Kafka Tamura. Y es que los que mataron al novio de adolescencia de la señora Saeki no fueron otros que esa clase de sujetos. Sujetos estrechos de miras, intolerantes y sin imaginación. Tesis desconectadas de la realidad, terminología vacía, ideales usurpados, sistemas inflexibles. Son estas cosas las que a mí, realmente, me dan miedo. Son estas cosas las que yo temo y odio con todo mi corazón. Es importante saber qué es correcto y qué no lo es, por supuesto. Sin embargo, los errores de juicio personales pueden corregirse en la mayoría de los casos. Si uno tiene la valentía de reconocer su error, las cosas, generalmente, se pueden arreglar. Pero la estrechez de miras y la intolerancia de la gente sin imaginación son igual que parásitos. Provocan cambios en el cuerpo que les acoge y, mudando de forma, se reproducen hasta el infinito. Y yo, semejantes sujetos, no quiero que entren aquí –Oshima señala las estanterías con la punta del lapiz. Se refería, por supuesto, a la totalidad de la biblioteca-. Yo no puedo tomarme a risa a gente como ésa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kafka en la orilla&lt;br /&gt;Haruki Murakami&lt;br /&gt;Tusquets Editores&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-3137272797937123440?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/3137272797937123440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=3137272797937123440&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3137272797937123440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3137272797937123440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/05/los-hombres-huecos.html' title='Los hombres huecos'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-8601652951937886766</id><published>2009-05-04T19:09:00.001+02:00</published><updated>2009-05-04T19:09:53.798+02:00</updated><title type='text'>La tragedia griega según Aristóteles</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;“¿Sabes, Kafka Tamura? Lo que tú estás sintiendo ahora no es otra cosa que el conflicto central de la tragedia griega. No es la persona la que elige su destino, sino el destino el que elige a la persona. Ésta es la concepción del mundo en la que se fundamenta la tragedia griega. Y la tragedia, según Aristóteles, irónicamente, no surge de los defectos del protagonista, sino de sus virtudes. ¿Entiendes a qué me refiero? Son las cualidades, no los defectos, los que arrastran al hombre a la tragedia.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Kafka en la orilla&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Haruki Murakami&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Tusquets editores&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-8601652951937886766?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/8601652951937886766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=8601652951937886766&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8601652951937886766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8601652951937886766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/05/la-tragedia-griega-segun-aristoteles.html' title='La tragedia griega según Aristóteles'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6276876558084431734</id><published>2009-05-04T18:50:00.004+02:00</published><updated>2009-05-04T19:02:24.165+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Dos metáforas de la vida, por Haruki Murakami</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;"De la misma manera que un relato que empieza a ser contado con brío antes de que comiencen a enmarañarse las palabras, el sendero, conforme va avanzando, va estrechándose cada vez más, cediendo su dominio a los hierbajos. Las zonas allanadas van desapareciendo y se hace más difícil adivinar si se trata de una senda o simplemente lo parece. Y al final muere en un mar verde de helechos. O quizás la senda prosiga hasta más adelante. Sin  embargo, será mejor que aguarde a la siguiente ocasión para comprobarlo. Para seguir adelante necesitaría preparar ciertas cosas y un atuendo de los que ahora carezco."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;"Kafka Tamura, en la vida de los hombres hay un punto a partir del cual ya no podemos retroceder. Y, en algunos casos, existe otro a partir del cual ya no podemos seguir avanzando. Y cuando llegamos a ese punto, para bien o para mal, lo único que podemos hacer es callarnos y aceptarlo. Y seguir viviendo de esa forma."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kafka en la orilla&lt;br /&gt;Haruki Murakami&lt;br /&gt;Tusquets editores&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6276876558084431734?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6276876558084431734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6276876558084431734&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6276876558084431734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6276876558084431734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/05/dos-metaforas-de-la-vida-por-haruki.html' title='Dos metáforas de la vida, por Haruki Murakami'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7272545070000727179</id><published>2009-05-03T21:20:00.003+02:00</published><updated>2009-05-04T19:00:34.604+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Salir para saber</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;"Sobre el perfil del lector de mi narrativa, en mi intención no está dirigirme sólo a los militantes como Diego sino, sobre todo, al menos hasta el momento, a un conjunto de personas quienes, si bien sabemos algo, en cierto modo aún no sabemos que lo sabemos, como cuando a veces estás dentro de un bar y hay humo y ruido, y gente con quien no tienes muchas cosas que  compartir, pero sigues ahí hasta que, casi sin pensarlo, decides salir fuera y la calle está tranquila, el aire es fresco, hay silencio, te encuentras bien afuera, quizá hablas con alguien que también ha salido y paseas y el aire te da en la cara, y te dices que ahora sabes que sabías que ese bar no era tu sitio, ni en realidad querías estar ahí dentro."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Un pistoletazo en medio de un concierto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Belén Gopegui&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Editorial Complutense&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7272545070000727179?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7272545070000727179/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7272545070000727179&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7272545070000727179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7272545070000727179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/05/salir-para-saber.html' title='Salir para saber'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-818778488533217909</id><published>2009-04-15T01:58:00.004+02:00</published><updated>2009-04-18T22:47:47.081+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Palabra</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;“Antes del mar, de la tierra, y del cielo que todo lo cubre, la naturaleza tenía en todo el universo un mismo aspecto indistinto, al que llamaron Caos: una mole informe y desordenada, no más que un peso inerte, una masa de embriones dispares de cosas mal mezcladas.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Metamorfosis&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Ovidio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Editorial Espasa Calpe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;“Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos, y las tinieblas cubrían el abismo, pero el espíritu de Dios alentaba sobre las aguas. Entonces dijo Dios: “Haya luz”, y hubo luz.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Génesis 1.1&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;“En el principio existía el Verbo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;y el verbo estaba con Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;y el verbo era Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Él estaba en el principio con Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Todo fue hecho por él&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;y sin él nada se hizo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;cuanto está hecho.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Juan 1.1&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Me traen sin cuidado las exégesis de las Escrituras. Estas palabras fascinan, sobre todo si uno mantiene distancia con la teología, la ortodoxia, o cierta apropiación colectiva propiciada por la una y por la otra. Así que dejémonos seducir por ellas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Dice el Génesis que Dios creó el cielo y la tierra, pero no la luz; la luz &lt;span style="font-style: italic;"&gt;fue dicha&lt;/span&gt; -la misma luz, claro está, que desprende el fuego que Prometeo robó a los dioses-. Es decir, la creación entendida como un acto lingüístico en el que “las cosas se hacen con palabras” –J.L.Austin-.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Antes de la palabra todo tenía ese “mismo aspecto indistinto” del que habla Ovidio, y es solo por la palabra que el mundo existe. El lenguaje, como es obvio, nombra, pero lo que nos dicen los escritos bíblicos es que ese nombrar, además, es un crear.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;En vano busquen los paleontólogos el primer rastro humano en simas y cuevas. No es ahí donde habita. La palabra es la frontera que lo define, y el rastro de aquella primera palabra hace tiempo que se diluyó en el aire en el preciso instante en que fue pronunciada. Desde entonces nuestro combate con el mundo es un combate con la palabra, porque somos tanto como lo que podamos decir. Así, ese primer acto de creación, ese Verbo del que habla el Génesis, no es más que un acto fundacional, en absoluto definitivo; un acto sin fin, interminable, que renovamos cada vez que ponemos una palabra tras otra para construir un mundo que se resiste a ser ordenado de acuerdo a nuestro lenguaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Es una lucha tan imposible como inevitable, pero no podemos ser otra cosa sino palabras.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-818778488533217909?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/818778488533217909/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=818778488533217909&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/818778488533217909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/818778488533217909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/palabra.html' title='Palabra'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4098993223100757818</id><published>2009-04-14T19:08:00.000+02:00</published><updated>2009-04-14T19:09:33.700+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Niño</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;“El niño es un reflejo de nosotros mismos. No nos precede, sino que es la excrecencia que dejamos al mundo. Que aprendamos de él sólo explica lo ignorantes que somos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Los estamos alejando de nosotros, so pretexto de defenderlos. Porque también nosotros, con el mismo pretexto, nos alejamos de nosotros. Caemos presa de un engaño muy simple: creer que un niño es la posibilidad de ser como nosotros; pero es la definición de lo que hemos sido. Por eso lucha.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Cien niños&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Juan Carlos Suñén&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Ediciones Cátedra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4098993223100757818?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4098993223100757818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4098993223100757818&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4098993223100757818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4098993223100757818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/nino.html' title='Niño'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6072889829128825894</id><published>2009-04-13T23:14:00.003+02:00</published><updated>2009-04-13T23:19:16.829+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Destino</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;“-La casualidad no es un lujo, es la otra cara del destino y también algo más –dijo Johns.&lt;br /&gt;-¿Qué más? –dijo Morini.&lt;br /&gt;-Algo que se le escapaba a mi amigo por una razón muy sencilla y comprensible. Mi amigo (tal vez sea una presunción por mi parte llamarlo así) creía en la humanidad, por lo tanto creía en el orden, en el orden de la pintura y en el orden de las palabras, que no con otra cosa se hace la pintura. Creía en la redención. En el fondo hasta es posible que creyera en el progreso. La casualidad, por el contrario, es la libertad total a la que estamos abocados por nuestra propia naturaleza. La casualidad no obedece leyes y si las obedece nosotros las desconocemos. La casualidad, si me permites el símil, es como Dios que se manifiesta cada segundo en nuestro planeta. Un Dios incomprensible con gestos incomprensibles dirigidos a sus criaturas incomprensibles. En ese huracán, en esa implosión ósea, se realiza la comunión. La comunión de la casualidad con sus rastros y la comunión de los rastros con nosotros.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2666&lt;br /&gt;Roberto Bolaño&lt;br /&gt;Editorial Anagrama&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6072889829128825894?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6072889829128825894/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6072889829128825894&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6072889829128825894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6072889829128825894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/destino.html' title='Destino'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1032984535279688082</id><published>2009-04-13T12:28:00.002+02:00</published><updated>2009-04-13T13:14:00.980+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Mirada</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;En el año y poco que llevo escribiendo en este blog, todavía no he escrito nada sobre la &lt;a href="http://www.escueladeletras.com/"&gt;Escuela de Letras de Madrid&lt;/a&gt;. Hablar de la mirada es una buena ocasión para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay momentos y lugares que depositan sobre nosotros el manto de tierra fértil que deja una inundación tras de sí. Y con el tiempo, cuando uno mira la secuencia de esos estratos, comprende que esa superposición nos cuenta una historia que solo existe por acumulación. Algo así me sucede con la Escuela de Letras. Como los geólogos que al horadar la tierra descubren ese estrato peculiar que les indica un acontecimiento decisivo: la inundación, el terremoto o el incendio, hechos significativos que cambian el paisaje, que alteran el rumbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo, uno olvida muchas cosas, algunas superfluas y otras no, pero queda un poso que se puede oír como un recordatorio permanente de algo fundamental, apenas unas pocas frases: “aprender a mirar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mirada, inseparable de la palabra, un acto de la voluntad antes que del ojo, un ejercicio de atención, una decisión.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1032984535279688082?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1032984535279688082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1032984535279688082&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1032984535279688082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1032984535279688082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/mirada.html' title='Mirada'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6383595772193161991</id><published>2009-04-13T10:03:00.001+02:00</published><updated>2009-04-13T10:04:33.750+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Sentido</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: courier new;font-size:130%;" &gt;Nada menos que once acepciones propone el diccionario para esta palabra. Me quedo con esta: “razón de ser, finalidad”. Es decir aquello para lo que algo existe, lugar al que tiende. Esto es lo que tratamos -tantas veces en vano- de descifrar en lo que sucede. ¿Hacia dónde apunta esto que ocurre, esto que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;me&lt;/span&gt; ocurre? Una pregunta que dice más de nosotros que de los acontecimientos, que no solo no se sienten obligados a responder, sino que incluso nos desafían: ¿y por qué habría de existir algo parecido al sentido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La búsqueda de sentido nos define. No recuerdo las palabras exactas, pero estas se acercan: “o somos búsqueda de sentido o no somos nada”. No podemos mirar las cosas sin más, como un gato nos mira a nosotros. Nuestra mirada es una pregunta que trata de alcanzar algo esquivo, quizás inalcanzable, pero esa intención dice quienes somos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6383595772193161991?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6383595772193161991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6383595772193161991&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6383595772193161991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6383595772193161991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/sentido.html' title='Sentido'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7740083301689759550</id><published>2009-04-12T19:22:00.002+02:00</published><updated>2009-04-12T20:17:28.713+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Pérdida</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Dudé mucho entre pérdida y ausencia. Aún ahora, mientras escribo, dudo –por eso escribo-.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;La pérdida es la frontera entre la presencia y la ausencia, o más bien es el canto, el filo hiriente de una hoja cuyas caras son la ausencia y la presencia. Sí, quizás por eso elegí la palabra pérdida, por ser esa línea fina que la memoria traza entre dos mundos que, dándose la espalda el uno al otro, son inseparables; una línea permeable: en la ausencia está la presencia  de lo que fue –fuese realidad o sueño-, y en la presencia está la sombra de lo que un día no estará. Melancolía y tristeza como una infección latente en la alegría de lo que sí es hoy, igual que la alegría puede ser por momentos un cierto delirio de la memoria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Las agujas del reloj indican el sentido de la flecha del tiempo, pero la memoria no sabe nada de tiro con arco; sin embargo, conoce bien las heridas que esa flecha deja a su paso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7740083301689759550?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7740083301689759550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7740083301689759550&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7740083301689759550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7740083301689759550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/perdida.html' title='Pérdida'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-3280796384741825906</id><published>2009-04-11T20:11:00.004+02:00</published><updated>2009-04-11T20:32:52.609+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Amor</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Amor, la palabra más difícil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Roland Barthes habla de figuras que se suceden al capricho del azar, y aunque la imagen nos remita fácilmente a nuestra propia experiencia amorosa, el misterio queda intacto. Porque el misterio del amor no es el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;qué&lt;/span&gt;, sino el hecho asombroso de que algo semejante exista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Barthes habla de afirmación de un discurso abandonado por el resto, pero esto es perder de vista el hecho para sustituirlo -de manera algo fraudulenta- por el contexto. Quizás sea imposible hablar del amor sin hablar del contexto, como no se puede hablar del amor sin hablar del sujeto y del objeto, pero desde luego lo que es imposible es hablar del amor sin hablar de salvación, o si se quiere evitar el sospechoso fardo que esa palabra lleva a cuestas, de sanación. Porque si hay algo misterioso en el amor no es la fuerza que confiere al que ama, ni su existencia al margen de lo social, ni el evidente fracaso al que está destinado cualquier intento del lenguaje por aprehenderlo -el amor es el único silencio que la palabra reconoce-; el verdadero misterio es la capacidad del amor bueno para salvarnos de nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-3280796384741825906?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/3280796384741825906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=3280796384741825906&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3280796384741825906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3280796384741825906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/amor_11.html' title='Amor'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1177457199065145528</id><published>2009-04-11T19:24:00.002+02:00</published><updated>2009-04-13T23:17:35.277+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Tierra</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;"Que ya no veamos las estrellas es tan solo un aspecto de este alejamiento de la realidad. La vida se ha distanciado de lo natural en muchos aspectos, y la experiencia directa se ha transformado en abstracción y falta de contacto. En ningún otro periodo histórico hemos estado más desconectados de nuestro cuerpo y de nuestra esencia. La posibilidad de relación casi infinita que proporciona el mundo tecnológico, pese a las muchas ventajas que encierra, exige un alto precio en contacto. Hemos olvidado el tacto del mundo y con ello estamos produciendo nuevas y numerosas enfermedades del alma, infelicidades que son la complicada consecuencia de la distancia interpuesta entre nosotros y el mundo natural. Hemos olvidado que nuestra mente se configura a través de la experiencia corporal del mundo –de sus espacios, texturas, sonidos, olores y costumbres- tanto como a través de los rasgos heredados y las ideologías asimiladas. Entre las formas físicas del mundo que nos rodea y el mundo interior de nuestra imaginación existe un permanente y formidable intercambio que nos define y nos modela.&lt;br /&gt;[…]&lt;br /&gt;Hay una sencilla verdad en la sensación de apoyar las manos en una roca calentada por el sol, o de observar las cambiantes formaciones de una bandada de pájaros al vuelo, o de recibir la irreversible caída de los copos de nieve en la palma de la mano."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturaleza Virgen&lt;br /&gt;Robert Macfarlane&lt;br /&gt;Alba Editorial&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1177457199065145528?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1177457199065145528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1177457199065145528&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1177457199065145528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1177457199065145528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/tierra.html' title='Tierra'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-3320214832040392860</id><published>2009-04-07T21:53:00.003+02:00</published><updated>2009-04-13T23:18:10.933+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Demonios</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;“Somos nuestros propios demonios.&lt;br /&gt;[...]&lt;br /&gt;Una fuerza precisa arrastra a mi lenguaje hacia el mal que puedo hacerme a mí mismo: el régimen motor de mi discurso es el piñón libre: el lenguaje actúa como bola de nieve, sin ningún pensamiento táctico de la realidad. Trato de hacerme daño, me expulso a mí mismo de mi paraíso, afanándome en suscitar en mí las imágenes (de celos, de abandono, de humillación) que pueden herirme; y la herida abierta, la mantengo, la alimento con otras imágenes, hasta que otra herida viene a producir un efecto de diversión.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmentos de un discurso amoroso&lt;br /&gt;Roland Barthes&lt;br /&gt;Siglo XXI Editores&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-3320214832040392860?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/3320214832040392860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=3320214832040392860&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3320214832040392860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3320214832040392860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/demonios.html' title='Demonios'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6498684812073472974</id><published>2009-04-03T22:31:00.004+02:00</published><updated>2009-04-03T22:54:26.895+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Extrañeza</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Extrañeza es el canto inesperado de un cuervo negro, un oboe en Van Morrison, una calle sin principio ni fin, el repentino interés de una mirada que se sabe descubierta, un milagro bajo la escalera, el camino que se sorprende a sí mismo girando a la izquierda donde debería girar a la derecha; extrañeza es olvido del yo, susurro en el oído, primera caricia, olor de lluvia antes de la lluvia, golpe de azafrán en la boca… extrañeza es, antes de nada, el ojo que al fin ve.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6498684812073472974?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6498684812073472974/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6498684812073472974&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6498684812073472974'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6498684812073472974'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/04/extraneza.html' title='Extrañeza'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1914590247075024410</id><published>2009-03-30T19:16:00.006+02:00</published><updated>2009-04-12T19:52:07.921+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Fragmentos de un discurso</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;   extrañeza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;   demonios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;amor&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;pérdida&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;destino&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;tierra&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;niño&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;   mirada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;   palabra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;sentido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1914590247075024410?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1914590247075024410/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1914590247075024410&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1914590247075024410'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1914590247075024410'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/03/fragmentos-de-un-discurso.html' title='Fragmentos de un discurso'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7517073266846164055</id><published>2009-03-15T19:47:00.005+01:00</published><updated>2009-03-16T15:47:35.861+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Intuición y Palabra</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/Sb1NWl3DaRI/AAAAAAAAALI/424kKz0kyEA/s1600-h/bailarina.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313488185882536210" style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; WIDTH: 66px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 122px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/Sb1NWl3DaRI/AAAAAAAAALI/424kKz0kyEA/s200/bailarina.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:courier new;" &gt;Así, pues, el duende es un poder y no un obrar, es un luchar y no un pensar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:courier new;" &gt;[…]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:courier new;" &gt;Para buscar al duende no hay mapa ni ejercicio. Solo se sabe que quema la sangre como un tópico de vidrios, que agota, que rechaza toda la dulce geometría aprendida, que rompe los estilos, que hace que Goya, maestro de los grises, en los platas y en los rosas de la mejor pintura inglesa, pinte con las rodillas y los puños con horribles negros de betún.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:courier new;" &gt;[…]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:courier new;" &gt;Todas las artes son capaces de duende, pero donde encuentran más campo, como es natural, es en la música, en la danza y en la poesía hablada, ya que estas necesitan un cuerpo vivo que interprete, porque son formas que nacen y mueren de modo perpetuo y alzan sus contornos sobre un presente exacto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Teoría y juego del duende&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Federico García Lorca&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;A pesar de que la muerte ya alcanzó a Zara –o quizás por eso mismo-, el romano Pomponio recorre las calles vacías hasta llegar a la casa de la samaritana en busca de algo que ya nunca podrá volver a tocar -la vida no es un libro en un estante-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De una ramera ha aprendido la lección más importante: la palabra no conoce, la palabra persigue; siempre camina por detrás de lo misterioso, del duende, del amor, de la intuición… La palabra solo puede vivir cuando se ha desprendido del andamiaje, del artificio, de la técnica. Ha sido un gesto inesperado e inexplicable de Zara el que ha hecho que el romano comprenda. Un acto al margen de la palabra, al margen del lenguaje. En palabras de Pascal Quignard: “&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;No podemos pasar por alto lo preverbal y lo prehumano sobre cuyas espaldas eso que los griegos llamaban lógos y los romanos ratio, y eso que tanto los griegos como romanos llamaban ego, no son más que moscas&lt;/span&gt;”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7517073266846164055?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7517073266846164055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7517073266846164055&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7517073266846164055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7517073266846164055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/03/intuicion-y-palabra.html' title='Intuición y Palabra'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/Sb1NWl3DaRI/AAAAAAAAALI/424kKz0kyEA/s72-c/bailarina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-854115393772419387</id><published>2009-03-11T23:18:00.007+01:00</published><updated>2009-03-16T15:47:50.276+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>El asombroso viaje de Pomponio Flato</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;em&gt;Una vez más recorrí las calles vacías hasta alcanzar la casa de Zara la samaritana, la única persona que en muchos años de recorrer el mundo en busca de la sabiduría me había proporcionado sin pedírselo algo más valioso que el conocimiento. Quizá la famosa fuente que da el saber y acorta la vida sólo era una forma poética de describir el amor.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El Asombroso viaje de Pomponio Flato. Eduardo Mendoza. Editorial Seix Barral&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-854115393772419387?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/854115393772419387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=854115393772419387&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/854115393772419387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/854115393772419387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/03/el-asombroso-viaje-de-pomponio-flato.html' title='El asombroso viaje de Pomponio Flato'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4078439900045837696</id><published>2009-03-06T23:50:00.002+01:00</published><updated>2009-03-06T23:59:57.767+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>De la mano de los hopis</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SbGo288p5gI/AAAAAAAAALA/CX97H0NuXOM/s1600-h/hopi.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 103px; height: 144px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SbGo288p5gI/AAAAAAAAALA/CX97H0NuXOM/s200/hopi.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310211097673459202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-size:130%;" &gt;Por lo visto, y a partir de sus estudios de los indios hopis, unos tales &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_de_Sapir-Whorf"&gt;Sapir y Whorf&lt;/a&gt; propusieron la tesis lingüística que lleva su nombre, y que en el Dionysus de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Kerenyi"&gt;Karl Kerenyi&lt;/a&gt; se expresa como sigue:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L&lt;span style="font-style: italic;"&gt;a interdependencia del pensamiento y el discurso deja claro que los lenguajes no son tanto medios para expresar una verdad que ya ha quedado establecida, como medios de descubrimiento de una verdad previamente desconocida. Su diversidad es una diversidad no de sonidos y signos sino de formas de ver el mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una rápida búsqueda en Internet amenaza con arruinarme este post: por lo visto, eso de que los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hopi"&gt;indios hopis&lt;/a&gt; no distinguen entre presente, pasado y futuro es una leyenda urbana más. Pero yo, como dicen que hacen algunos periodistas, no pienso dejar que la realidad me estropee un post: el falso mundo de los hopis merece una visita, ya lo creo que sí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que el pensamiento científico tecnológico comenzó a remontar río arriba, cual mejillón cebra, por el curso de nuestro delicado y sensible lenguaje, se nos va haciendo más y más difícil comprender algunas cosas. Ese nuevo paradigma del pensamiento va obstruyendo uno tras otro canales que necesitamos como los peces necesitan el oxígeno. Por suerte, aún nos quedan los viejos hopis y sus falsas leyendas, capaces de explicar, mucho mejor que nuestras ideas modernas, artefactos tan fascinantes como la memoria, muy debilitada a causa de la terrible contaminación que pretende equipararla con un mero registro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque lo que sucede en la memoria, ¿cuándo sucede? Los falsos hopis nos indican el buen camino: la memoria no conoce pasado, presente ni futuro porque funciona como una narración sin tiempo. Como en los cuadros cubistas, en la memoria todos los tiempos suceden de manera simultanea. ¿Cómo podríamos comprender si no? ¿Cómo podríamos imaginar si no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la memoria, los tres tiempos son simplemente elementos que se combinan entre sí para arrojar luz los unos sobre los otros: el pasado cobra sentido –o deja de tenerlo- a partir de lo que somos hoy; el futuro es algo más que un abanico de posibilidades, un juego de descartes; es, de alguna forma, lo que hubiéramos sido a la luz lo que hemos sido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, una falsedad nos da la pista buena que nos llevará hasta la verdad…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4078439900045837696?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4078439900045837696/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4078439900045837696&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4078439900045837696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4078439900045837696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/03/de-la-mano-de-los-hopis.html' title='De la mano de los hopis'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SbGo288p5gI/AAAAAAAAALA/CX97H0NuXOM/s72-c/hopi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1725783463749728554</id><published>2009-02-20T02:48:00.004+01:00</published><updated>2009-02-20T02:55:45.453+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Niños, no bienvenidos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SZ4MfpKw5xI/AAAAAAAAAK4/qrzMMxHelKY/s1600-h/prohibido.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 83px; height: 69px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SZ4MfpKw5xI/AAAAAAAAAK4/qrzMMxHelKY/s200/prohibido.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304691148855502610" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Hacia el final de &lt;a href="http://www.juliomedem.org/caoticaana/index.html"&gt;Caótica Ana&lt;/a&gt; -de Julio Medem- un guerrero toma el hacha y asesina a una mujer mientras baila enloquecido una danza siniestra: lo masculino-destrucción tratando de destruir a lo femenino-creación. No hay nada en la escena que permita explicar el asesinato: ni venganza, ni locura; se trata solo de dos fuerzas de la naturaleza enfrentándose entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Belén Gopegui que la política en la novela es “&lt;a href="http://www.casadellibro.com/libro-un-pistoletazo-en-medio-de-un-concierto-acerca-de-escribir-de-po-litica-en-una-novela/2900001241354"&gt;un pistoletazo en medio de un concierto&lt;/a&gt;”. Algo similar podría decirse de la maternidad en la empresa. No se trata, no hace falta decirlo, de disminución alguna en el rendimiento laboral; sencillamente, sucede que la maternidad irrumpe en la empresa como una pregunta intolerable: a quienes viven entregados a un yo del conquistar, del tener, del competir, del destruir -cosas y personas-, a la soberbia, la codicia, la vanidad, la ira... les dice: ¿qué hacéis? Porque la maternidad es un dar sin pedir, un dar sin medida. Su simple presencia es suficiente para que la imagen que el narcisista ve en el espejo se deforme hasta avergonzar al reflejado. Su llegada significa la suspensión inmediata de la ficción. Por eso, no importa cuánto sacrifique la mujer, porque no habrá conciliación posible: solo se permiten los hijos a condición de renunciar a la maternidad. Solo si la mujer acepta ser un guerrero más, puede continuar en la empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que el guerrero mata a la mujer: para él, la imagen de la maternidad es sencillamente insoportable.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1725783463749728554?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1725783463749728554/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1725783463749728554&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1725783463749728554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1725783463749728554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/02/ninos-no-bienvenidos.html' title='Niños, no bienvenidos'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SZ4MfpKw5xI/AAAAAAAAAK4/qrzMMxHelKY/s72-c/prohibido.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1942783245178072393</id><published>2009-02-20T02:37:00.005+01:00</published><updated>2009-02-20T02:44:23.625+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>37</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SZ4J0MFGJ3I/AAAAAAAAAKo/u6Y1Mb27rMo/s1600-h/000_0438.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 279px; height: 184px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SZ4J0MFGJ3I/AAAAAAAAAKo/u6Y1Mb27rMo/s200/000_0438.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304688203289470834" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8 robles&lt;br /&gt;12 castaños&lt;br /&gt;6 cerezos&lt;br /&gt;3 nogales&lt;br /&gt;3 fresnos&lt;br /&gt;3 manzanos&lt;br /&gt;1 ciruelo&lt;br /&gt;1 peral&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1942783245178072393?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1942783245178072393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1942783245178072393&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1942783245178072393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1942783245178072393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/02/37.html' title='37'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SZ4J0MFGJ3I/AAAAAAAAAKo/u6Y1Mb27rMo/s72-c/000_0438.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6873229108963546488</id><published>2009-01-15T19:49:00.004+01:00</published><updated>2009-01-20T17:40:30.130+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='blogosfera'/><title type='text'>Un año</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SW-F9xrvjmI/AAAAAAAAAKg/9DTtVC0WM-w/s1600-h/images.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 116px; height: 115px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SW-F9xrvjmI/AAAAAAAAAKg/9DTtVC0WM-w/s200/images.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5291595383538945634" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Mucho me resistí a empezarlo, y mucho me alegro de haberlo comenzado. Esta bitácora cumple hoy un año.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Repasando lo escrito, creo haber respondido –con más o menos ironía- a las preguntas que tiene uno que hacerse: el &lt;a href="http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/01/otro-blog-ms.html"&gt;qué&lt;/a&gt;, el &lt;a href="http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/06/voyeurismo-blogero.html"&gt;porqué, el donde y el quien&lt;/a&gt;. Falta el cuando, pero no tengo respuesta para eso: simplemente me pregunto por qué a veces tarda uno tanto en ver la luz -del faro, no nos pongamos místicos-.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;No puedo decir que haya sido un año malo, aunque sí duro; difícil, pero también clarificador –o quizás debiera decir difícil &lt;span style="font-style: italic;"&gt;por&lt;/span&gt; clarificador-. Ver con claridad jode, pero también alivia. Dejémoslo ahí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Al empezar me impuse una única regla: no mentirle al papel, escribir como si no fuese a leerme nadie -o sea, intentando no mentirme a mí-. A veces lo he conseguido y otras no. En cualquier caso, si alguna satisfacción causa el texto escrito –y en esto reside su dificultad-, es la de reconocerse en lo que uno escribe. Porque de eso va este blog: de reconocerse, de saber más de uno mismo exponiéndose a los demás. Y cito de nuevo a Berger:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;" &gt;La dificultad de expresión de una gran parte de la clase trabajadora y de la clase media inglesa es el resultado de una privación cultural sistemática. Se les ha privado de los medios para traducir lo que saben a ideas sobre las que pueden pensar. Carecen de ejemplos en los que las palabras clarifican la experiencia. […] Para ellos, una gran parte de su experiencia –especialmente la emocional y la introspectiva- &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:courier new;" &gt;no tiene nombre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Hace tiempo -mucho- solía bromear diciendo que yo no tenía amigos, sino publico. Cuando me la recuerdan, ya no me reconozco en la broma. Pertenece a un tipo que ya no soy yo –a veces lo imito, pero ya no soy yo-. Me decía un buen amigo que necesitamos aprender a renunciar. Toda libertad empieza ahí: renunciar a la máscara, renunciar a la mentira, renunciar, sobre todo, al miedo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Hace poco, otra amiga me decía que estoy en una encrucijada. Yo creo, sin embargo, que todo momento, para todo el mundo, es una encrucijada: a veces tomamos un camino porque sabemos a dónde va, y otras para saber a dónde lleva. Aunque siempre he sido más de lo primero, ahora empiezo a ver la potencia –y la importancia- de lo segundo. Este blog existe por y para ese cambio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Hay que intentarlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6873229108963546488?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6873229108963546488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6873229108963546488&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6873229108963546488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6873229108963546488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/01/un-ao.html' title='Un año'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SW-F9xrvjmI/AAAAAAAAAKg/9DTtVC0WM-w/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-778792399287865285</id><published>2009-01-11T18:30:00.003+01:00</published><updated>2009-01-11T18:40:46.063+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>La mano al cinto</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SWoutGjgg8I/AAAAAAAAAKY/VPVXdYy1PZM/s1600-h/berger.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 108px; height: 134px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SWoutGjgg8I/AAAAAAAAAKY/VPVXdYy1PZM/s200/berger.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5290092064688604098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;A mí con el sentido común me ocurre como a aquel nazi con la palabra cultura: cuando oigo la expresión, me hecho la mano al cinto. Si hay una expresión tramposa, es esta. Es, como pocas, una expresión de la soberbia y la pereza; soberbia porque niega cualquier explicación –&lt;span style="font-style: italic;"&gt;es de sentido común, no necesito decir más&lt;/span&gt;-, y pereza porque supone la negativa a seguir pensando –&lt;span style="font-style: italic;"&gt;es de sentido común, no necesito pensar más&lt;/span&gt;-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay palabras y expresiones hacia las que uno siente un rechazo especial. La mía es esta. Cuando alguien la menciona, tengo problemas para seguir con la conversación. Si dijera que la odio, creo que no estaría lejos de la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy de los que leen buscando la identificación con lo leído –demasiado fácil, prefiero lo desconocido que obliga al esfuerzo-. Sin embargo, si la identificación es con el esfuerzo que el texto realiza, y no con el texto en sí, el libro se convierte en algo parecido a un amigo. Esto me ha ocurrido con &lt;a href="http://www.alfaguara.santillana.es/libro/un-hombre-afortunado/1325/"&gt;Un hombre afortunado&lt;/a&gt;, de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Berger"&gt;John Berger&lt;/a&gt;. Les dejo un párrafo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sassal disfrutaba corriendo ese peligro. El pensamiento que no entraña riesgos equivalía para él entonces a asentarse en tierra firme. “Hace muchos años que el sentido común es para mí un tabú, salvo, tal vez, cuando se aplica a problemas muy concretos y fáciles de evaluar. Es mi mayor enemigo en el trato con los seres humanos, y mi mayor tentación. Me tienta a aceptar lo obvio, lo más fácil, la respuesta que está más a mano. Me ha fallado casi siempre que lo he utilizado, y solo Dios sabe cuántas veces he caído y todavía caigo en la trampa.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-778792399287865285?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/778792399287865285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=778792399287865285&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/778792399287865285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/778792399287865285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/01/la-mano-al-cinto.html' title='La mano al cinto'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SWoutGjgg8I/AAAAAAAAAKY/VPVXdYy1PZM/s72-c/berger.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4519914782440027481</id><published>2009-01-03T20:23:00.006+01:00</published><updated>2009-01-03T21:06:23.336+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Aerolito en Usera</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SV_BbBIXeGI/AAAAAAAAAKQ/Udy_gMv5nm4/s1600-h/casa.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 127px; height: 105px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SV_BbBIXeGI/AAAAAAAAAKQ/Udy_gMv5nm4/s200/casa.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287157157460408418" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Un aerolito en el cine puede ser una amenaza de proporciones apocalípticas. En el cielo claro de Agosto es una razón para pasar la noche mirando las estrellas. En mi barrio, un aerolito es un milagro con el que uno se cruza cada vez que sube al Metro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un pequeño descampado, rodeada por tres calles que se prolongan justo lo que alcanza su perímetro, a una prudente distancia de los típicos edificios de la reciente oleada de ladrillismo, hay una pequeña construcción solitaria superviviente de lo que fueron los Villaverde y Usera de los años cincuenta. Era aquel un barrio donde los inmigrantes llegados de Extremadura, Andalucía, Galicia, o alguna de las dos Castillas, levantaban sus casas casi de un día para otro -como las que hoy se ven, por cierto, en esa ciudad fantasma que es la Cañada Real Galiana-. Que una casa así esté hoy en la calle del Aerolito no deja de tener su aquel -la realidad tiene su gracia creando poemas visuales-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien debió ofrecerles un salida con forma de cheque, pero a mí me gusta pensar que esos viejos que en verano sacan las sillas a la calle, están exactamente donde quieren estar: en una calle que no viene de ningún sitio y que no va a ninguna parte; porque al que está donde quiere estar, todos los caminos le sobran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que paso miro la casa con asombro y también con cierta envidia; envidio el árbol en el patio, el coche impecable a lo “Cuéntame”, las persianas verdes de tablilla de madera, tanta vida acumulada entre las paredes encaladas; pero lo que envidio sobre todo son esas tres calles que no van a ningún sitio. Esa es la calle en la que quiero vivir, la calle del Aerolito, caída del cielo en cualquier lugar, rodeada de cualquier cosa, pero llena de sí misma, olvidada de todo lo que la rodea.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4519914782440027481?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4519914782440027481/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4519914782440027481&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4519914782440027481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4519914782440027481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2009/01/aerolito-en-usera.html' title='Aerolito en Usera'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SV_BbBIXeGI/AAAAAAAAAKQ/Udy_gMv5nm4/s72-c/casa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-2436317305932978885</id><published>2008-12-22T18:56:00.005+01:00</published><updated>2008-12-22T19:09:24.035+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Sobre centrifugadoras e incubadoras</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SU_VXJ4WwoI/AAAAAAAAAKI/dXkY-6qOe7Y/s1600-h/politico.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 87px; height: 120px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SU_VXJ4WwoI/AAAAAAAAAKI/dXkY-6qOe7Y/s200/politico.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5282675481694880386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 153);"&gt;&lt;br /&gt;Entrenadores y médicos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de cada tres atletas no alcanza en sus saltos los cinco metros que exige el entrenador. Este, con el objetivo de conseguir que un mayor número de ellos alcance esa marca, propone mover la línea a los cinco metros y medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un médico diagnostica que lo que le pasa al paciente es que tiene mala salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 153);"&gt;Parte de bajas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este país, uno de cada tres alumnos que empiezan la educación obligatoria –para entendernos, la secundaria- no titula. En otras palabras: uno de cada tres alumnos no alcanza una mínima competencia lectora ni una mínima habilidad para el razonamiento lógico-matemático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un discurso muy repetido que señala como causa de estos males a la falta de una “cultura del esfuerzo” –recuerden al médico- y a la “poca exigencia” en la evaluación –recuerden al entrenador-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 153);"&gt;Del esfuerzo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hemos formulado en otro &lt;a href="http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/06/el-atleta-imposible-o-de-cmo-conseguir.html"&gt;post anterior&lt;/a&gt; la pregunta de si la cultura del esfuerzo es un requisito previo para el éxito en la educación, o si es un producto de la educación. Al respecto interesa saber que el informe PISA, de todos los factores que estudia, señala al entorno socioeconómico del alumno como el único del que se puede decir que tiene una relación directa con el éxito y el fracaso escolar: o sea, si un niño vive en un buen barrio, en una familia de padres con estudios, libros en las estanterías y una buena situación económica, tiene más posibilidades de éxito en su educación que si tiene unos padres sin educación, sin libros y sin dinero, y vive en un barrio pobre. No creo que nadie se sorprenda, pero conviene no perder nunca de vista esto cuando se escuchan las medidas que algunos proponen para “mejorar” la educación –no olviden nunca al entrenador-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 153);"&gt;De la poca exigencia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que un 4 es menos que un 6 es tan verdad en la teoría de números como falso en educación; el contexto importa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un alumno escolarizado por primera vez con 13 años, sin conocimientos previos de español, obtiene un 4 en un examen de lengua española un año después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un alumno escolarizado desde los 6 años en un centro bien dotado en lo material, con un buen proyecto educativo y un buen equipo, obtiene un 6 en un examen de lengua española a los 14 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En educación, un 6 puede ser menos que un 4.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tener en cuenta cuando alguien nos presente un resultado y oculte el contexto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 153);"&gt;Sobre centrifugadoras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Porqué dedicar una parte proporcionalmente más grande de los recursos a los alumnos con menor rendimiento? Mejor centrifuguemos a esos alumnos y dediquemos esos recursos a los más dotados. Aquellos a quienes esto les parece razonable, deberían saber que un 20% de los pacientes de la red sanitaria consumen el 80% de los recursos –un asunto interesante para otro post: cómo se gestionará esto en una sistema sanitario donde conviven hospitales de titularidad pública y privada: ¿adivinan en cuál de los dos tipos acabará ese 20%? ¿adivinan cómo se presentarán al público los resultados de unos y otros? De nuevo el contexto…-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tipo de alumnos son los que centrifugaría el sistema? Recuerden PISA… ¿Podemos permitirnos que uno de cada tres alumnos apenas sepan leer y escribir y tengan unas habilidades lógico-matemáticas deficientes? No solo podemos, es que hay quien necesita que existan ciudadanos así: pobres e ignorantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 153);"&gt;Sobre incubadoras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí donde se han puesto en práctica –o sea, allí donde se ha puesto dinero-, los programas de diversificación curricular –programas de refuerzo educativo, por no entrar en más detalles- han permitido que obtuvieran el título de educación secundaria alumnos que de otra forma tendrían muy pocas posibilidades de obtenerlo –ninguna si estudiasen en un sistema centrífugo-. Además, con reducciones significativas en la conflictividad escolar y niveles altos de satisfacción en el alumnado y el profesorado. Si hay una manera de lograr que este alumno llegue al cinco ¿porqué centrifugarlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 153);"&gt;Elegir&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién ve las corrientes en una foto del mar? Nadie, pero están ahí. Conviene no olvidarlo cuando uno se mete en el agua. El debate sobre la educación es un debate lleno de trampas donde las cosas no son nunca lo que aparentan:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordemos al médico tramposo: un mal diagnóstico conduce a un mal tratamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordemos al entrenador tramposo: un mal tratamiento empeora las cosas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-2436317305932978885?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/2436317305932978885/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=2436317305932978885&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2436317305932978885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2436317305932978885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/12/sobre-centrifugadoras-e-incubadoras.html' title='Sobre centrifugadoras e incubadoras'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SU_VXJ4WwoI/AAAAAAAAAKI/dXkY-6qOe7Y/s72-c/politico.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6415720289134345172</id><published>2008-12-21T22:20:00.006+01:00</published><updated>2008-12-21T22:44:25.278+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Más sobre lo que no sabemos que sabemos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SU61Xko_PMI/AAAAAAAAAKA/S3PEiUOtQQ4/s1600-h/ateo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 86px; height: 148px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SU61Xko_PMI/AAAAAAAAAKA/S3PEiUOtQQ4/s200/ateo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5282358829529382082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Un ateo ha abandonado la creencia consciente: niega a Dios, y piensa por ello que ha descristianizado su pensamiento. !Qué equivocado está!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El pensamiento del ateo seguirá impregnado de cristianismo a menos que se esfuerce por identificar el poso que este ha dejado en forma de todo tipo de creencias y mecanismos mentales -podríamos hablar de la culpa, por ejemplo-, y someta esas ideas a la crítica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Ayer hablaba con una persona que se definía como atea. Esta persona cuestionaba la adopción por parte de parejas homosexuales. Su argumento era que existe una supuesta "ley natural" que impide reproducirse a los homosexuales y que eso debería hacernos pensar. Esa misma "ley natural" es la que impide a un niño sobrevivir a su infancia si nace con una cardiopatía congénita, y a nadie -o a muy pocos- se le ocurriría argumentar en contra de los transplantes de corazón echando mano de esa supuesta "ley natural".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Porque lo que nos hace humanos y nos distingue del resto de las especies no es que nos hayamos enfrentado a "ley natural" alguna, sino que hemos dejado de creer en ella en términos del capricho y la voluntad de un ente superior para pensarla en términos de un conjunto de leyes físicas accesibles a la razón: esta es la distancia que separa la "ley natural" del creyente de la "ley natural" científica, por llamarlas de algún modo. O dicho de otra forma: ¿un transplante de corazón no es algo natural? ¿lanzar un cohete al espacio no es natural? ¿la descomposición del átomo no es natural?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Pero me desvío: lo importante es que detrás de esa idea de la "ley natural" de la que hablaba mi amiga atea se esconde la muy religiosa creencia de un "poder sobrenatural" al que debemos respetar y cuyos límites no debemos traspasar. Esa "ley natural" se parece, sospechosamente, a la idea del Dios cristiano; no es más que una creencia religiosa agazapada en la mente de un ateo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Es a este tipo de creencias a las que me refería con el post anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu pregunta, Anónimo, me ha permitido darle otra vuelta de tuerca a este asunto. Gracias por ello.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6415720289134345172?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6415720289134345172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6415720289134345172&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6415720289134345172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6415720289134345172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/12/ms-sobre-lo-que-no-sabemos-que-sabemos.html' title='Más sobre lo que no sabemos que sabemos'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SU61Xko_PMI/AAAAAAAAAKA/S3PEiUOtQQ4/s72-c/ateo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7109071155366629612</id><published>2008-11-23T22:40:00.003+01:00</published><updated>2008-11-23T22:49:20.891+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Lo que no sabemos que sabemos...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SSnOBhzbhkI/AAAAAAAAAJ4/jZkcWOPYXtI/s1600-h/extraviado.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271971364463150658" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 137px; CURSOR: hand; HEIGHT: 105px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SSnOBhzbhkI/AAAAAAAAAJ4/jZkcWOPYXtI/s200/extraviado.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;De todos modos, aun cuando esta creencia mía sea errónea, me resulta útil (en verdad, no conozco ninguna creencia auténtica, es decir, coherente con la realidad, que arroje resultados prácticos interesantes. Aunque toda creencia es falsa, es decir, no coherente con la realidad de los hechos, en tanto que una creencia es algo limitativo, pobre, incapaz de abarcar toda la rica variedad y dimensionalidad del Universo; pero justamente, por ser limitativa, y mientras no sea descabelladamente delirante –y a veces a pesar de serlo–, la creencia produce un efecto sumamente eficaz, concentrado, en toda acción. De modo que para triunfar en la vida es preciso creer en algo, o sea estar, por definición, equivocado).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mario Levrero, &lt;em&gt;El discurso vacío&lt;/em&gt;, Caballo de Troya, Madrid, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos meses, podíamos leer en el diario Público un &lt;a href="http://www.publico.es/espana/041648/cuaderno/navegacion"&gt;artículo&lt;/a&gt; en el que se mencionaba un estudio del profesor de la universidad de Salamanca Jaume Masip acerca del funcionamiento de las creencias en nuestro pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el discurso de Levrero se interesa por la relación entre creencia y acción, y el estudio de Masip por la relación entre creencia y verdad, ambos pasan por alto algo fundamental de la mayoría de nuestras creencias: su invisibilidad, su transparencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según lo que sabemos acerca de lo que sabemos, podríamos establecer la siguiente clasificación:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;– Lo que sabemos que sabemos: conducir, comer bocadillos de calamares.&lt;br /&gt;- Lo sabemos que no sabemos: física cuántica, arreglar un radiador.&lt;br /&gt;- Lo que no sabemos que no sabemos: vaya usted a saber...&lt;br /&gt;- Lo que no sabemos que sabemos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si lo primero podría tener que ver con la vanidad, lo segundo con las capacidades –o la pereza–, y lo tercero con la curiosidad, lo último tiene que ver con la trampa: eso que no sabemos que sabemos son nuestras creencias inconscientes: eso &lt;em&gt;a través&lt;/em&gt; de lo que pensamos. No son, como a menudo se cree, &lt;em&gt;algo de lo que uno habla&lt;/em&gt;, sino &lt;em&gt;el lugar desde el que uno habla&lt;/em&gt;, la perspectiva, la posición. No constituyen un catálogo que podamos enumerar de manera consciente, sino un conjunto de conjeturas inconscientes que dan forma al pensamiento. Ninguna conversación debería comenzar sin el ejercicio de toma de conciencia que supone la verbalización de esas creencias, y sin una crítica a estas –basta con transformar en pregunta cada una de las afirmaciones–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las creencias, como los principios –y como las ideologías–, no son las verdades axiomáticas –los cimientos– sobre las que construimos nuestro pensamiento, sino los límites que le imponemos a este: no tienen otro sustento en la realidad que la firme convicción del creyente acerca de su veracidad. Se trata de una frontera autoimpuesta que solo puede franquearse si uno renuncia al miedo, si uno acepta que pensar, más que pensar por uno mismo es pensar en soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si las creencias suponen un peligro para el conocimiento, no es menos cierto que cada día más, las creencias en forma de opiniones invaden el terreno de los hechos: que a las tres de la mañana es de noche no está sujeto a opinión, pero hasta aquí llegan ya las hijas de las creencias. El éxito de la opinión frente al argumento no es de extrañar: las opiniones demandan respeto y no hay que molestarse en argumentarlas. Si, todas las opiniones son respetables, siempre que sean eso: opiniones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un cuento de Cristina Fernández Cubas, dice &lt;a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2008/11/18/escorpion/1227006232.html"&gt;Alejandro Gándara&lt;/a&gt;: &lt;em&gt;“El ángulo del horror” va de tener cuidado no con lo que miras, sino desde dónde lo miras. Las cosas matan menos que las perspectivas. Y lo peor es que las perspectivas son contagiosas.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7109071155366629612?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7109071155366629612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7109071155366629612&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7109071155366629612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7109071155366629612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/11/lo-que-no-sabemos-que-sabemos.html' title='Lo que no sabemos que sabemos...'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SSnOBhzbhkI/AAAAAAAAAJ4/jZkcWOPYXtI/s72-c/extraviado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-5535977580581331688</id><published>2008-10-27T22:49:00.002+01:00</published><updated>2008-10-27T22:54:27.700+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Amortizaciones históricas</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SQY3sLMX8wI/AAAAAAAAAJw/cgd5Ujvj9IQ/s1600-h/cupula.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5261954446687466242" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 133px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SQY3sLMX8wI/AAAAAAAAAJw/cgd5Ujvj9IQ/s200/cupula.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;El pensamiento, como la memoria, habita tanto en los objetos externos como en las regiones internas del cerebro humano. Cuando las equivalencias físicas del pensamiento desaparecen, también el pensamiento o la posibilidad de pensar se pierde.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robert Macfarlane, Naturaleza virgen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fin de semana, el mismo Gobierno que trajo la Ley de la Memoria Histórica ha comenzado el derribo de uno de los espacios donde esta memoria habita: la cárcel de Carabanchel. La tiran abajo como se arroja a la basura un objeto amortizado. Y es que quizás eso es exactamente esa Ley para ellos: un objeto amortizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo olvidaremos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-5535977580581331688?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/5535977580581331688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=5535977580581331688&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5535977580581331688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5535977580581331688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/10/amortizaciones-histricas.html' title='Amortizaciones históricas'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SQY3sLMX8wI/AAAAAAAAAJw/cgd5Ujvj9IQ/s72-c/cupula.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1678150616831277265</id><published>2008-10-15T23:44:00.006+02:00</published><updated>2008-10-15T23:59:51.054+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodismo'/><title type='text'>Dragoneando</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SPZmgda12LI/AAAAAAAAAJo/pKUMTtj7Okc/s1600-h/taxista.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257502322840688818" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SPZmgda12LI/AAAAAAAAAJo/pKUMTtj7Okc/s200/taxista.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Se puede decir de esta manera, por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Vamos, yo es que cojo el periódico y flipo. Es que todos los días viene la última parida del gili de turno para tocarnos las pelotas en los aeropuertos. Por nuestra seguridad dicen... ¡Que me descojono!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mira que yo soy educado con toda esa panda burros, ¿eh? Que a mi me dicen lo de quitarse el cinturón y me lo quito, que el colgate a una bolsita y a la bolsita que va, que el pintalabios de la parienta con el colgate y con el colgate que va, que me quite los zapatos y los zapatos que me quito. Y ni una mala cara, ni una mala contestación, que yo soy, antes de nada, un señor. Y eso que la chorrada esta no la hacen más que en Europa, que lo se de buena tinta, que ya te dice eso mucho de para qué cojones sirve toda esta puta parafernalia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estuve en Nueva York en Semana Santa –que nos compramos de todo, que hay que aprovechar cómo está el euro–, ni caso hicieron del colgate los yankis del aeropuerto. Y un primo mío, que es muy de irse a la aventura, kilos de colgate podía meter en el sitio ese de donde salen las pateras. ¿Cómo se llama? ¿Cereal? ¡ah, no, eso: Senegal, Senegal! Y En China y Japón ni te cuento. Pero claro, en esos países sí que hay respeto, no como aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo esto por los cabrones de los ingleses, que son los que inventan todas estas mamonadas entre sorbo de té y bocado a las pastas. Cualquier día se lían a latigazos con uno de la que subes al avión. Y las de aduanas, disfrazadas de guardias de un campo de concentración. Al tiempo, ya verás...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo esto es porque los ingleses follan poco y mal. Que vamos, eso lo sabe todo el mundo. Los franceses, que siempre han follado mucho y bien, no inventan estas hostias. Ni los inquisidores, que serían lo que quieras, pero antes que nada eran prácticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que de verdad, lo del avión es una tortura, coño. Si es que no se yo si no será violación de los derechos humanos toda esa mierda de los controles. A ver si se entera el Garzón este de los cojones y hace algo ya, que para otras cosas bien que se entera el cabrón. Que solo le falta la capa de superman. O la INTERPOL, que pa lo que hacen todo el puto día...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es que solo les falta arrancarnos la piel a tiras, coño, a ver si nos hemos cosido a la lorza un kalasnikov, o una batería antiaérea, no te jode. Capaces son. Al tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se qué cojones he oído que es el último invento: no se qué de una onda que va por milímetros, o por microondas o algo así me suena, que no estoy seguro. Qué más dá: seguro que da urticaria la cabrona de la onda, o cáncer, vete a saber. O peór aún: ¡que no se te levante después! ¡Cualquier cosa te puedes esperar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impotente es como se siente uno frente a todo rollo, coño. A ver si nos dejan en paz de una puta vez, que encima no hacen más que dar la murga con eso del “si es por vuestro bien”. ¡Que nos dejen ya, coño! ¡Que nos dejen, que ya somos mayorcitos para conducir mamaos, hostia! ¡Asco de gente, coooooño! ¿Qué no tienen nada que hacer en su puta casa o qué? ¡Dejen ya de tocar los cojones, hombre! ¡Que ya somos ma–yor–ci–tos, entérense!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que ya se yo que vivir es peligroso, hostia! ¡Que pa segura la “vida” de mi bisabuela, que hace ya cuarenta años que no le preocupa nada de este mundo más que las raíces de las flores que tiene encima!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O se puede decir de esta otra:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2008/10/10/dragolandia/1223650174.html"&gt;Desnudo integral&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Courier New;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Courier New;font-size:130%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1678150616831277265?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1678150616831277265/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1678150616831277265&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1678150616831277265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1678150616831277265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/10/dragoneando.html' title='Dragoneando'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SPZmgda12LI/AAAAAAAAAJo/pKUMTtj7Okc/s72-c/taxista.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-3205225015292196253</id><published>2008-09-30T00:25:00.007+02:00</published><updated>2008-10-02T13:11:00.932+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Nombrar a los muertos</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SOFWwmWm7WI/AAAAAAAAAGw/N4rYfVd0Bm8/s1600-h/los+girasoles.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251574033419791714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SOFWwmWm7WI/AAAAAAAAAGw/N4rYfVd0Bm8/s200/los+girasoles.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;El primer cuento de &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.anagrama-ed.es/titulo/NH_354"&gt;Los girasoles ciegos&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Alberto/Mendez/6313/"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Alberto Méndez&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, cuenta un hecho insólito: el día anterior a la caída de Madrid, el capitán Alegría, oficial del &lt;em&gt;Glorioso Ejército Nacional&lt;/em&gt;, se rinde a las tropas republicanas que defienden la ciudad sitiada. Al día siguiente es detenido por soldados del ejercito sublevado en la celda donde ha sido abandonado por el ejercito que huye. En el acta del juicio a que es sometido por traición, consta la siguiente trascripción:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Preguntado acerca de si son las gloriosas gestas del Ejercito Nacional la razón para traicionar a la Patria, responde: que no, que la verdadera razón es que no quisimos&lt;br /&gt;entonces ganar la guerra al Frente Popular.”&lt;br /&gt;“Preguntado que si no queríamos ganar la Gloriosa Cruzada, qué es lo que queríamos, el procesado responde: queríamos matarlos.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de años, &lt;/span&gt;&lt;a href="http://behemothdesencadenado.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Carlos José Márquez&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.lenguadetrapo.com/00019-DE-ficha.htm"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Cómo se ha escrito la Guerra Civil Española&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, cuestionaba el mito de la represión en ambos bandos como un ejercicio de reciprocidad en la violencia. Más allá del número de víctimas de la represión en uno u otro lado, hay diferencias fundamentales en el origen, el ejercicio, el propósito y la duración de la violencia en ambos bandos. El argumento y los datos en los que se apoya son bastante elocuentes, pero solo el ejercicio literario puede llegar a iluminar como lo hace el libro de Alberto Méndez: “queríamos matarlos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la hora de tratar de explicar la resistencia que algunos oponen a que setenta años después de la Guerra Civil, y treinta años después de la recuperación de la democracia, se exhumen los cuerpos de los cerca de ciento cuarenta mil asesinados que aún yacen en olivares, junto a tapias de cementerios, o en cunetas de este país, hay que tener en cuenta esto: para los sublevados la victoria en la guerra consistía en algo más que la derrota militar del enemigo: había que exterminarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Se trataba de un extermino total, más allá de la extinción de la vida física; era necesaria la desaparición de cualquier vestigio pasado de esa misma vida. Por eso la negación de los cuerpos a las familias, por eso las fosas comunes. Todo formaba parte del mismo plan: la negación de un nombre en una lápida y el silencio obligado de las familias. De todos los crímenes del franquismo, este es el mayor de todos porque llega hasta nuestros días: la imposición del olvido, la negación del recuerdo. No bastaba con matarlos; había que olvidarlos. La muerte absoluta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es de extrañar, por tanto, que quienes en menor o mayor medida se sienten herederos –familiares o ideológicos– de los vencedores, sean incapaces de disimular –detrás de cínicos argumentos– la inmensa incomodidad que les supone aceptar cualquier medida que suponga un reconocimiento más o menos explícito de que sus antepasados, además de devotos cristianos, exaltados patriotas, y buenos españoles, eran unos resueltos criminales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los protagonistas del libro de Alberto Méndez hacen uso de la última libertad que tiene todo muerto en vida –y por última, más extrema–: elegir el momento y la forma de su muerte. Pero no es esto lo que proporciona la tensión narrativa al relato y hace de este algo verdaderamente emocionante: antes que cualquier otra cosa, el libro de Alberto Méndez está escrito para nombrar a los muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sanación de un país que esconde a sus muertos en fosas comunes pasa por la exhumación pública y colectiva de esos cuerpos. Muchos sostienen que es peligroso ir más allá de una exhumación familiar, íntima, o sea, a escondidas. Es su enésimo intento de ocultar el crimen. Un país puede convivir con sus crímenes, pero no olvidarlos. Exhumar esos ciento cuarenta mil cuerpos significa poner punto final a una forma de crimen que aún hoy perdura: el olvido. Es el momento de dejar de contar muertos y de nombramos al fin.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-3205225015292196253?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/3205225015292196253/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=3205225015292196253&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3205225015292196253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3205225015292196253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/09/nombrar-los-muertos.html' title='Nombrar a los muertos'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SOFWwmWm7WI/AAAAAAAAAGw/N4rYfVd0Bm8/s72-c/los+girasoles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1240483971704129251</id><published>2008-09-03T19:48:00.009+02:00</published><updated>2008-09-30T00:37:52.602+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Paisajes del pensamiento</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SL7Q9sUysQI/AAAAAAAAAGg/Z3PNdDM6nzg/s1600-h/78-glen+coe.JPG"&gt;&lt;em&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241856774594801922" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SL7Q9sUysQI/AAAAAAAAAGg/Z3PNdDM6nzg/s200/78-glen+coe.JPG" border="0" /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;La historia de McRory–Smith me hizo pensar en George Orwell, que entre 1946 y 1948 pasó seis meses al año trabajando en Barnhill, una casa de piedra completamente aislada en las turberas rojizas de la isla escocesa de Jura.&lt;br /&gt;[...]&lt;br /&gt;Fue en esos años, sentado ante una gran mesa de madera llena de cicatrices, entre sus paseos y su trabajo en el huerto, cuando Orwell escribió su obra más visionaria: 1984. Es evidente que necesitaba encontrarse en un paisaje así para crear esa novela; existía una correspondencia entre aquella tierra indómita y la libertad de conciencia sobre la que escribía.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elmundo.es/elmundo/escorpion.html"&gt;Alejandro Gándara&lt;/a&gt; -una especie de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vasili_Z%C3%A1itsev"&gt;Vasili Zaitzev&lt;/a&gt; de la reseña literaria- dice, a propósito de &lt;a href="http://www.albaeditorial.es/php/sl.php?shop.showprod&amp;amp;numusr=7455%2F14660&amp;amp;lang=1&amp;amp;m=Eur&amp;amp;ref=97884%2D84283812&amp;amp;fldr=162"&gt;Naturaleza virgen&lt;/a&gt; –publicado aquí por Alba Editorial–: “[Robert] Macfarlane está convencido de que la destrucción de la naturaleza ha ido pareja con una destrucción del pensamiento.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar de destrucción de pensamiento es mucho decir –el pensamiento es siempre una construcción fluida, maleable–; ahora bien, el libro de MacFarlane tiene, desde luego, un acierto no menor que es el de señalar la relación entre paisaje y pensamiento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El pensamiento, como la memoria, habita tanto en los objetos externos como en las regiones internas del cerebro humano. Cuando las equivalencias físicas del pensamiento desaparecen, también el pensamiento o la posibilidad de pensar se pierde. Y cuando se destruyen los árboles y los bosques, bien sea por accidente o de manera deliberada, la imaginación y la memoria se marchan con ellos. W. H. Auden lo sabía muy bien: “Una cultura –escribió en 1953– no es mejor que sus bosques”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros mitos fundacionales, los que subyacen en los estratos más profundos –o no tanto– de nuestra visión de las cosas, son hijos del bosque, del rayo, de la nieve, del frío, de la tormenta, de la tempestad, de la riada, de las praderas, del olivo, del toro, del cuervo, de la oscuridad, de nuestra visión horrorizada ante una naturaleza que nos ignora:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No es que el paisaje fuera hostil a mi presencia, pese a los rigores de la nieve y del frío que irradiaban las rocas; es que era completamente ajeno a ella. [...] El paisaje impedía toda atribución de significado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, creo que Macfarlane se equivoca al hablar de una Naturaleza “virgen” –no es fácil establecer los límites de semejante cosa–. Hace un tiempo escribí, a propósito de un &lt;a href="http://www.funambulista.net/frontera.htm"&gt;cuento&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pascal_Quignard"&gt;Pascal Quignard&lt;/a&gt;, lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frontera&lt;em&gt; es un relato que habla de la difícil frontera que define lo humano, una frontera simbolizada en el jardín creado por la mano del hombre y que se adentra en el campo sin que se pueda distinguir dónde acaba uno y dónde empieza el otro; un relato por el que desfilan dioses y mitos, heredero de una de las obras más grandes que nos ha dejado la Antigüedad: las&lt;/em&gt; Metamorfosis &lt;em&gt;de Ovidio, “&lt;/em&gt;el libro universal que trata sobre esa antropomorfosis tan inestable y angustiosa que compone la escasa humanidad de lo humano [...] esas metamorfosis que nos hacen ver un nosotros mismos aún más verdadero que nosotros mismos en un toro o un lobo”. &lt;em&gt;La animalidad simbolizada por la afición del señor de Jaume por enfrentarse al toro –el animal mítico– y la muerte del esposo causada por las fauces del jabalí. Los dos polos simbolizados por el espejo en el que se mira la joven Luisa: espejo por un lado y una pintura por el otro: Judith oronda cortándole el cuello a Holofernes dormido. Un relato que plantea el mismo enigma que la obra del sabio de la Antigüedad: ¿dónde comienza eso que llamamos lo humano?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macfarlane, a pesar de su esfuerzo, no logra alejarse del todo del mundo que habita –de la civilización– para regresar a la Naturaleza virgen en busca del pensamiento que persigue: la simple posibilidad de salir de ese mundo que busca es, precisamente, lo que le impide entrar en él. Un territorio cuarteado por las carreteras, los bosques talados, las ciudades que niegan el horizonte, los prados que suavizan, las casas que protegen, todo esto que nos permite salir de la Naturaleza virgen, nos impide a su vez entrar en ella –al transformar el paisaje, cambia para siempre nuestra relación con él–. Fuimos expulsados del paraíso y ya nunca más podremos ser uno más entre los animales. Además, los centros comerciales, Internet, las videoconsolas, las carreteras, el coche, las ciudades, el avión, todo esto es ahora también paisaje y perspectiva. De alguna manera, nuestro pensamiento, hoy, es fruto también de nuestra propia fantasía –el paisaje que determina nuestro pensamiento es, él mismo, hijo de ese mismo pensamiento–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos destrucción de paisaje tanto como creación de paisaje, pero no quiero dar lugar a equívocos: necesito eso que Macfarlane llama Naturaleza virgen. No concibo un mundo sin montañas, ni bosques, sin agua clara y piedras cubiertas de musgo. Hoy mis manos no distinguen entre la piel del gato y la del abedul: acarician ambas de la misma manera –una de las pocas cosas que he aprendido–. Esa Naturaleza por la que pasea Macfarlane es, para mí, algo irrenunciable –aunque yo también la vea en un árbol solitario en la acera de una ciudad–. Esto no tiene nada que ver con la nostalgia, ni con un amor abstracto. No, no es nada de eso. Macfarlane comete el error de pensar su viaje en términos cronológicos y espaciales –pasado y presente, espacios vírgenes y civilización– en lugar de narrativos –origen y destino, fantasía y mundo–. Eso de lo que habla el autor sin darse cuenta –se acerca mucho, pero pasa de largo, ¡qué lástima!– es de la relación entre la muerte y los ríos, los árboles y las piedras, de ese ir y venir por el que hoy somos tierra, después animal, después hombre, y al fin otra vez tierra. Por eso miramos asombrados a la montaña, porque sabemos que un día volveremos a ser montaña –o árbol, o animal–. Sin ellos la muerte sería insoportable. Es ese paisaje lo que nos permite comprender la muerte de una manera que ninguna de las creaciones de nuestra imaginacion puede hacer. Y los necesitamos, también, para comprender la civilización como un peligroso producto de nuestra fantasía; que nuestra civilización está en el mundo pero no es el mundo. Esto es lo que adivina el que mira la Naturaleza con atención. El autor está muy cerca de decirlo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Viajar a sitios como Maes Howe o Sutton Hoo, o pasear entra las tumbas del Burren es una experiencia que ensalza el espíritu. Uno tiene la sensación de que estos lugares expresan creencias de las que se podría aprender algo importante; un sentido de la orientación o de la conexión con la naturaleza. La exaltación que producen guarda cierta relación con la inocencia que simbolizan, con su visión de la continuidad que existe entre la vida, la muerte y el lugar. Con eso y con el hecho de que tanta gente, a lo largo de tantas épocas, haya querido enterrar a sus difuntos en espacios abiertos.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1240483971704129251?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1240483971704129251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1240483971704129251&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1240483971704129251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1240483971704129251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/09/paisajes-del-pensamiento.html' title='Paisajes del pensamiento'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SL7Q9sUysQI/AAAAAAAAAGg/Z3PNdDM6nzg/s72-c/78-glen+coe.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-2587186904345759712</id><published>2008-08-25T23:34:00.005+02:00</published><updated>2008-08-26T00:02:26.377+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodismo'/><title type='text'>Sin culpable no hay relato</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SLMmJXejn1I/AAAAAAAAAGI/WtM8JKPDubE/s1600-h/comet.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5238572733924876114" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SLMmJXejn1I/AAAAAAAAAGI/WtM8JKPDubE/s200/comet.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Paloma Gómez Borrero, experta aeronáutica consorte –está casada con un piloto de Alitalia–, pregunta en un programa de televisión –y es una pregunta que es una exigencia– porqué no se han hecho públicas ya las grabaciones del “voice recorder” del malogrado vuelo JK5022 de Spanair. El “voice recorder”, según ella, consiste en un magnetofón que, mediante un micrófono en cabina, graba las conversaciones de la tripulación durante el vuelo. El presentador del programa le pregunta dos veces si ese dispositivo es una de las cajas negras y dos veces lo niega la periodista. El &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Cockpit_voice_recorder"&gt;Cockpit Voice Recorder&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;sí es una de las dos cajas negras del avión –la otra es el &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Flight_data_recorder"&gt;Flight Data Recorder&lt;/a&gt;–, pero podemos obviar la equivocación porque la explicación del dispositivo es, &lt;em&gt;grosso modo&lt;/em&gt;, correcta. Ahora bien, no podemos pasar por alto que, de todas las cosas que podría exigir la periodista del Vaticano, elige la última pieza que falta para completar el macabro y dramático collage que los periodistas –sobre todo los audiovisuales– vienen componiendo desde el miércoles pasado. Lo de menos es la información. Lo de más el espectáculo: los investigadores niegan el último pedazo de carne que falta para dejar limpios los huesos de la desgracia. Los carroñeros protestan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más espectáculo: el gabinete de crisis. La obligación de las autoridades no es ponerse al frente de ningún gabinete de crisis formado para afrontar casos previsibles como este –esto no es un tsunami en Indonesia–, sino establecer por anticipado protocolos de actuación y crear y dotar de medios a las instituciones y organismos que han de ejecutar esos mismos protocolos. Con el gabinete solo tratan de hacer pasar por virtud lo que es improvisación: si se reúne un gabinete de crisis es porque no existían los protocolos e instituciones necesarios. Pero es aún peor de lo que parece: sí que existen: la comisión de investigación de accidentes e incidentes de aviación civil actúa desde el primer momento, los servicios sanitarios y de emergencia activan sus protocolos de actuación desarrollados para casos como este, las autoridades aeronáuticas europeas y norteamericanas, así como los fabricantes del avión y motor envían a sus representantes de inmediato. ¿A qué viene entonces el gabinete? ¿Cuál es su función? Puro teatro, trivialización de la política, falta total de sentido de la proporción. Ese tan tradicional como ridículo &lt;em&gt;no os preocupéis que ya estoy yo aquí&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La investigación técnica de accidentes aéreos tiene un objetivo triple: determinar qué ocurrió –la secuencia de eventos–, porqué ocurrió –la causa última del siniestro–, y qué se pudo hacer para evitarlo. Este último punto es, sin duda, el más importante, porque se traduce en una serie de recomendaciones que tienen como fin evitar la repetición de accidentes similares. En el relato periodístico, ese &lt;em&gt;qué se pudo hacer&lt;/em&gt; solo admite una respuesta en forma de negligencia o de culpable -se violaron las normas-, así que los periodistas orientan su narración en esa dirección. Hay, por supuesto, otra respuesta posible: el accidente revela algo que desconocíamos y que, por desgracia, aprendemos de la manera más trágica –como sucedió con el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/De_Havilland_Comet"&gt;De Havilland Comet&lt;/a&gt;, primer reactor comercial, que sufrió varios accidentes debido al fenómeno de la fatiga de los metales, desconocido hasta entonces–. Sin embargo este último es un relato sin culpable, y esto viola las exigencias del relato periodístico, así que es descartado. Ni hablar de presentar una información que pueda apuntar en dos direcciones distintas. Ni hablar de que un accidente sea simplemente un accidente. Se elige la más dramática de las respuestas vigilando de reojo la cuota de pantalla, salivando por un pequeño incremento del beneficio empresarial. Esto, sobra decirlo, nada tiene que ver con el necesario, legítimo y muy saludable ejercicio de la crítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún día la comisión de investigación publicará el informe pertinente y así conoceremos todos los detalles de lo que ocurrió con el vuelo JK5022. Los periodistas no estarán allí, o si lo están su trabajo acabará en la página 32 en una entradilla mínima. Mientras tanto, lo que vamos sabiendo es cuales son las reglas que rigen hoy eso que algunos aún siguen llamando periodismo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-2587186904345759712?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/2587186904345759712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=2587186904345759712&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2587186904345759712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2587186904345759712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/08/sin-culpable-no-hay-relato.html' title='Sin culpable no hay relato'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_dBN4U7WguRg/SLMmJXejn1I/AAAAAAAAAGI/WtM8JKPDubE/s72-c/comet.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6251527471769140926</id><published>2008-08-05T10:45:00.004+02:00</published><updated>2008-08-05T11:01:57.455+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Anábasis</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SJgU2PfIYhI/AAAAAAAAAGA/Xn-tQ59_Mdw/s1600-h/jenofonte.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5230953889293427218" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SJgU2PfIYhI/AAAAAAAAAGA/Xn-tQ59_Mdw/s200/jenofonte.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;En el 401 a.C., y con la intención de derrocar a su hermano Artajerjes II, Ciro, el hijo del rey Dario II, reclutó un gran ejercito en el que se encontraba el mayor contingente de mercenarios griegos reunido hasta entonces. El ejercito griego estaba formado por unos catorce mil efectivos entre hoplitas –infantería pesada–, peltastas –infantería ligera–, arqueros y jinetes, y eran comandados por los estrategos Jenias de Parrasia, Próxeno de Beocia, Menón de Tesalia, Clearco de Esparta, Soféneto de Estínfalo, Sosias de Siracusa, Pasión de Mégara, Quirísofo de Esparta y Sócrates de Acaya. En un primer momento, Ciro ocultó a los estrategos el verdadero motivo de la expedición, pero pronto todos, tanto ellos como los soldados, se dieron cuenta del engaño y renegociaron las condiciones del contrato. Poco importan estos detalles, el hecho es que en el momento decisivo de la batalla, un Ciro enloquecido se lanza a la carga contra su hermano Artajerjes y cae muerto a manos de su guardia personal. Así los griegos, habiendo vencido en su sector, y en el preciso momento en que bastaría con alargar la mano para tomar las riquezas que Ciro les había prometido, se ven de repente abandonados a su suerte en el corazón mismo del territorio enemigo. Están frente a uno de los ejércitos más poderosos de la Antigüedad, no tienen nada con qué negociar, y se interponen en su camino de regreso cordilleras altísimas, ríos infranqueables, pueblos hostiles, el invierno. Tampoco tienen víveres ni guías para atravesar un territorio desconocido. Años después de la expedición, Jenofonte, el condiscípulo de Platón que lideró la retirada –junto a Quirísofo–, relató esta expedición bajo el título de &lt;em&gt;Anábasis&lt;/em&gt;. La &lt;em&gt;Anábasis&lt;/em&gt; es, sobre todo, el relato de la dramática retirada de aquellos hombres hasta llegar a la frontera entre Asia y Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra griega &lt;em&gt;anábasis&lt;/em&gt; significa “subida”, “ascensión”, pero también significaba la “marcha al interior” en referencia al trayecto desde el litoral hasta las tierras altas del interior de un país; en particular, el camino que conducía desde las ciudades griegas de la franja costera de Asia Menor hasta el corazón del Imperio Persa. (1)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como a los griegos de Jenofonte, a veces nos sucede que, persiguiendo una promesa, acabamos en el peor de los lugares: el futuro se hace añicos y nos vemos sin fortuna, desconcertados en medio de un territorio desconocido y hostil, desorientados, sin saber qué rumbo tomar, qué hacer, sin guía para encontrar una salida. Empieza entonces otra &lt;em&gt;anábasis&lt;/em&gt;, una “ascensión”, una “marcha al interior” en sentido figurado: ¿qué hacer? ¿mirar hacia atrás para intentar averiguar qué ocurrió?, ¿o hacia delante y buscar una salida? Al final, uno acaba por hacer las dos cosas a la vez, así que las dos opciones acaban por estorbarse como las personas que en una puerta se mueven como la imagen reflejada en el espejo: uno decide moverse y el pasado se refleja en lo que uno hace; decide revisar el pasado y el futuro –que es presente– cuestiona cada conclusión a la que se llega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar del carácter odiseico de la narración de Jenofonte –en tanto que regreso plagado de obstáculos–, su final remite al mito de Sísifo antes que al de la obra homérica: a las puertas de Grecia, después de un año de penosa retirada, Jenofonte entrega sus hombres al general espartano Tribón, que los contrata para una nueva guerra. Los mercenarios no verán Grecia; seguirán en Persia para luchar de nuevo, ahora contra el sátrapa Tisafernes. Como le sucede a Sísifo, para los griegos la piedra rueda de nuevo ladera abajo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;(1): Anábasis, &lt;a href="http://www.blogger.com/www.alianzaeditorial.es"&gt;Alianza editorial&lt;/a&gt;, 2006. Introducción de Oscar Martínez García.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6251527471769140926?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6251527471769140926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6251527471769140926&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6251527471769140926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6251527471769140926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/08/anbasis.html' title='Anábasis'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SJgU2PfIYhI/AAAAAAAAAGA/Xn-tQ59_Mdw/s72-c/jenofonte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-553757972818685755</id><published>2008-08-04T11:28:00.004+02:00</published><updated>2008-08-04T11:41:57.935+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>A la sabiduría no se llega en autobús</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SJbOHwYIbAI/AAAAAAAAAFw/HUCwcNcZvO4/s1600-h/bus.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5230594649877933058" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SJbOHwYIbAI/AAAAAAAAAFw/HUCwcNcZvO4/s200/bus.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;En el diccionario de la Real Academia de la Lengua podemos encontrar los siguientes significados de la palabra cultura: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo saber qué es un juicio crítico, pero sería incapaz de enumerar los conocimientos que permiten desarrollarlo. Tampoco sería capaz de establecer el conjunto de costumbres compartidas que constituyen el mínimo común denominador que define la cultura de un grupo. Así que, por lo que a mí respecta, el significado de la palabra cultura sigue siendo un misterio. No importa, sabemos lo importante: su sujeto. Hay una cultura del individuo y una cultura del grupo y las dos son enemigas a muerte: una libera y la otra ata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cultura del grupo: ¿qué ofrece el rebaño a cambio de la pertenencia? Algo más que un abrazo, algo más que protección, algo más que una porción en el reparto del pastel. Lo definitivo, lo definitorio, es esto: pertenecer es ser –de ninguna manera pensar para ser–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más fácil: entregarse para ser, dejar de ser para ser. Esta es la identificación que sostiene a la Iglesia, a la Nación, a la hinchada futbolística, a la cocina tradicional, a la empresa incluso. Todo lo demás, lo de fuera, pasa a ser “la” amenaza –o la competencia–. Por eso, cuando el solitario se aleja tan solo la distancia de un –primer– paso, no es por él por quien temen los otros, sino por ellos: ese que se aleja es ahora parte de la amenaza, es mi negación, la negación de mi verdad: si el otro es, yo no puedo ser. Por eso hay que impedir que el otro se aleje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fuerza del rebaño no es, como pudiera parecer, la fuerza de las costumbres, sino la imposición de las costumbres por la fuerza. Sin la tradición, todo se desmorona. Al igual que sucede con la Mafia, el rebaño primero advierte y luego castiga. Por eso le dicen al solitario: “ten cuidado, respeta la tradición y no peques, es por tu bien”. Por supuesto, será el propio rebaño el que se encargue de hacer realidad la advertencia...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-553757972818685755?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/553757972818685755/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=553757972818685755&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/553757972818685755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/553757972818685755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/08/la-sabidura-no-se-llega-en-autobs.html' title='A la sabiduría no se llega en autobús'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SJbOHwYIbAI/AAAAAAAAAFw/HUCwcNcZvO4/s72-c/bus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4411835464648672473</id><published>2008-07-02T18:36:00.015+02:00</published><updated>2008-07-05T12:40:35.777+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='religión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>La ira y la tormenta</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SG9JdWnTL-I/AAAAAAAAAFg/7NYaNQ-asi4/s1600-h/cuevadelosnadadores.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5219471261781143522" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SG9JdWnTL-I/AAAAAAAAAFg/7NYaNQ-asi4/s200/cuevadelosnadadores.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#66ff99;"&gt;&lt;strong&gt;Memoria&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de nuestros ancestros –ella, él, ambos–, reconoce, porque recuerda, que el sol vuelve con fuerza cada muchas lunas como lo hacen las lluvias, como lo hace el frío, como lo hacen las hojas verdes en los árboles y los pájaros en el cielo. Reconoce, también, que a muchos días de sol fuerte les sigue siempre la tormenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#66ff99;"&gt;&lt;strong&gt;Imaginación &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese humano, que vive hace diez, veinte, cuarenta mil años, establece relaciones entre cosas distintas: es capaz de pensar por ejemplo, que un dedo puede ser una manzana, y dos dedos dos manzanas –incluso si la manzana es solo un recuerdo en su memoria–. Más difícil aún: esa imaginación que relaciona cosas en apariencia independientes, le permite establecer relaciones entre cosas y sonidos: los que salen de su garganta. Un sonido puede ser “manzana” y otro distinto “día”. Pronto aprende a modular su garganta para producir muchos sonidos distintos. Aprende, también, a combinarlos para crear sonidos nuevos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#66ff99;"&gt;Sentido&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese ancestro primitivo, dotado de memoria e imaginación, está poseído por la necesidad de dar sentido. No le basta con registrar en su memoria secuencias de frío, lluvia, calor, hojas verdes en los árboles y pájaros en el cielo, y con reconocer patrones de repetición en esas secuencias. Necesita, además, dar un sentido a todo ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#66ff99;"&gt;&lt;strong&gt;Nombrar&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese ancestro primitivo ha puesto nombre a los árboles, al agua, a los animales, a las piedras, a los tiempos fríos, a los tiempos calientes, al sol y a la luna, al día y la noche, y ha puesto nombre incluso a eso que siente cuando otro miembro de la tribu se atreve a invadir su territorio o a acercarse a sus cachorros: lo ha llamado ira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#66ff99;"&gt;&lt;strong&gt;Lenguaje&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día piensa que si sus dedos pueden ser manzanas, y su garganta puede decir "sol", su ira puede ser la tormenta. Y así, hace diez, veinte o cuarenta mil años, une por primera vez las palabras tormenta, ira y sol y dice: “la tormenta es la ira del sol”. Pero nada más decirlo, comprende que aunque comparte la ira con el sol, el sol es distinto a él o ella. Como ella, o él, el sol siente ira, pero el sol es otra cosa. De esta manera, igual que antes nombró al árbol, al agua, a los animales, a las piedras, a los tiempos fríos, a los tiempos calientes, al sol y a la luna, al día y la noche, nombra a ese sol que siente ira. Y el hombre creó a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#66ff99;"&gt;&lt;strong&gt;Poesía&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miles de años después, uno de sus descendientes, impulsado por la misma fuerza misteriosa de sus antepasados, invertirá las palabras y dirá: “mi ira es tormenta”. Y el hombre creó la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#66ff99;"&gt;Literaturas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante miles de años, alrededor de un fuego nocturno, los viejos entregarán sus elaboradas narraciones a jóvenes ansiosos por transformar esas narraciones según su imaginación y entendimiento, deseosos de crear narraciones nuevas, narraciones suyas, jóvenes que un día llegan a viejos y se sientan alrededor de un fuego para entregar sus elaboradas narraciones a jóvenes ansiosos por transformar esas narraciones según su imaginación y entendimiento, deseosos de crear narraciones nuevas, narraciones suyas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este texto existe a partir de &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/ensayo/Silaba/fuego/elpepuculbab/20070210elpbabens_14/Tes/"&gt;Sílabas de fuego&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, de Menchu Gutiérrez&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4411835464648672473?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4411835464648672473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4411835464648672473&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4411835464648672473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4411835464648672473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/07/la-ira-y-la-tormenta.html' title='La ira y la tormenta'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SG9JdWnTL-I/AAAAAAAAAFg/7NYaNQ-asi4/s72-c/cuevadelosnadadores.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-821538476736710118</id><published>2008-06-24T22:48:00.003+02:00</published><updated>2008-06-24T22:56:25.061+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='blogosfera'/><title type='text'>Voyeurismo blogero</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SGFeDRWQZiI/AAAAAAAAAEw/P3a31MXp0kE/s1600-h/de+espaldas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215553253761115682" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SGFeDRWQZiI/AAAAAAAAAEw/P3a31MXp0kE/s200/de+espaldas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;¿Cuántos blogs hay? Yo apenas leo cuatro o cinco a diario y algún otro de manera esporádica. Por lo tanto, ¿para qué este blog y para quién este blog?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Servidor es de los que piensa con los dedos, así que esto vale por respuesta al para qué. Y como este para qué es casi un para uno, casi queda respondido el para quién. Sin embargo, un blog no se guarda en un cajón, así que hay que explicar qué pinta el lector en todo esto –sobre todo si decimos que no es la respuesta al para quién–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la escritura no hay dialéctica posible. Por supuesto que se establecen conversaciones entre, digamos, las obras de dos autores. Sin embargo se trata de un falso diálogo: un diálogo así es la confrontación de dos monólogos. Apurando el razonamiento, los blogs son, de alguna manera, una impostura: pretenden hacer creer al lector que participa, pero se trata de una participación a posteriori, o sea, de una participación que no lo es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno escribe en público precisamente para silenciar al lector, para que el lector no pueda modificar lo que se dice –como sí ocurre en un diálogo hablado–. En realidad, un blog es un agujero en la pared, un ejercicio de voyeurismo desesperado: a su través, el autor accede a esas anotaciones que, si el blog fuese un libro, el lector escribiría para sí en los márgenes, y de las que el que escribe nunca tendría noticia. Así que en el blog los otros son, de alguna manera, objetos antes que actores; testigos antes que destinatarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hacer público lo escrito uno no pretende “enseñar” –una pretensión por lo demás absurda–, sino, por un lado averiguar hasta qué punto los otros leen lo que uno ha escrito –en un sentido de semejanza: ¿hasta donde lo que uno escribe es lo que otros leen?–, y por otro, hasta qué punto uno mismo ha comprendido –¿qué ven los otros que uno no ha visto?–. Cuando el bloguero responde a un comentario, ya no es el bloguero, sino un lector más. Los diálogos en el blog suceden al margen y al servicio del blog: al hacer público su texto, el bloguero solo pretende hacer avanzar su escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se trata de un ejercicio de exhibicionismo, de narcisismo? Creo que si hay algo en esto es impotencia: la que se siente cuando uno habla y percibe que no hay manera de llegar al otro lado, que las palabras son siempre las de uno y que son siempre para uno. La escritura no es otra cosa que el ensimismamiento que sigue a esta sensación de aislamiento, a esa dificultad insalvable. Se escribe a la desesperada, perseguido por la sospecha de que no hay forma de hacer ver que no pase antes por un exhaustivo ejercicio de comprensión en solitario. Más aún, se escribe a la desesperada perseguido por la sospecha de que ese alguien a quien hay que hacer ver es uno mismo y nadie más.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-821538476736710118?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/821538476736710118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=821538476736710118&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/821538476736710118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/821538476736710118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/06/voyeurismo-blogero.html' title='Voyeurismo blogero'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SGFeDRWQZiI/AAAAAAAAAEw/P3a31MXp0kE/s72-c/de+espaldas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-6404155550431809993</id><published>2008-06-01T20:06:00.008+02:00</published><updated>2008-06-05T20:21:10.425+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>El atleta imposible –o de cómo conseguir una buena marca sin entrenar–.</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SELnI5h0jOI/AAAAAAAAAEo/NYG2bWpg0lM/s1600-h/misiones+pedagogicas.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206978259261361378" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SELnI5h0jOI/AAAAAAAAAEo/NYG2bWpg0lM/s200/misiones+pedagogicas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;No me engaño: hay pobres malos y ricos buenos. Ahora bien, lo que esto viene a demostrar es, precisamente, la maldad del sistema de clases: no sirve para seleccionar a los mejores, sino para mantener los privilegios –con las oportunas excepciones, que lejos de desmentir la norma, la confirman–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, hablar de selección es hablar de educación –el más poderoso de los instrumentos de transformación o de perpetuación social, según el caso–. Desde la derecha se nos ha venido diciendo que la selección en la educación ha de estar basada en el mérito, en el esfuerzo, que hay que seleccionar y separar a quienes se esfuerzan de los que no, para no lastrar el desarrollo de los primeros. Difícil de rebatir, ¿o no? Pues no tanto. El que compra este argumento se lleva, sin saberlo, un dos por uno: con la idea de la selección por mérito se lleva también la de que el esfuerzo precede a la educación –que en atletismo sería como decir que la marca precede al entrenamiento–. Por supuesto, esto es falso: la educación es el entrenamiento y el esfuerzo es la marca, el resultado. Así, lo que el ingenuo ciudadano acaba de comprar es exactamente lo contrario de lo que creía: un sistema educativo que premia... ¡los privilegios!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo, cuándo y dónde aprende uno el valor del esfuerzo? Se habla de él como si no tuviese nada que ver con el entorno más inmediato, o sea, con la familia, o sea, con la clase. Como si vivir en un entorno estimulante fuese lo mismo que vivir en uno que no lo es. Como si el niño de la Cañada pudiese adivinar las vidas que no tiene y que necesita conocer para tener la oportunidad de cambiar la suya. Precisamente por todo esto es por lo que la derecha habla de la libertad de los padres para elegir la educación de los hijos –porque los privilegios, o su ausencia, se perpetúan por línea familiar–. Y de ahí los itinerarios: segregación, no contaminación de unas capas con otras, en definitiva, autopista de pago para unos y carretera nacional para el resto. Así, el hijo del barrendero difícilmente será notario y el hijo del notario difícilmente será barrendero. Cada uno donde le toca. Por eso hay que empezar a hablar de la libertad del niño frente a la libertad de los padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En La Escuela Moderna, escrita a principios del siglo XX, dice su autor, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Ferrer_Guardia"&gt;Ferrer i Guardia&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;–hoy en día existe una &lt;a href="http://www.laic.org/index.php"&gt;fundación&lt;/a&gt; con su nombre–, lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No tememos que decirlo: queremos hombres capaces de evolucionar incesantemente; capaces de destruir, de renovar constantemente los medios y de renovarse ellos mismos; hombres cuya independencia intelectual sea la fuerza suprema, que no se sujeten jamás a nada; dispuestos siempre a aceptar lo mejor, dichosos por el triunfo de las ideas nuevas y que aspiren a vivir vidas múltiples en una sola vida. La sociedad teme tales hombres: no puede, pues, esperarse que quiera jamás una educación capaz de producirlos." (1)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me atragantan las historias de salvación. De qué manera me encabrona la historia de ese chico pobre, delincuente, que “rehace” su vida a los treinta años. Esa historia no es la historia de su salvación; es la historia de nuestro fracaso. El niño no tiene porqué esperar a ser un adulto para saber que le hemos hurtado sus vidas posibles. Debimos darle su oportunidad desde el principio. Es, desde luego, una cuestión de justicia, pero también de cordura: no estamos como para desperdiciar el talento –pero esto no lo comprenderemos hasta que no pensamos en términos de comunidad–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presupuesto de la educación pública apenas alcanza a cubrir el gasto corriente: nóminas, facturas, infraestructuras... Por otro lado, los padres delegan mayoritariamente la educación de sus hijos en ese mismo sistema impotente –esperando un milagro que no va a suceder sin su participación–. Entonces, ¿qué hacer? Los padres tienen que participar, y esto significa horas libres en el trabajo para interesarse e intervenir en lo que sucede en los colegios –y hace falta, además, que tengan voluntad de hacerlo–. ¿Y la autoridad de los profesores? No la dará ninguna ley; la darán los padres y los resultados. Pero por encima de cualquier otra cosa, mejorar el sistema educativo público pasa por poner dinero sobre cada pupitre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, habrá que empezar por cambiar el lenguaje para cambiar las cosas. Quizás sea el momento de hablar de repartir en lugar de seleccionar. De nuevo Belén Gopegui:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Había cogido un libro de Miguel Hernández, de mi madre. [...] Estaba leyendo cuando, junto a dos versos, encontré dos cruces, dos equis de multiplicar pintadas con lápiz, diminutas, la forma de subrayar los libros que siempre usaba mi madre. Los versos: “Vine con un dolor de cuchillada, / me esperaba un cuchillo a mi venida”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[...]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Mi madre ha imaginado un lugar en donde el infortunio no sea una ración oscura y trágica para unos cuantos seres. Será una parte de la vida que pueda compartirse, tanto como la fortuna. Y habrá instituciones, conductas, lugares. Aunque el dolor vaya a doler en unos cuerpos sobre todo. Cuando los trabajos más cansados y más duros estén bien repartidos y justamente remunerados por ser la comunidad quién los reparta y no ser una cuestión de haber llegado el último o sin herencia, entonces algo parecido ocurrirá con el dolor, no existirá la frase “te ha tocado” sino una comunidad compartiendo el dolor que haya venido a posarse en esa familia, en esta calle, allí.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) Cita gentileza de Balsera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-6404155550431809993?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/6404155550431809993/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=6404155550431809993&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6404155550431809993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/6404155550431809993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/06/el-atleta-imposible-o-de-cmo-conseguir.html' title='El atleta imposible –o de cómo conseguir una buena marca sin entrenar–.'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SELnI5h0jOI/AAAAAAAAAEo/NYG2bWpg0lM/s72-c/misiones+pedagogicas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4687087318573273514</id><published>2008-05-29T20:23:00.006+02:00</published><updated>2008-06-05T20:19:43.670+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>¿Selección natural?</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SD72F5h0jMI/AAAAAAAAAEY/CdX0qPxiiEw/s1600-h/darwin.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205868800489327810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SD72F5h0jMI/AAAAAAAAAEY/CdX0qPxiiEw/s200/darwin.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Los defensores del liberalismo, al hablar de darwinismo económico, pretenden legitimar las prácticas capitalistas tratando de hacer pasar estas por un caso particular de la teoría de la “selección natural”. Se trata de proponer que el capitalismo y el libre mercado responden, de alguna manera, a una ley natural que selecciona a los más aptos, a los mejores, a los que –eso dicen– serán capaces de satisfacer las necesidades del resto mediante su éxito –en la comparación, el mercado vendría a ser el trasunto de la naturaleza, el actor que selecciona–. Con el eufemismo se trata, por supuesto, de legitimar lo que no es otra cosa sino la aplicación de ley del más fuerte como máxima económica. Se trata de eliminar obstáculos, barreras mentales que dificultan ese ilimitado “dejar hacer” al que aspira todo defensor a ultranza del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afirmar que el darwinismo económico sea una manifestación particular de la selección natural es mucho decir, pero no es aquí donde reside la falsedad de semejante afirmación. En &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.casadellibro.com/fichas/fichabiblio?&amp;amp;codigo=2900001102027"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Armas, gérmenes y acero&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jared_Diamond"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Jared Diamond&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, podemos leer el siguiente párrafo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“[...] Pero tanto si la selección de plantas silvestres comestibles por agricultores antiguos se atuvo a criterios consientes como si no fue así, la evolución resultante de plantas silvestres hasta convertirse en cultivos fue en un principio un proceso no consciente. Fue consecuencia inevitable de nuestra selección de tipos de plantas silvestres, y de la competencia entre plantas que en los huertos favorecían tipos distintos de los predominantes en la naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es la razón por la que Darwin, en su obra El origen de las especies, no empezó con un relato de la selección natural. En cambio, su primer capítulo es una exposición pormenorizada de cómo nuestras plantas y animales domésticos derivaron de una selección artificial por los humanos. [...]”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corolario de la obra de Darwin es que es justamente en la superación de la selección natural donde radica el origen del progreso de los últimos 13.000 años, esos en los que se ha desarrollado todo lo que nos hace humanos, lo que nos diferencia del resto de los animales, desde la agricultura a la medicina, pasando por el lenguaje. El darwinismo económico es, a la luz de las ideas de Darwin, un rasgo de primitivismo, un comportamiento pre–humano si se quiere, y no la continuación de ley natural alguna. Y sin embargo, la idea se nos presenta de una manera tan evidente, que no es difícil comprender el porqué de su éxito. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;No es, desde luego, el caso de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.rebelion.org/autores.php?tipo=5&amp;amp;id=68&amp;amp;inicio=0"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Belén Gopegui&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, quien en su libro &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.anagrama-ed.es/titulo/NH_419"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;El padre de Blancanieves&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt; –ya mencionado anteriormente–, dice lo siguiente:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;“[...] Con los sujetos frágiles sucede algo parecido: son los primeros en caer y su caída alerta de las variaciones ocurridas en el medio, entre las cuales a menudo sobresale la degradación. Si la sociedad humana logra no destruirse y vivir doscientos años puede que comprenda, como algunas tribus pequeñas comprendieron, la necesidad de proteger a sus sujetos más débiles.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Gopegui, aceptar que sea el “darwinismo económico” el que decida la dirección y el sentido del vector de progreso es aceptar la catástrofe, como señala uno de sus personajes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Una vez hubo un convenio, era injusto, de acuerdo, pero permitía que algunos acuerdos se cumplieran. Ya no: se han acabado las reglas, adiós convenio. Se ha roto y lo curioso es que no se ha roto por la parte débil, no lo habéis roto vosotros, ni los emigrantes, ni los desheredados. Se ha roto por la parte fuerte. Y ahí te doy la razón en lo que le dijiste a tu madre: yo no estoy en la parte fuerte, no soy lo bastante rico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[...]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;La catástrofe se acerca: están dispuestos a arramblar con todo. Si alguna vez había pensado que los fuertes me harían un sitio, al menos en el porche como perro guardián, ya se que no.”&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4687087318573273514?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4687087318573273514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4687087318573273514&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4687087318573273514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4687087318573273514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/05/seleccin-natural.html' title='¿Selección natural?'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SD72F5h0jMI/AAAAAAAAAEY/CdX0qPxiiEw/s72-c/darwin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-8913717135368070253</id><published>2008-05-22T21:30:00.006+02:00</published><updated>2008-06-12T19:29:50.380+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Todos los niños</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SDXLZJh0jKI/AAAAAAAAAEI/h37_a39FdbE/s1600-h/ni%C3%B1os.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203288577411419298" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SDXLZJh0jKI/AAAAAAAAAEI/h37_a39FdbE/s200/ni%C3%B1os.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;color:#ff9966;"&gt;Autoridad&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La autoridad del médico es la autoridad del conocimiento. Uno se somete o no al tratamiento, pero no cuestiona la autoridad del médico. En cuestiones de medicina, su autoridad no se discute.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autoridad del policía es la autoridad de la violencia. Al policía le está permitido ejercer una violencia que al resto nos está prohibido. No tiene porqué ejercerla, pero es la fuente de su autoridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autoridad del profesor, ¿debe ser la del médico o la del policía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt;Esfuerzo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al niño no le cuesta esfuerzo conseguir el móvil del que se ha encaprichado, ni la ropa que quiere, ni el alcohol y las drogas que han sustituido a los antiguos rituales de iniciación en los que era aceptado en el mundo adulto –un tránsito que antes hacían de la mano de los mayores, y que hoy realizan solos–. Al niño no le cuesta esfuerzo desobedecer, ni violentar. El niño empuja –hoy y siempre–, pero hoy no encuentra resistencia a su instinto por experimentar los límites. Pero más aún, al hablar de esfuerzo, ¿hablamos del encofrador que se rompe las manos con la ferralla, o del estudioso que devora un libro tras otro? ¿Hablamos del esfuerzo–castigo cristiano que llena de sudor la frente, o del esfuerzo–hedonista del alpinista que hace cumbre? Sea uno o sea otro, ¿es posible que el niño comprenda su significado cuando el esfuerzo se propone como el requisito para alcanzar algo cuyo valor solo alcanzará a comprender &lt;em&gt;a posteriori&lt;/em&gt; –la educación–, mientras lo que sí desean no les cuesta nada? ¿Puede la amenaza de una repetición de curso ayudar a comprender?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, a pesar de estas preguntas, confiamos en que:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1– Una ley devolverá al profesor la autoridad perdida –de nuevo preguntamos: ¿la del conocimiento o la de la violencia?–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2– Una ley transformará al niño rebelde, agitador, subversivo, insubordinado en un adulto esforzado y responsable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt;Libertad&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dícese de la facultad de los padres pare decidir sobre la educación de sus hijos. Ha de entenderse, por tanto, que la libertad de los padres significa la esclavitud de los hijos. ¿O tienen los hijos la libertad de elegir su educación? ¿Puede un niño de la Cañada Real decidir libremente sobre su educación? ¿Puede acaso ese niño decidir asistir al mejor de los colegios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni el esfuerzo ni la autoridad son, claro está, el objetivo. Son solo el pretexto que permite volver a lo de antes -o permanecer en ello-, a lo de siempre: a la educación para unos pocos, la condición necesaria para perpetuar un sistema de privilegios: aquí el esforzado notario y allí el perezoso barrendero –como si ser una cosa o la otra no tuviera nada que ver con las condiciones de partida–. Y sí, claro, la libertad de mantener un sistema educativo segregado, clasista y elitista –y que hoy sean más numerosas, no hace menos élite a la élite–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de esto cambiará hasta que no comprendamos que &lt;strong&gt;todos los niños son nuestros hijos&lt;/strong&gt;. Solo este pensamiento puede impedir cosas como esta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.escolar.net/MT/archives/2008/04/22-de-abril-el-dia-de-la-tierra.html"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;http://www.escolar.net/MT/archives/2008/04/22-de-abril-el-dia-de-la-tierra.html&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-8913717135368070253?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/8913717135368070253/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=8913717135368070253&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8913717135368070253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8913717135368070253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/05/todos-los-nios.html' title='Todos los niños'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SDXLZJh0jKI/AAAAAAAAAEI/h37_a39FdbE/s72-c/ni%C3%B1os.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-2745655861432634986</id><published>2008-05-02T14:20:00.007+02:00</published><updated>2008-06-05T20:20:41.304+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>El propietario</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SBsO8N0c22I/AAAAAAAAAEA/9dN_3MsOrLA/s1600-h/terrateniente.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195763022766594914" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SBsO8N0c22I/AAAAAAAAAEA/9dN_3MsOrLA/s200/terrateniente.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;El 5 de Julio de 1910, “El Nacional” publicó el siguiente cuento de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_Barrett"&gt;Rafael Barret&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Mientras no poseí más que mi catre y mis libros, fui feliz. Ahora poseo nueve gallinas y un gallo, y mi alma está perturbada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propiedad me ha hecho cruel. Siempre que compraba una gallina la ataba dos días a un árbol, para imponerle mi domicilio, destruyendo en su memoria frágil el amor a su antigua residencia. Remendé el cerco de mi patio, con el fin de evitar la evasión de mis aves, y la invasión de zorros de cuatro y dos pies. Me aislé, fortifiqué la frontera, tracé una línea diabólica entre mi prójimo y yo. Dividí la humanidad en dos categorías; yo, dueño de mis gallinas, y los demás que podían quitármelas. Definí el delito. El mundo se llena para mí de presuntos ladrones, y por primera vez lancé del otro lado del cerco una mirada hostil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi gallo era demasiado joven. El gallo del vecino saltó el cerco y se puso a hacer la corte a mis gallinas y a amargar la existencia de mi gallo. Despedí a pedradas el intruso, pero saltaban el cerco y aovaron en casa del vecino. Reclamé los huevos y mi vecino me aborreció. Desde entonces vi su cara sobre el cerco, su mirada inquisidora y hostil, idéntica a la mía. Sus pollos pasaban el cerco, y devoraban el maíz mojado que consagraba a los míos. Los pollos ajenos me parecieron criminales. Los perseguí, y cegado por la rabia maté uno. El vecino atribuyó una importancia enorme al atentado. No quiso aceptar una indemnización pecuniaria. Retiró gravemente el cadáver de su pollo, y en lugar de comérselo, se lo mostró a sus amigos, con lo cual empezó a circular por el pueblo la leyenda de mi brutalidad imperialista. Tuve que reforzar el cerco, aumentar la vigilancia, elevar, en una palabra, mi presupuesto de guerra. El vecino dispone de un perro decidido a todo; yo pienso adquirir un revólver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde está mi vieja tranquilidad? Estoy envenenado por la desconfianza y por el odio. El espíritu del mal se ha apoderado de mí. Antes era un hombre. Ahora soy un propietario...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-2745655861432634986?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/2745655861432634986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=2745655861432634986&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2745655861432634986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2745655861432634986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/05/el-propietario.html' title='El propietario'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SBsO8N0c22I/AAAAAAAAAEA/9dN_3MsOrLA/s72-c/terrateniente.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4585590760632361462</id><published>2008-05-02T14:20:00.006+02:00</published><updated>2008-06-05T20:18:58.821+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Tramitando expedientes</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SBsIFt0c21I/AAAAAAAAAD4/FLMm6NJMV5o/s1600-h/funcionario.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195755489393957714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SBsIFt0c21I/AAAAAAAAAD4/FLMm6NJMV5o/s200/funcionario.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Hace unos días se podía leer en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.cotizalia.com/cache/2008/04/22/16_grandes_concesionarias_autopistas_hacen_fomento_pasan.html"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;elconfidencial.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt; lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El sector está convencido de que una de las causas que explican la salida de Cristina Narbona del Ministerio de Medio Ambiente tiene que ver, precisamente, con el tapón que había generado su departamento en la tramitación de expedientes, lo que ha provocado el retraso 'injustificado' de muchas obras. Tanto en la patronal de la construcción como en la de las autopistas se ha criticado con dureza a Narbona por su incapacidad para tramitar los expedientes administrativos. No se criticaba la necesidad de presentar informes de impacto medioambiental sino, sobre todo, el injustificado retraso en su aprobación, lo que encarece la ejecución de los proyectos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un texto revelador: no hay objeción a la existencia de un Ministerio de Medio Ambiente siempre y cuando su función sea meramente cosmética; mientras los expedientes simplemente “se tramiten”, siendo impensable que el resultado sea otro que la aprobación de la obra. Pero con todo, lo peor del texto no es la forma de pensar que revela –algo, por otro lado bastante evidente–, sino la posibilidad de que, en efecto, esta haya sido la razón por la que el presidente del gobierno haya prescindido de una ministra que ha mostrado una forma de entender la política ambiental que va más allá de la “tramitación” de unos expedientes estériles. Lo peor es pensar que, en un momento en el que –al más puro estilo keynesiano– se pretende estimular la economía mediante la aceleración del plan de infraestructuras, la política ambiental se considere no solo innecesaria, sino un obstáculo; algo que no hace sino confirmar lo que ya sabemos: se puede cuestionar todo menos el crecimiento económico. Sería bueno que algún día pensáramos en el precio que pagamos por ese crecimiento presuntamente &lt;em&gt;ad infinitum&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4585590760632361462?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4585590760632361462/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4585590760632361462&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4585590760632361462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4585590760632361462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/05/tramitando-expedientes.html' title='Tramitando expedientes'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SBsIFt0c21I/AAAAAAAAAD4/FLMm6NJMV5o/s72-c/funcionario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-235466167386314970</id><published>2008-04-20T13:14:00.010+02:00</published><updated>2008-06-05T20:21:47.662+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Esperanza de vida</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SAsma4gT9SI/AAAAAAAAADw/XfAhHrgWOSY/s1600-h/anciano+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191285238760994082" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SAsma4gT9SI/AAAAAAAAADw/XfAhHrgWOSY/s200/anciano+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;costumbrados como estamos a una manera de pensar que nos blinda frente a cualquier idea que pueda poner patas arriba nuestra cómoda vida, leemos titulares como el siguiente sin mover un pelo de las cejas:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;“&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.publico.es/espana/011160/esperanza/vida/espanoles"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La esperanza de vida de los españoles supera los 80 años&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;” &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;¿Una vida más larga es una vida mejor? ¿La esperanza en la vida es sumar una velita más? Caemos en la trampa del titular porque no hemos sido educados para cuestionarlo todo; y porque además, muchas veces, aunque sepamos, preferimos no hacerlo para no ver las brechas por donde se nos escapa la vida mientras miramos el saldo de la cuenta corriente, los anuncios de coches, o un futuro ascenso profesional. Dejando a un lado la evidente falacia que supone extrapolar a cualquier español de cualquier edad una media que se calcula a partir de la edad de los finados durante un año –sin tener en cuenta las diferencias en la alimentación, los hábitos físicos, el estrés, o la contaminación de todo tipo–, la definición del concepto “esperanza de vida” es una muestra más de cómo en la vida el envoltorio amenaza permanentemente con suplantar a la sustancia. Se trata de una definición hecha para olvidar que si llegamos a esos ochenta años lo haremos habiendo dejado buena parte de ellos en trabajos vividos como un tercer grado carcelario con permiso para dormir en casa, en atascos interminables, aplazando la vida hasta un contrato decente que nunca llega, hasta el final de una hipoteca a cuarenta años, hasta una jubilación demasiado lejana y demasiado precaria; una vida que es arena escurriéndose entre los dedos. Un anuncio de una empresa de estética plantea hoy la siguiente pregunta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿45 o 35?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mensaje es claro: lo importante no es vivir como si uno tuviera cualquier edad, sino aparentarla aunque se vivan unos dóciles cuarenta y cinco. He oído muchas veces eso de que, al final, lo que todos queremos es “vivir mejor”. Es cierto, pero esto se dice como si ese vivir mejor al que uno aspira no fuese un producto de la educación, como si fuese inmune a la propaganda de todo tipo –comercial y política–, como si no estuviese sometido, en definitiva, a un asedio permanente por parte de aquellos que tratan de convencernos de que ese vivir mejor pasa por entregarnos a aquello que los hará a ellos más poderosos, más ricos, y quizás también más inhumanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una recomendación literaria: El padre de Blancanieves, de Belén Gopegui, editado por Anagrama. Posiblemente no les hará más felices, pero sí más libres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Y por cierto, ¿cuál es tu esperanza de vida?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-235466167386314970?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/235466167386314970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=235466167386314970&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/235466167386314970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/235466167386314970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/04/costumbrados-como-estamos-una-manera-de.html' title='Esperanza de vida'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/SAsma4gT9SI/AAAAAAAAADw/XfAhHrgWOSY/s72-c/anciano+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4661086596505635059</id><published>2008-04-08T20:04:00.005+02:00</published><updated>2008-06-05T20:18:01.250+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>Urbanismo de guante vuelto</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R_u1BgD8yVI/AAAAAAAAADo/Kqjg8HpRODI/s1600-h/celso.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5186938433238255954" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R_u1BgD8yVI/AAAAAAAAADo/Kqjg8HpRODI/s200/celso.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;En los edificios de viviendas nuevos, los timbres, que toda la vida se han usado para entrar, ahora se usan para salir. El edificio compacto, pegado a otros a lo largo de una calle estrecha, ha dejado paso a edificios periféricos, rectangulares, ahuecados en su centro para hacer sitio a piscinas y parques infantiles –incluso pistas de pádel–, construidos todos de acuerdo a un patrón común que uniformiza el paisaje del extrarradio desde Logroño a Sevilla, pasando por Madrid. Además, los edificios se han elevado dejando a la vista un entramado de pilares que las rejas –como hacen las plantas con las ruinas– se han apresurado a rellenar. Los comercios, que siempre habían sido bien acogidas en los bajos, se han marchado; unos para siempre, y otros al frío exilio de los centros comerciales -los bares resisten-. Incluso los coches, que antes no le hacían ascos a la noche al raso, hoy –con calles tres veces más anchas– no sabrían vivir sin una plaza de garaje. Lo merecen, es cierto: antes casi no se movían y hoy casi no paran entre viajes al colegio, al trabajo, al gimnasio, a los recados, al centro comercial, los viajes de fin de semana, y un largo etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, las calles se han hecho tan grandes como inhóspitas –como el miedo que da circular de noche por ellas–. Hemos sido expulsados de la calle; recluidos a vivir una vida dentro de la fortaleza. Y esto no es casual: una calle vacía es una calle llena de prejuicios. La calle es hoy, más que nunca, el lugar donde crecen nuestros miedos; unos miedos que luego nos atormentan dentro de la fortaleza en la que hemos convertido nuestras casas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un guante al que se ha dado la vuelta. Así es la nueva ciudad: con lo de dentro hacia fuera y lo de fuera hacia dentro. Hoy se edifica como antes los niños jugaban al corro: todos cogidos de la mano para no dejar salir y no dejar entrar; con la atención fija en lo que sucede dentro; de espaldas a un mundo con el que no se juega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ha sucedido en otros lugares, estamos renunciando a la calle para encerrarnos en nuestra casa, nuestro coche y el centro comercial. Un modo de vida profiláctico en el que la experiencia vivida deje paso a la experiencia referida. Los vecinos apenas son desconocidos con los que nos cruzamos en el ascensor, o con los que, en el mejor de los casos, intercambiamos unas frases educadas en la piscina. Las urbanizaciones se llenan de cámaras de vigilancia, de “medidas de seguridad”; se construyen como lugares desde los que defenderse de un mundo que está cada vez más alejado de nuestra comprensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se tiene miedo a lo que se desconoce, a lo que no se experimenta. Ergo, para aumentar el miedo basta con reducir la experiencia. La experiencia vivida, el material con el que antes construíamos nuestra imagen del mundo, es remplazado por imágenes y relatos recibidos a través de un vidrio inofensivo y protector –el de la pantalla de la televisión, el de la pantalla del ordenador, el de la ventanilla del coche–. Pero vivir en una fortaleza es vivir en una cárcel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es un urbanismo pensado para aislar, para fragmentar, para destruir redes sociales y comunidades, para facilitar, en definitiva, la manipulación de las estructuras del pensamiento que usamos para decidir. Esta forma de construir no es arbitraria –no es, como dicen algunos, lo que “demanda” un anónimo mercado–. Quienes han diseñado esas calles, quienes han diseñado esos edificios, pretenden volver nuestras cabezas hacia un espacio ideado para transmitir una sensación de seguridad tan fuerte como falsa; un urbanismo pensado para construir una sociedad del miedo; una sociedad alejada del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso no es todo. Donde antes un sueldo bastaba para pagar una vivienda, hoy hacen falta dos. Y dos sueldos significan menos atención a los hijos y a los mayores; hijos que se aparcan en el colegio, mayores que se aparcan en los geriátricos –después, eso sí, de haber atendido a esos mismos niños que se aparcan en los colegios y que sus padres no pueden atender porque pasan todo el día en sus trabajos–. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de años, mochila a cuestas por Turquía, visitamos las ruinas de la ciudad greco–romana de Éfeso, a orillas del Mar Egeo. Entrando por la puerta Sur, el viajero se encuentra en primer lugar con el ágora de la ciudad, las termas públicas, el pritaneo –donde se reunían los magistrados– y el pequeño odeón –teatro– destinado a los espectáculos –incluidos los políticos–. Al cruzar la puerta de Hércules, el visitante entra en la Vía de los Curetes, una amplia avenida, arteria principal de la ciudad, a lo largo de la cual, y en apenas medio kilómetro, encontramos fuentes, estatuas, templos, casas, las letrinas públicas de hombres, y, al final de la avenida, el más impresionante monumento de la ciudad –más aún que el magnífico teatro para 27.000 espectadores situado en sus inmediaciones–: la imponente fachada de la Biblioteca de Celso –gobernador romano de Asia Menor–, construida por su hijo Tiberio Julio Aquila, y que llegó a albergar 12.000 manuscritos entre de sus cuatro paredes.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4661086596505635059?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4661086596505635059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4661086596505635059&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4661086596505635059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4661086596505635059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/04/urbanismo-de-guante-vuelto.html' title='Urbanismo de guante vuelto'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R_u1BgD8yVI/AAAAAAAAADo/Kqjg8HpRODI/s72-c/celso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-2453058677943334556</id><published>2008-03-30T17:17:00.008+02:00</published><updated>2008-06-05T20:17:18.197+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='religión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia'/><title type='text'>Ratzinger en Ratisbona</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R--v5AD8yUI/AAAAAAAAADg/a4wkg1oYxxg/s1600-h/ratzinger.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5183555089930701122" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R--v5AD8yUI/AAAAAAAAADg/a4wkg1oYxxg/s200/ratzinger.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Para Thomas H. Huxley (1825–1895), no podía haber ninguna solución intermedia entre la ciencia y la religión tradicional: “&lt;em&gt;Una u otra tendría que desaparecer después de una lucha de duración desconocida&lt;/em&gt;”. El conflicto existe sin duda. Hay dos relatos del mundo irreconciliables entre sí: el de las religiones del libro –judaísmo, cristianismo e islam– y el relato de la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciencia es, sin ningún genero de dudas, revolucionaria. No tanto por sus logros como por su capacidad para avanzar sin necesidad de interrogarse acerca de lo que podríamos llamar &lt;em&gt;el origen de sus principios&lt;/em&gt;. Si se acepta la premisa del post &lt;a href="http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/03/algunos-dioses-innecesarios.html"&gt;&lt;em&gt;algunos dioses innecesarios&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; –esto es, que la ciencia es una disciplina del &lt;em&gt;cómo&lt;/em&gt; antes que del &lt;em&gt;porqué&lt;/em&gt;– entonces queda sin resolver la pregunta acerca de este último. El cristianismo, tanto como el judaísmo o el islam, pretenden que Dios sea la respuesta a esa pregunta, la &lt;em&gt;causa primera&lt;/em&gt; de todas las cosas. Aceptar esto no es entrar en conflicto con el pensamiento científico: Dios es, como se ha señalado, un problema acientífico –responde a una cuestión que la ciencia no se plantea–. Sin embargo el conflicto es inevitable cuando se enfrentan la verdad científica y el relato que estas religiones han construido para dar a conocer a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su famoso &lt;a href="http://www.ssbenedictoxvi.org/mensaje.php?id=366"&gt;discurso en la Universidad de Ratisbona&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, decía Ratzinger:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“En el trasfondo se da la autolimitación moderna de la razón, expresada clásicamente en las «críticas» de Kant, que mientras tanto fue radicalizándose ulteriormente por el pensamiento de las ciencias naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este concepto moderno se basa, por decirlo brevemente, en la síntesis entre el platonismo (cartesianismo) y el empirismo, una síntesis confirmada por el éxito de la tecnología. Por un lado presupone la estructura matemática de la materia, y su intrínseca racionalidad, que hace posible entender cómo funciona la materia [y] como es posible usarla eficazmente: esta premisa básica es, por así decirlo, el elemento platónico en el entendimiento moderno de la naturaleza. Por otro lado, se trata de la posibilidad de explotar la naturaleza para nuestros propósitos, y en ese caso sólo la posibilidad de la verificación o falsificación a través de la experimentación puede llevar a la certeza final.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El discurso de Ratzinger señala dos hechos que&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt; &lt;a href="http://www.ed-critica.es/detalles_libro_sinopsis.php?ID=526"&gt;Feynman&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;expresa de un modo mucho más prosaico:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“La prueba de todo conocimiento, es el experimento. El experimento es el único juez de toda verdad científica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todo está hecho de átomos. Esta es la hipótesis clave. La hipótesis más importante de la biología, por ejemplo, es que todo lo que hacen los animales lo hacen [tiene su origen en] los átomos. En otras palabras, no hay nada que hagan los seres vivos que no pueda ser comprendido desde el punto de vista de que están hechos de átomos que actúan de acuerdo con las leyes de la física.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Ratzinger viene a decir que no es lícito restringir el conocimiento solo a aquello que es verificable mediante experimento. Nada en la ciencia introduce esta limitación, pero Ratzinger pretende hacer creer que es así. Mediante la restricción de la verdad científica a aquello que es comprobable mediante experimentación, la ciencia solo establece sus límites, no los de la naturaleza o los de la verdad. Precisamente por esto es por lo que el físico habla de “verdad científica”, y no de “certeza final”, una expresión que Ratzinger necesita atribuir a la ciencia de manera fraudulenta para sostener su propio discurso –necesita hablar de la ciencia con el lenguaje de la religión, o sea suplantarlo–.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Ratzinger necesita abrir vías de acceso al conocimiento que no sean aquellas basadas en la experimentación. Nada en la ciencia niega estas vías, y por tanto no debería haber conflicto; ahora bien, el problema es que a través de estas vías pretender comerciar con un material que choca frontalmente con las verdades científicas. Señala Ratzinger que &lt;em&gt;“sigue siendo necesario y razonable interrogarse sobre Dios por medio de la razón y en el contexto de la tradición cristiana.”&lt;/em&gt; Es cierto, pero su posición no es fácil; necesita encontrar la manera de sostener hoy una tradición sustentada en verdades como la resurrección de Cristo, una &lt;a href="http://www.publico.es/062903/papa/afirmo/resurreccion/cristo/historica"&gt;"verdad histórica" que está "ampliamente documentada"&lt;/a&gt; -no una resurrección metafórica, sino una resurrección de la carne-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema de Ratzinger no es cómo reconciliar fe y razón a la luz de la modernidad, sino cómo hacerlo a la luz de la tradición cristiana. La exégesis tradicional ha optado por una lectura literal de las Sagradas Escrituras, y este es el problema fundamental: Ratzinger no puede reorientar la lectura del libro sin una ruptura con la tradición que ponga en peligro la continuidad misma de la Iglesia –no puede leer el libro como si no hubiese sido aceptada la resurrección de la carne–. Por ello necesita emplear toda su inteligencia en construir un discurso que haga pasar por racional lo que no lo es en absoluto: &lt;em&gt;“el encuentro entre el mensaje bíblico y el pensamiento griego no era una simple casualidad. La visión de San Pablo, ante quien se habían cerrado los caminos de Asia y que, en sueños, vio un macedonio y escuchó su súplica: «¡Ven a Macedonia y ayúdanos!» (Cf. Hechos 16, 6-10), puede ser interpretada como una «condensación» de la necesidad intrínseca de un acercamiento entre la fe bíblica y la filosofía griega”.&lt;/em&gt; Ratzinger comprende a la perfección que su labor, dentro de esa batalla señalada por Huxley, es levantar un muro de contención frente al pensamiento científico, y que ese muro ha de asemejarse a aquello a lo que se enfrenta: el discurso de la razón. Pero se trata de verdades irreconciliables: el relato científico –y esto es fundamental– es uno que cualquier puede comprobar por sí mismo; el religioso no; este exige fe antes que razón –una razón sin prueba, por otro lado–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea por la razón que sea –orgullo, fe o incluso responsabilidad –, quienes dirigen la Iglesia se resisten a entregar a sus herederos una Iglesia más débil de la que heredaron. Más allá de la cuestión de la supervivencia de una institución indudablemente política, surge una cuestión fundamental: en ausencia de una autoridad divina, sin representantes de Dios en la Tierra, todos los hombres quedan igualados. Así lo reconoce Ratzinger: &lt;em&gt;“el sujeto decide entonces, basándose en su experiencia, lo que considera que es materia de la religión, y la conciencia subjetiva se convierte en el único árbitro de lo que es ético. De esta manera, sin embargo, la ética y la religión pierden su poder de crear una comunidad [...]”&lt;/em&gt; ¿Cuál sería entonces la fuente de legitimidad moral? ¿Qué peso tiene esta pregunta en el discurso de Ratzinger y en su defensa de la continuidad de la Iglesia? Por supuesto, se trata de una pregunta que trasciende los límites de lo religioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero incluso si se resolviera la batalla entre ciencia y religión, seguiría intacto el asunto fundamental: cómo acceder a eso que podríamos llamar lo inefable, lo trascendente, el misterio -eso ante lo que Lord Chandos decidió callar-. En esa circunstancia, suponiendo que fuera la ciencia la que hubiese vencido en la batalla planteada por Huxley, esta tendría que enfrentarse al mismo problema que hoy lastra a la religión: la literalidad de su relato –un asunto del que se ha ocupado Patrick Harpur en &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.edicionesatalanta.com/libro.php?id=10"&gt;El fuego secreto de los filósofos&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre todo este texto planea la sombra de &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.editorialdebate.com/ficha_libro/ficha_libro.asp?Ident=40068"&gt;La historia de la Biblia&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, de Karen Armstrong, un fragmento del cual cierra este post:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Baruch Spinoza (1632–1677), un judio sefardí de ascendentes españoles nacido en la ciudad liberal de Ámsterdam, había estudiado matemáticas, astronomía y física, y las había encontrado incompatibles con sus creencias religiosas. En 1665 comenzó a expresar sus dudas, que inquietaron a su comunidad: las contradicciones manifiestas de la Biblia probaban que esta no podía ser de origen divino; la idea de la revelación era un ilusión; y uno había ninguna deidad sobrenatural: aquello a lo que llamamos “Dios” era simplemente la naturaleza misma. El 27 de julio de 1656 Spinoza fue excomulgado de la sinagoga y se convirtió en la primera persona de Europa en vivir con éxito más allá del alcance de la religión establecida."&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-2453058677943334556?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/2453058677943334556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=2453058677943334556&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2453058677943334556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2453058677943334556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/03/ratzinger-en-ratisbona.html' title='Ratzinger en Ratisbona'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R--v5AD8yUI/AAAAAAAAADg/a4wkg1oYxxg/s72-c/ratzinger.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-5937555574319760320</id><published>2008-03-11T19:38:00.009+01:00</published><updated>2008-12-26T04:07:06.435+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Sobre mitos electorales</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R9bVU7HKteI/AAAAAAAAADY/wYju_9lfJAk/s1600-h/cartas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5176559377150817762" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R9bVU7HKteI/AAAAAAAAADY/wYju_9lfJAk/s200/cartas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;La &lt;a href="http://www.senado.es/leyelect/indices/index.html"&gt;Ley electoral&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;es una de esas cosas de las que todo el mundo habla, y que todo el mundo desconoce –como el caviar, pongamos por caso–. Uno de los mitos que sobreviven gracias a este desconocimiento es el de la famosa sobre–representación parlamentaria que se atribuye a los partidos políticos minoritarios –entre nosotros, los “nacionalistas”–. El mito no es falso –al menos para algunos partidos–, pero es una verdad contada a medias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un complejísimo cálculo que lleva unos dos minutos, es posible elaborar la siguiente tabla en la que el “índice de sobre–representación” muestra cuántas veces más diputados tiene una formación en relación a su porcentaje de votos. La tabla está ordenada de mayor a menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_______&lt;strong&gt;%votos&lt;/strong&gt;__&lt;strong&gt;%escaños&lt;/strong&gt;_&lt;strong&gt;índice de sobrerep.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;PNV_____1,20___1,71_____&lt;strong&gt;1,43&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Na–Bai__0,24___0,29_____&lt;strong&gt;1,19&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;PSOE____43,74__48,29____&lt;strong&gt;1,10&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;PP______40,12__43,71____&lt;strong&gt;1,09&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;CiU_____3,05___3,14_____&lt;strong&gt;1,03&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;CC–PNC__0,65___0,57_____&lt;strong&gt;0,88&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;ERC_____1,17___0,86_____&lt;strong&gt;0,73&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;BNG_____0,82___0,57_____&lt;strong&gt;0,70&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;UpyD____1,20___0,29_____&lt;strong&gt;0,24&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;IU______3,80___0,57_____&lt;strong&gt;0,15&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queda claro que el campeón en sobre–representación es, de largo, el PNV, que tiene un 43% más de diputados que de porcentaje de votos, seguido de lejos por Na–Bai, que tiene un 19%. PSOE y PP le siguen con un modesto 10%. ERC, en cambio, tiene un 25% menos de diputados que de votos, y el indiscutible farolillo rojo es IU, que tiene un 85% menos diputados que votos, o sea, casi siete veces menos –algo parecido le sucede a UpyD–. Como se ve, en líneas generales el mito se resiente, sobre todo si consideramos que no es lo mismo un 45% en 6 escaños –PNV– que un 10% en 169 –PSOE–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es obvio, pero la mayoría de los españoles lo desconocen –algunos, incluso lo ignoran–: los grandes beneficiados por la Ley electoral son –¡oh, sorpresa!– el PSOE y el PP; la gran perjudicada –¡oh, sorpresa!–, IU –ahora acompañada por UPyD–. Habrán oído muchas veces a los dirigentes del PP –y a algún socialista a título personal– quejarse del poder que la ley actual otorga a las minorías; lo que no oirán es una propuesta de reforma por parte de ninguno de estos dos partidos. Interesan los votos que se ganan con la queja; no la merma de poder que supone cambiarla. Algunos políticos empiezan a hablar de una tímida reforma para llegar hasta los 400 diputados que permite la ley, añadiendo 50 diputados a elegir por circunscripción única –una posibilidad que mejoraría las expectativas electorales de IU–, pero eso es todo lo lejos que están dispuestos a llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley electoral se hizo como se hizo con un objetivo: asegurar en sus inicios la viabilidad de un sistema político recién estrenado mediante el fomento de un fuerte bipartidismo, sin perjudicar demasiado a las minorías territoriales –un encaje de bolillos–. Objetivo conseguido. Ahora bien, que los partidos no hablen de ello, no debería ser impedimento para que nosotros sí lo hagamos. ¿Porqué no pensar en posibles mejoras?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;La ley establece –creo que está en la Constitución– que la provincia sea la circunscripción electoral. Es decir, se asignan escaños a cada provincia en función de la población –siempre con un mínimo de dos diputados– y luego se asignan estos escaños de acuerdo con la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_D"&gt;Ley D’Hont&lt;/a&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Puestos a elucubrar acerca de modificaciones en la Ley electoral, se me ocurren dos métodos de asignación de escaños situados en los dos extremos posibles:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;- &lt;strong&gt;Ley electoral de circunscripción única&lt;/strong&gt; –España entera– y una asignación proporcional de escaños –tantos votos, tantos escaños–.&lt;br /&gt;– &lt;strong&gt;Ley electoral con 350 circunscripciones&lt;/strong&gt; –una circunscripción, un escaño– y una asignación de escaños de tipo “el primero se lo lleva todo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la primera ley, adiós para siempre a las mayorías absolutas y “mayorías amplias”. Los partidos mayoritarios perderían representación a costa de aumentar más, si cabe, el control del partido sobre los diputados y el peso de los “partidos minoritarios”. Podríamos especular, al tiempo, acerca de qué zonas del país serían las más beneficiadas por la legislación saliente de un parlamente de esta manera constituido: ¿hacia dónde irían las asignaciones presupuestarias? ¿competirían los partidos por el voto de las grandes concentraciones de población o por las zonas más deshabitadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda es, para mí, la más deseable: el candidato que más votos saca en su circunscripción se lleva el escaño –haya competido con uno, dos, quince o sesenta y dos candidatos–. Por supuesto, con este método, adiós a las listas cerradas. La mayor ventaja de este sistema es que introduce en la política el concepto de responsabilidad ante la ciudadanía, y que libera al diputado –al menos hasta cierto punto– de la perniciosa idea de la “disciplina de partido” a la hora de votar. Cada diputado es responsable directo ante los electores de su circunscripción –sean o no sus votantes– y el ciudadano se dirige a “su” parlamentario. Solo un sistema como el descrito puede dar lugar a lo visto en el parlamento británico: cien diputados laboristas votando en contra de Tony Blair. Por cierto, ¿creen que IU saldría muy perjudicada con este sistema? Piénsenlo antes de responder. Cuando lo importante es el candidato y no el partido, ¿están en desventaja los pequeños?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de repartir el poder. En líneas generales, a mayor distribución del poder, mayor beneficio para el conjunto. Ya el sistema electoral con circunscripciones provinciales significa una descentralización del poder: el diputado sabe que debe obediencia al partido que lo pone en la lista, pero al tiempo sabe que no puede apoyar medidas que vayan en contra del territorio en el que ha sido elegido –cosa que no sucedería con una circunscripción única–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay duda de que, con una ley de 350 circunscripciones, el mayor problema sería el establecimiento de los límites de las mismas. El criterio debería ser de población: todas ellas deberían tener un número de población similar (alrededor de 150.000 habitantes); ahora bien, todos los partidos querrían un mapa de circunscripciones que maximizara su número de diputados –imposible ponerse de acuerdo–.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Cámbiese la Ley electoral y nótense de inmediato los beneficios en el poder judicial, en las comisiones parlamentarias, en el nivel de independencia parlamentaria y un largo etcétera. Y si añadimos una reforma de la Ley de financiación de los partidos políticos, ¡sería ya el acabose!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-5937555574319760320?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/5937555574319760320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=5937555574319760320&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5937555574319760320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5937555574319760320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/03/sobre-mitos-electorales.html' title='Sobre mitos electorales'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R9bVU7HKteI/AAAAAAAAADY/wYju_9lfJAk/s72-c/cartas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4783572531743764014</id><published>2008-03-03T18:22:00.006+01:00</published><updated>2008-06-05T20:16:29.228+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='religión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia'/><title type='text'>Algunos dioses innecesarios</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R8w3qOxkmlI/AAAAAAAAADQ/EK6YanEAFaA/s1600-h/feynman.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5173571270601906770" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R8w3qOxkmlI/AAAAAAAAADQ/EK6YanEAFaA/s200/feynman.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;¿Qué entendemos por "comprender" algo? Imaginemos que esta serie complicada de objetos en movimiento que constituyen "el mundo" es algo parecido a una gran partida de ajedrez jugada por los dioses, y que nosotros somos observadores del juego. Nosotros no sabemos cuáles son las reglas del juego; todo lo que se nos permite hacer es &lt;em&gt;observar&lt;/em&gt; las jugadas. Por supuesto, si observamos durante el tiempo suficiente, podríamos llegar a captar finalmente algunas de las reglas. &lt;em&gt;Las reglas del juego&lt;/em&gt; son lo que entendemos por &lt;em&gt;física fundamental&lt;/em&gt;."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seis piezas fáciles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Richard P. Feynman.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Ed Critica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay nada de paradójico en que un ateo confeso como &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Feynman"&gt;Feynman&lt;/a&gt; recurra a los dioses para "explicar" el origen de las reglas del juego, ya que, de acuerdo con su definición, ese origen resulta por completo innecesario para "comprender" la partida. Según Feynman, "comprender" es comprender los movimientos, no las reglas –decir que estas tienen su origen en los dioses, ni dificulta ni ayuda a comprender; se trata de un conocimiento inútil–. Si el observador de Feynman quisiera "explicar" la partida a un tercero, tan solo debería "enumerar" las reglas y "narrar" los movimientos. Esto bastaría a ese tercero para decidir acerca del "sentido" de tales movimientos –los dioses sobran–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo a la luz de las reglas tienen "sentido" los movimientos. Ahora bien, aunque no hay sentido sin ellas, no es posible hablar de "el sentido de las reglas" –ello sería lo mismo que buscar las reglas de acuerdo a las cuales las reglas tienen sentido, lo que significa retrasar el problema, pero no resolverlo; no hay manera de salir del bucle que esto supone–. Las reglas del juego simplemente son. No se puede decir más –pero tampoco se necesita decir más–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, la definición de Feynman lleva implícita una distinción interesante: el "concepto débil" de porqué –es decir, de acuerdo con las reglas– frente al "concepto fuerte" de porqué –es decir, el porqué de esas reglas–. La ciencia trabaja con el primero de los dos conceptos. El segundo le resulta de todo punto ajeno. En su lugar, y como si quisiera paliar esta carencia, recurre a la exigencia de coherencia: la ciencia no aspira a ser total –no puede dar cuenta del "concepto fuerte"–, pero aspira a ser coherente -no es posible que algo sea y no sea al mismo tiempo-. O sea, que la ciencia se pregunta "cómo" es el mundo, no "porqué" es el mundo. Por qué esas reglas y no otras, es un asunto que a la ciencia le trae sin cuidado –no así a los científicos y a los filósofos de la ciencia–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, después de todo, podríamos decir que no hay otra manera de "explicar" la partida que no sea "narrando" los movimientos, lo que nos lleva exactamente a donde queríamos llegar: no hay explicación que no sea una narración. Una manzana que cae es solo una manzana que cae hasta que encontramos una ecuación que "describe" su movimiento. Esa ecuación no es otra cosa que su relato –el relato de la caída–, expresado en el lenguaje matemático de la física. La física es por tanto, otro relato más del mundo. Para ser más precisos: es el conjunto de todos los relatos posibles de acuerdo con unas reglas que se conocen como "leyes fundamentales" –unas leyes que no se explican, pero a partir de las cuales todo se explica–. Aunque se trata de un relato del mundo escrito con el difícil lenguaje de la matemática, esto no debería hacernos perder de vista lo fundamental: toda explicación científica es un relato como lo es uno cualquiera de los mitos de Las Metamorfosis. Un relato que es conocimiento. La ecuación que describe la caída de la manzana es "explicación" en tanto que es "relato".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero "relatar" es de algún modo "nombrar". De acuerdo con esto, la gravedad terrestre es solo el nombre que damos al hecho de que la manzana caiga hacia el suelo. Es porqué en sentido débil –de acuerdo a las reglas–: tiene sentido que la manzana caiga hacia abajo porque esto está de acuerdo con las reglas. El porqué en sentido fuerte –porqué hacia abajo y no hacia arriba– es inexplicable dentro de la ciencia –pero también es innecesario dentro de la ciencia–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este modo, hablar de "expansión del conocimiento" solo tiene sentido en términos de expansión del número de reglas, del número de leyes, y de los relatos que estas permiten. No hay manera de expandir el conocimiento hasta una solución del problema original –el origen, la causa, el porqué de las reglas del juego nos está vedado–. Es cierto que esto supone un límite, sin embargo es posible expresar esto mismo de un modo más favorable para la creación –sea esta artística o científica–: detrás de toda narración hay un conocimiento. Dice Michel Butor: "nuevas formas revelarán en la realidad nuevas cosas". Buscar nuevos relatos es buscar nuevos conocimientos –y a la inversa–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto nos devuelve al problema de un Lord Chandos paralizado ante la visión del concepto fuerte de porqué: siendo incapaz de recuperarse, renuncia a la narración –piensa que esta no es posible sin resolver antes el asunto del origen de las reglas de esa misma narración–. Se equivoca. Esa forma a la que renuncia es la única forma de conocimiento a nuestro alcance: solo conocemos lo que somos capaces de narrar, lo que somos capaces de nombrar –no hay conocimiento que no sea relato–.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Y en ese relato del mundo que es la ciencia, ¿dónde quedan los dioses? Ya vimos al principio que se trata de unos dioses innecesarios, pero no imposibles. Los dioses pueden existir junto con la ciencia; ahora bien, a condición de respetar unas reglas tales que se vuelven completamente inútiles –sobre todo para quienes viven de un poder presuntamente emanado de aquellos–. Lo veremos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4783572531743764014?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4783572531743764014/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4783572531743764014&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4783572531743764014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4783572531743764014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/03/algunos-dioses-innecesarios.html' title='Algunos dioses innecesarios'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R8w3qOxkmlI/AAAAAAAAADQ/EK6YanEAFaA/s72-c/feynman.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1797754000678274691</id><published>2008-02-26T01:33:00.005+01:00</published><updated>2008-06-05T20:15:45.992+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Cualquier tiempo pasado fue mejor, II</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R8NhQaHS0UI/AAAAAAAAADA/PQgLsWWnygA/s1600-h/gladiador.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5171083731667177794" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R8NhQaHS0UI/AAAAAAAAADA/PQgLsWWnygA/s200/gladiador.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;“Bastaría con volver al viejo bachillerato de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/SaINZ_RODRIGUEZ/_PEDRO/ESPAnA/FRANQUISMO/Pedro/Sainz/Rodriguez/ministro/Educacion/elpepicul/19861216elpepicul_4/Tes/"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Don Pedro Sainz Rodríguez&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, que es el que yo estudié. Siete años, no había separación entre ciencias y letras y el prestigio de los centros dependía del número de suspensos y no de aprobados, como se hace ahora. Yo estudié 7 años de Latín, 4 de Filosofía, uno de Preceptiva Literaria, 3 de Historia de la Literatura, 2 de Ciencias Naturales, 2 de Griego y un larguísimo etcétera.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bachillerato de Don Pedro Sainz Rodríguez fue instaurado por ley el 20 de septiembre de 1938 –obviamente, y dadas las circunstancias, la implantación en todo el territorio nacional fue progresiva, como es natural–. En palabras de Manuel de Puelles Benítez, “late en ella [en la ley] una preocupación por reformar un nivel educativo que aparece como &lt;em&gt;el instrumento más eficaz para influir en las transformaciones de una sociedad y en la formación intelectual y moral de sus futuras clases directoras&lt;/em&gt;" –desconozco si la cursiva se corresponde con las palabras de la ley–. Su contenido será &lt;em&gt;clásico y humanístico&lt;/em&gt;, destinado a la formación de una élite directora educada en los valores de la tradición, la nación y la religión; un bachillerato, en suma, que daba la espalda a la revolución científica de la que era contemporánea –representada en España, sin duda, por personajes como &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.fundacionjuannegrin.com/"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Juan Negrín&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, reputado fisiólogo y maestro de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.biografiasyvidas.com/biografia/o/ochoa.htm"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Severo Ochoa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, a su vez segundo y último español galardonado con un premio Nobel de Medicina por su labor científica llevada a cabo en los Estados Unidos–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es este bachillerato al que Dragó quiere devolvernos? Pongo mi mano en el fuego: lo dice pero no lo cree.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Roberto que ve al nocturno presentador como un Quijote moderno. No lo es –no es ni un loco ni un ingenuo–. Dragó es el viejo gladiador lleno de heridas para el que no hay más vida que la del foso. Los laureles le tran el pairo; necesita un contrincante; necesita un público. Hace tiempo que ganó su libertad, que podría haberse retirado; sabe que en el foso no hay más destino que la muerte, pero todo eso le da igual. Dice que le gustaría ser como Diógenes. Raro Diógenes este que se pone al servicio de Alejandra...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;P.S. Las valoraciones del debate las dejaremos para el segundo. En este cada uno ha estado en su sitio. En el próximo, me parece que uno se quedará exactamente donde ha estado –no tiene otro sitio adonde ir– y el otro ya veremos. Escrito queda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1797754000678274691?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1797754000678274691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1797754000678274691&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1797754000678274691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1797754000678274691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/02/cualquier-tiempo-pasado-fue-mejor-ii.html' title='Cualquier tiempo pasado fue mejor, II'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R8NhQaHS0UI/AAAAAAAAADA/PQgLsWWnygA/s72-c/gladiador.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-2883711350337506325</id><published>2008-02-24T23:56:00.006+01:00</published><updated>2008-06-05T20:15:15.375+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Cualquier tiempo pasado fue mejor</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R8H39qHS0SI/AAAAAAAAACw/jU0gNHF5_v4/s1600-h/casco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5170686485847003426" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R8H39qHS0SI/AAAAAAAAACw/jU0gNHF5_v4/s200/casco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;El que dice &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=3445&amp;amp;k=Fernando_Sanchez_Drago"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;no ser Dragó&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, dice: “seré catastrofista. España está en coma y, lo que es peor, el mundo, también. Yo suelo decir que ya se ha terminado, sin que la gente se de cuenta, porque creen que el fin del mundo es eso, un telón que cae, y no un proceso de deterioro espiritual, cultural, social, biológico y ambiental ya irreversible. [...]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También Soria va a peor. Yo he abandonado la capital, que ya me parece Manhattan, está llena de coches y de gente, y me he ido a vivir a un pueblo de 8 habitantes [...]”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También declara: “leo un libro y medio al día, así que podría citar muchos títulos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amigo Ángel me cuenta que cuando &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.sanchezdrago.com/web.htm"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Dragó&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt; aún paseaba por Soria lo hacía libro en mano, ensimismado en su lectura, caminando a buen paso y esquivando a la gente sin apartar la mirada de la página. Curiosa manera de mirar &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.elcultural.es/Historico_articulo.asp?c=22419"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;eso de lo que uno escribe&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su inteligencia, su vida y sus lecturas, Dragó podría haber sido un sabio, pero no lo es; lo impiden su preferencia por el combate –“Yo soy guerrero y me nutro de la energía de mis adversarios. Sin ellos no soy nada”–, y una mal disimulada nostalgia por un pasado que nunca existió –más que ahora en su cabeza, se entienda–. A la hora de leer a Dragó, conviene no olvidarlo: es un pendenciero intelectual antes que un pensador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le atribuye a Hesíodo la siguiente frase: “la juventud de hoy es insoportable. Si vamos a dejar en sus manos el mañana, no me queda ninguna esperanza sobre el futuro". Como se ve, Dragó tiene precedentes... Por mi parte, y como diría Elvira Lindo: “te lo digo como lo siento”, yo no se de qué España habla este hombre, aunque me parece que es una que va de libro en libro sin pisar jamás la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de la ventana veo las estribaciones nevadas de Gredos. Esto, y la recién leída &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/www.alianzaeditorial.es"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Carta de Lord Chandos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, me hacen olvidar al Diógenes castellano reciclado en nocturno presentador. Hay momentos en que las palabras parecen haber quedado definitivamente atrás.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-2883711350337506325?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/2883711350337506325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=2883711350337506325&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2883711350337506325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2883711350337506325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/02/cualquier-tiempo-pasado-fue-mejor.html' title='Cualquier tiempo pasado fue mejor'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R8H39qHS0SI/AAAAAAAAACw/jU0gNHF5_v4/s72-c/casco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-8009902422473161310</id><published>2008-02-17T13:04:00.009+01:00</published><updated>2008-06-05T20:14:44.435+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodismo'/><title type='text'>¿Ventana o espejito mágico?</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R7glGqHS0QI/AAAAAAAAACg/ATifAlhvYN0/s1600-h/mano.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5167921368721969410" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R7glGqHS0QI/AAAAAAAAACg/ATifAlhvYN0/s200/mano.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Hay, según creo, dos tipos de periodismo: el periodismo de ventana y el periodismo de espejito mágico. El primero es un periodismo de intermediación; el segundo de interposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero es un tipo de periodismo poco abundante donde el ego y los intereses se sacrifican en beneficio de la búsqueda de algún tipo de verdad –es decir, de algún tipo de conocimiento–. Lo importante no es tanto la magnitud de las consecuencias de lo contado como la elección de un hecho significativo –grande o pequeño– y de una forma de contarlo en la que el periodista trata disminuir la interferencia causada por su presencia –para permitir que el lector vea por sí mismo–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo es el periodismo de los intereses. Uno, incurable lector de periódicos, nota con disgusto que cada vez abundan más los titulares al estilo de “los españoles creen”, siendo el más regular de estos titulares el de la “lista de preocupaciones de los españoles”. Es un tipo de periodismo que se empeña en remplazar los hechos por creencias –¡ni siquiera por percepciones!–, de ahí que a la pregunta “usted que cree” respondan cada vez menos especialistas y lo hagan en cambio más caras anónimas asaltadas en la calle. Por mucho que se empeñen los periodistas de espejito mágico, la lista en sí importa menos que el cómo se llega a ese “los españoles creen”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso que en la vida cotidiana llamamos “realidad” tiene mucho de construcción mental. Y aunque se construya a partir de elementos objetivos -hechos, datos-, es subjetiva en tanto que ni abarca todos los hechos, ni es posible construirla sin un criterio. Como esa construcción es la que usamos para establecer nuestros juicios y, por tanto, nuestras decisiones sociales, conviene preguntarse qué materiales usamos para su edificación. Comparando nuestra realidad con, por ejemplo, la de nuestros abuelos, solemos pensar las diferencias primeramente en su aspecto material: era una realidad a caballo en lugar de en automóvil, una realidad de campo, de candil, de jornal, de hambre quizás, apenas sin ciencia; sin embargo, hay otra más importante: era una realidad experimentada, sin televisión, sin radio, sin periódicos, sin Internet, o sea, en la que el conocimiento estaba íntimamente ligado a una experiencia propia, no referida. Tanto era así, que el poder solo podía recurrir a los mecanismos de la imaginación y la fantasía para imponerse: hubo que aprovechar el miedo producto de los mitos y las leyendas para construir con ellos la amenaza de un castigo en el “Otro Mundo” con el que poder dominar en este a los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que hayamos dejado de experimentar el mundo; todo lo contrario; hoy conocemos más, viajamos más, nos relacionamos con más gente. Y sin embargo lo que pensamos del mundo tiene menos que ver con esa experiencia y más con esa realidad artificial que nos ofrecen los medios de comunicación del espejito mágico. Lo que nos cuentan se impone a lo que vemos, a lo que vivimos. El “Otro Mundo” no ha desaparecido; ha cambiado de forma: ahora es la imagen que se construye a partir de la información recibida –y esa construcción es tan irreal como lo puedan ser el cielo y el infierno–. Al respecto, conviene recordar el chiste de Seinfeld: “¿Te has dado cuenta de que todos los días suceden en el mundo el número de noticias exactas para llenar un periódico? Ni una más ni una menos”. O, estropeando el chiste: solo existe lo que existe en los periódicos, y eso, en mucha mayor medida que nuestra experiencia, es lo que usamos para construir “la realidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que hace el periodismo de espejito mágico: devolvernos como nuestra una imagen del mundo que no es otra que la que nos ha proporcionado previamente –las preocupaciones que declaran los lectores al periódico no son sino las que estos han leído antes en ese mismo medio–. Al contrario que sucede con el periodismo de ventana, se trata de maximizar la interferencia para que el lector no pueda ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera interesada se suele hablar de noticia e información como si fueran la misma cosa, pero la realidad dista mucho de ser el conjunto de todas las noticias. Las noticias tienen un formato manejable para el periodista, pero resultan poco útiles para el lector que quiere comprender. La realidad, sea lo que sea, no puede ser ese pequeño círculo que ilumina el raquítico farol del periodismo.&lt;/span&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;¿Qué sucede en el mundo entero en este preciso instante? ¿Qué sabemos de ello cada uno de nosotros? Nuestra experiencia también es engañosa, pero cuando el individuo la desecha en beneficio del relato del mundo que otros le cuentan, cuando se niega a mirar por sí mismo, ¿en manos de quién queda? La luz del farol es segura pero apenas ilumina. Si uno quiere saber, tiene que adentrarse, solo, en la oscuridad; confiar en el valor de una experiencia vivida bajo la estricta vigilancia de una crítica exigente empeñada en cuestionar cada uno de nuestros prejuicios. Lo último que hay que hacer es mirar allí donde nos dicen que lo hagamos; pero si lo hacemos, debemos hacerlo para preguntarnos qué se oculta tras lo que se nos muestra. Hay que mirar en los márgenes, a los lados, fuera de los focos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-8009902422473161310?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/8009902422473161310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=8009902422473161310&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8009902422473161310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8009902422473161310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/02/hay-segn-creo-dos-tipos-de-periodismo.html' title='¿Ventana o espejito mágico?'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R7glGqHS0QI/AAAAAAAAACg/ATifAlhvYN0/s72-c/mano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-3765186681498012241</id><published>2008-02-09T19:41:00.003+01:00</published><updated>2008-06-09T09:56:31.493+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>Discurso de despedida</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R630PKHS0OI/AAAAAAAAACQ/AQIZar2l2n0/s1600-h/Eisenhower.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165052888913989858" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R630PKHS0OI/AAAAAAAAACQ/AQIZar2l2n0/s200/Eisenhower.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;“Hasta el último de nuestros conflictos mundiales, los Estados Unidos no tenían una industria de armamento. Los fabricantes de arados podían, con tiempo y según lo requerido, fabricar también espadas. Pero ya no podemos arriesgar la defensa nacional a una improvisación de emergencia; nos hemos visto empujados a crear una industria de armamento permanente de vastas proporciones. […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta conjunción de una inmensa institución militar y una gran industria de armamento es nueva en la experiencia americana. La influencia total –económica, política, incluso espiritual– es percibida en cada ciudad, cada parlamento, cada oficina del gobierno federal. Nos damos cuenta de la imperativa necesidad de este desarrollo. Sin embargo, no podemos permitirnos ignorar sus graves consecuencias. […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los consejos de gobierno, debemos protegernos contra la adquisición de una influencia injustificada, buscada o no, por parte del complejo industrial–militar. La posibilidad de un desastroso incremento de un poder fuera de lugar existe y seguirá existiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca deberemos dejar que el peso de esta combinación ponga en peligro nuestras libertades ni nuestros procesos democráticos. […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma manera, y grandemente responsable de los grandes cambios en nuestra posición industrial–militar, ha sido la revolución tecnológica ocurrida en décadas recientes. […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, el inventor solitario, enredando en su taller, ha sido eclipsado por grupos de trabajo de científicos en laboratorios y campos de ensayo. De la misma manera, la Universidad libre, históricamente la fuente ideas libres y descubrimiento científico, ha experimentado una revolución en la forma de llevar a cabo la investigación. En parte debido a los enormes costes que [esta investigación] implica, el contrato gubernamental se han convertido en la práctica en el sustituto de la curiosidad intelectual. Por cada antigua pizarra hay hoy cientos de nuevos computadores electrónicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La perspectiva de la dominación de los estudiosos de la nación mediante el empleo federal, la adjudicación de proyectos, y el poder del dinero está siempre presente y es algo a tener en cuenta muy en serio. Y sin embargo, respetando la investigación científica y sus descubrimientos, como debemos hacer, de la misma manera debemos estar alerta frente al peligro contrario de que la política pública pueda ella misma ser prisionera de una élite científico–tecnológica. […]”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la claridad y la sencillez de los buenos maestros; así es como el &lt;a href="http://www.eisenhower.archives.gov/speeches/farewell_address.html"&gt;discurso&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dwight_D._Eisenhower"&gt;Dwight D. Eisenhower&lt;/a&gt; –que merece una lectura detenida de principio a fin–, General vencedor en la Segunda Guerra mundial, devoto cristiano y presidente de los Estados Unidos por el partido Republicano, ilustra las afirmaciones de Marx mencionadas en un &lt;a href="http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/01/la-huella.html"&gt;post anterior&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía Marx que &lt;em&gt;“el carácter de la sociedad está determinado por sus formas de producción”&lt;/em&gt; Con la misma perspicacia advirtió que esas formas -entonces tanto como ahora- están íntimamente ligadas a &lt;em&gt;“unas fuerzas industriales y científicas de las que en ninguna otra época de la historia pasada de la humanidad ni siquiera se había sospechado”.&lt;/em&gt; El resultado es que &lt;em&gt;“una revolución continua en la producción, una conmoción interrumpida de todas las condiciones sociales, una inquietud y un movimiento constantes distinguen la época burguesa de todas las demás”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El discurso de Eisenhower, leído a la luz de las palabras de Marx, resulta revelador. Nos ayuda a comprender mejor hacia dónde tenemos que mirar en la búsqueda de una respuesta a las siguientes preguntas: ¿Cuales son las fuerzas que empujan el desarrollo tecnológico? ¿En qué dirección lo hacen?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el siglo XX –quizás el XIX–, la industria del armamento era una industria más o menos coyuntural. Para construir una flota era suficiente reclutar para la ocasión un grupo de expertos ingenieros navales, carpinteros, y mano de obra en abundancia. Concluida la tarea, cada uno volvía a su labor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la industria militar no es un caso aislado. En la antigüedad, para fabricar un carro era suficiente el concurso de un grupo reducido de personas –vecinos incluso– con un mínimo de habilidades manuales y unos conocimientos técnicos elementales, así como los recursos disponibles en cualquier bosque cercano. Hoy, sin embargo, la fabricación de un automóvil exige la disponibilidad de un extenso sistema educativo, la movilización de unos enormes recursos humanos y materiales, así como la construcción de unas infraestructuras cuya realización solo es viable –y esto es fundamental– si se asegura la continuidad de la actividad después de la realización de la tarea. Una vez que los ingenieros y técnicos han sido formados, las fabricas construidas y la red comercial y de distribución establecida, su desmantelamiento es simplemente inaceptable hasta haber amortizado la inversión –con independencia de que se haya dado ya respuesta a la necesidad que dio origen a esa industria–.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Dicho de otro modo, salvo en las sociedades totalitarias, la industria se ha emancipado del fin para el que fue creada y vive ahora una vida independiente con sus propias necesidades y unos inmensos recursos de todo tipo para satisfacerlas –como la propaganda y el marketing que se emplean para hacer nuestras sus necesidades–. De ahí que hoy se hable más de crear negocio que de cubrir necesidades. Este asunto es clave para comprender el funcionamiento de la economía de producción: son las necesidades de esa industria, más que las nuestras como usuarios, las que determinan el desarrollo de nuevos productos –y de esta manera influyen en –si es que no determinan– nuestras relaciones sociales y nuestros hábitos y costumbres–. De alguna manera, hemos acabado por estar al servicio de una maquinaria que fue creada para estar al nuestro. La alienación, así, alcanza no solo a las personas; también a unos productos cuyo fin es ahora satisfacer las necesidades del sistema que los produce, un sistema que es antes que nada –y conviene no olvidarlo–, las personas que lo dirigen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería demasiado simple explicar el desarrollo tecnológico e industrial como el resultado de un solo elemento; sin embargo, es difícil resistirse a la tentación de observar este elemento como si no fuera de especial importancia en la maquinaria que determina el sentido de eso que llamamos “el progreso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es el peligro de un sistema así articulado? “Nunca deberemos dejar que el peso de esta combinación ponga en peligro nuestras libertades ni nuestros procesos democráticos”. Eisenhower habla en exclusiva de la industria militar, pero nada nos impide extender la responsabilidad del peligro a un sistema económico –industrial y financiero– que funciona, a escala mundial, como un oligopolio (1). Y hay que insistir en que esos oligopolios no son “impersonales”, como no lo es el mercado; son antes de nada el grupo de personas que los poseen, los dirigen y se benefician de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni la sinceridad ni la transparencia son atributos que caractericen el discurso político; de ahí el desconcierto que produce la lectura del texto de Eisenhower. Se trata de un discurso que es sobre todo la advertencia, muy seria, de alguien capaz de darse cuenta de lo revolucionario de los cambios en las estructuras económicas debida a la “revolución tecnológica”, una revolución que es inseparable de un cambio en las formas políticas. El discurso de Eisenhower da cuenta del final de una forma de producción vigente desde los principios de la civilización hace unos seis mil años. No cabe duda de que cuando Eisenhower escribió su discurso de despedida se daba cuenta de que junto a él se marchaba el mundo antiguo para dejar paso a este mundo nuevo y acelerado en el que nos ha tocado vivir –y al hilo de esto, vienen al pelo la palabras del economista J. K. Galbraith cuando decía que “entre los muchos modelos de lo que debería ser una buena sociedad, nadie ha propuesto jamás la rueda de la ardilla”–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para acabar, no me resisto a citar a ese de quien Eisenhower –invirtiendo el sentido– toma sus palabras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él gobernará las naciones&lt;br /&gt;y dictará sus leyes a pueblos numerosos,&lt;br /&gt;que trocarán sus espadas en arados&lt;br /&gt;y sus lanzas en hoces.&lt;br /&gt;No alzará ya la espada pueblo contra pueblo,&lt;br /&gt;Y no más se entrenarán para la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isaías 2,4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(1) Si hay alguna duda de esto, basta con que el lector elabore una lista elemental de productos cotidianos y que investigue la corporación última a la que pertenece la empresa que nos provee de ese bien; sea ese bien el coche, la gasolina, los electrodomésticos, el teléfono, la vivienda o la ropa, sin olvidar que, incluso aquellos productos que son fabricados por la pequeña industria, han de acceder al mercado a través de gigantescos grupos de distribución, a su vez miembros de ese mismo oligopolio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-3765186681498012241?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/3765186681498012241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=3765186681498012241&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3765186681498012241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/3765186681498012241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/02/discurso-de-despedida.html' title='Discurso de despedida'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R630PKHS0OI/AAAAAAAAACQ/AQIZar2l2n0/s72-c/Eisenhower.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-4185108416106253419</id><published>2008-02-07T20:56:00.002+01:00</published><updated>2008-06-05T20:13:41.242+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>El partido de las costumbres</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R6tkqtsDzzI/AAAAAAAAACI/3M2_FIPQ90w/s1600-h/firmando+contrato.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164332082692083506" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R6tkqtsDzzI/AAAAAAAAACI/3M2_FIPQ90w/s200/firmando+contrato.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Trato de imaginarme a un miembro de las mafias albano–kosovares –por poner un ejemplo de un malo de moda– acudiendo voluntariamente a la comisaría más cercana con el fin de declarar la incompatibilidad entre sus actividades profesionales y las condiciones del “contrato de integración”. No lo acabo de ver...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan que uno de los candidatos a presidente del gobierno ha propuesto un “&lt;a href="http://www.publico.es/045708/rajoy/obligara/inmigrantes/aprender/lengua/respetar/costumbres/residir/espana"&gt;contrato de integración&lt;/a&gt;” para los inmigrantes por el cual estos últimos deberán comprometerse a "cumplir las leyes, aprender la lengua y respetar las costumbres de los españoles”. Las dos primeras parecen obvias –aunque si uno es, por ejemplo, británico o alemán, y posee una propiedad en la costa, queda exento del cumplimiento de al menos la segunda condición–; la tercera es más interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El candidato podría haberse limitado a proponer un contrato de un único artículo: “el inmigrante se compromete a cumplir con la ley”. Y sin embargo además de este requisito obvio, exige también la observación de las costumbres –suponemos que se refiere a las de las personas “normales”–. Esto es más delicado, porque uno sospecha que empezarán por los más débiles –los inmigrantes– y acabarán pidiéndonos la firma a todos los demás. Por eso pido que antes se enumeren esas costumbres. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;¿Incluiría esa lista la muy española costumbre de echar una canita al aire para hacer más llevadero el peso de un matrimonio indisoluble? ¿Será lo de tirar al suelo de los bares los restos de las gambas? ¿Acaso el hábito de conducir con “solo una copita después de comer, agente”? ¿Y eso de abandonar las deposiciones de los perros en la calle? ¿Quizás también lo de tirar la cabra desde lo alto del campanario? ¿Y Lo de saltarse cualquier cola? Señor candidato, ¿a qué “costumbres españolas” se refiere? Porque dependiendo de a qué se refiera, podría uno hasta pensarse lo de la firma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay millones de inmigrantes deseosos de venir a los países ricos. La diferencia entre ellos y los que ya están aquí es que estos últimos son los que nosotros necesitamos para que nos sirvan el café, recolecten las cosechas, pongan la leche en la estantería correspondiente del supermercado, construyan pisos y carreteras, o limpien casas –a los que hay que añadir el correspondiente cupo de indeseables que, por otro lado, contiene cualquier grupo humano con independencia de su raza, nacionalidad o religión–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto, me temo, es que alguien quiere sacar beneficio de nuestros hábitos de mal pagador. No queremos pagar el coste de la riqueza que nos proporciona esa mano de obra barata. No queremos que el contrato de integración nos obligue a nosotros. Queremos que los inmigrantes sean solo eso: mano de obra barata; que no existan fuera del trabajo, que sus hijos no tengan derecho a plazas de guardería, que no aparezcan por los hospitales, que se abstengan de pasear por los parques... Sí, ya se que eso no es lo que dice la letra pequeña de la propuesta, pero sí se que esa propuesta no ha sido hecha para ser leída.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo interesante de este tipo de medidas es que, en la práctica, tienen el mismo coste que beneficio: ninguno. Lo explicaba hace poco &lt;a href="http://www.escueladeletras.com/bagdad/1236.html"&gt;Santiago Mir Puig&lt;/a&gt; en relación al endurecimiento de las penas en el Código Penal: de nada sirve hacerlo si el delincuente sigue en la calle. El político propone la modificación del Código Penal no porque lo considere una forma adecuada de solucionar un problema; lo hace porque le sale más barato que aumentar los medios y efectivos policiales. Para el ciudadano el beneficio de la propuesta es cero; pero con esto el político araña unos votos que le son muy necesarios.&lt;/span&gt; &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Cuenta &lt;a href="http://www.soyleyendo.com/weblog/aut-2.html"&gt;Juan Carlos Suñén&lt;/a&gt; que un amigo político le dijo un día que la política es el arte de ganar las elecciones al menor coste posible. Me gustaría creer que ese coste es algo mayor de lo que este candidato está dispuesto a pagar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-4185108416106253419?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/4185108416106253419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=4185108416106253419&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4185108416106253419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/4185108416106253419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/02/el-partido-de-las-costumbres.html' title='El partido de las costumbres'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R6tkqtsDzzI/AAAAAAAAACI/3M2_FIPQ90w/s72-c/firmando+contrato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-8443542702737822940</id><published>2008-02-03T09:50:00.001+01:00</published><updated>2008-06-05T20:13:17.933+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><title type='text'>El mundo sin nosotros</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R6WBStsDzxI/AAAAAAAAAB4/rcADNmkHB1M/s1600-h/el+mundo+sin+nosotros.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5162674706352164626" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R6WBStsDzxI/AAAAAAAAAB4/rcADNmkHB1M/s200/el+mundo+sin+nosotros.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Cuenta la leyenda que Onesícrito –discípulo de Diógenes– fue enviado por Alejandro para conocer a los sabios con los que se habían encontrado en la India. Cerca de Taxila, Onesícrito se reunió con cincuenta de aquellos sabios. Uno de ellos, Mandanis, preguntó por Sócrates, Pitágoras y Diógenes, y, tras afirmar que estos parecían haber sido hombres decentes y sencillos, dijo de ellos que habían prestado mucha atención a las cosas convencionales y no lo suficiente a la naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que la escena nunca tuviese lugar tal como nos ha sido relatada, y de haber sucedido es del todo imposible comprender el significado que Mandanis quiso dar a la palabra naturaleza y menos aún a la expresión “cosas convencionales” –eso sin olvidar que posiblemente fueron traducidas del hindú al persa y del persa al griego, a lo que hay que añadir la traducción a las lenguas modernas–. Sin embargo, la distinción sigue hoy vigente: el abandono de la naturaleza en beneficio de las cosas convencionales. No hay porqué recurrir al mito de la pérdida del Paraíso para analizar esta distinción; basta con advertir que la acusación de Mandanis es una acusación de ceguera: no prestamos atención; hemos dejado de ver.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Es cosa habitual reaccionar a los hechos antes que a los vaticinios –cosa que saben bien quienes estimulan nuestras esperanzas en beneficio propio–. Puede que &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.editorialdebate.com/ficha_libro/ficha_libro.asp?Ident=40222"&gt;El mundo sin nosotros&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; de Alan Weisman no sea un gran libro, pero merece la pena solo por un título que invita a ver. El gran mérito es que para hacerlo, para obligarnos a ver, recurre a un interesante mecanismo que transforma los vaticinios en hechos. El artificio es sencillo: Weisman nos invita a ver cómo sería el mundo de mañana si desapareciésemos justo en este instante.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-8443542702737822940?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/8443542702737822940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=8443542702737822940&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8443542702737822940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/8443542702737822940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/02/el-mundo-sin-nosotros.html' title='El mundo sin nosotros'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R6WBStsDzxI/AAAAAAAAAB4/rcADNmkHB1M/s72-c/el+mundo+sin+nosotros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7161483582596363316</id><published>2008-01-29T19:46:00.002+01:00</published><updated>2008-06-05T20:25:39.889+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que nos rodea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>La huella</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R59309sDzvI/AAAAAAAAABk/OZNhOt1ibDU/s1600-h/planeta+tierra.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5160975449786142450" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R59309sDzvI/AAAAAAAAABk/OZNhOt1ibDU/s200/planeta+tierra.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;La huella ecológica como índice de sostenibilidad –palabro que pide a gritos un post– es tan arbitrario como cualquier otro; sin embargo, es suficientemente preciso como para permitirnos cuestionar algunas de nuestras creencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, son casi &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.publico.es/ciencias/008887/espana/consume/casi/tres/veces/permitir"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;tres las Españas &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;que hacen falta para que podamos vivir los que en este país vivimos. Lo importante no es el número en sí tanto como las comparaciones que permite hacer entre nuestras creencias y la realidad, y entre realidades de distintos países –al respecto, resulta interesante un &lt;/span&gt;&lt;a href="http://blogs.publico.es/dominiopublico/267/%C2%BFquien-cabe-en-el-mundo/"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;artículo &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;de reciente publicación en el diario Público–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos preguntarnos, por ejemplo, si para reducir este índice –de tres a uno o a menos de uno– bastaría con usar bombillas de bajo consumo, electrodomésticos y vehículos más eficientes, viajar en trasporte público, apagar la tele por la noche sin usar el mando a distancia, emplear biocombustibles, aprovechar todo el potencial de energías como la eólica y la solar, siendo disciplinados en el reciclaje doméstico, y tantas otras cosas... Yo no tengo la respuesta; ahora bien, que para reducir un índice tan demoledor como el arriba mencionado se propongan justo las medidas que están a nuestro alcance debería ser suficiente para sospechar que la respuesta es no –siempre hay que sospechar cuando lo necesario es justo eso que está a nuestro alcance–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía Marx que “el carácter de la sociedad está determinado por sus formas de producción”; y con la misma perspicacia advirtió que esas formas -entonces tanto como ahora- están íntimamente ligadas a “unas fuerzas industriales y científicas de las que en ninguna otra época de la historia pasada de la humanidad ni siquiera se había sospechado”. El resultado es que “una revolución continua en la producción, una conmoción interrumpida de todas las condiciones sociales, una inquietud y un movimiento constantes distinguen la época burguesa de todas las demás”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, a pesar del inteligente análisis de Marx, de alguna manera han logrado convencernos –sin que opongamos demasiada resistencia, deberíamos añadir– de que basta con las pequeñas correcciones al alcance de la mano para evitar la catástrofe que algunos vaticinan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás nadie como Marx haya visto con tanta claridad el problema del sistema capitalista: que está caracterizado por una voracidad tan desmesurada como autodestructiva, y que hace tiempo que ha dejado atrás al ser humano. Es el desarrollo tecnológico –más que la tecnología en sí– el que domina al ser humano –y no a la inversa–. Todo indica que el problema no es cómo y qué consumimos, si no el hecho de que vivamos una vida supeditada a un ritmo de consumo impuesto por el desarrollo tecnológico. Y sin embargo, seguimos pensando que con poner unas bombillas de bajo consumo mañana viviremos en un mundo idéntico al de hoy...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que aunque solo sea por que están a nuestro alcance, debemos usar esas bombillas, pero no deberíamos dejar que esto mismo nos haga perder de vista el tamaño del problema –el peligro de las “medidas verdes” es precisamente que funcionen como una distracción que impida ver el verdadero problema–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Podríamos vivir en una casa tres veces más pequeñas, poner tres veces menos lavadoras, usar tres veces menos agua, hacer tres veces menos carreteras, usar tres veces menos el coche, viajar tres veces menos? ¿Son estas realmente las preguntas adecuadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.editorialdebate.com/ficha_libro/ficha_libro.asp?Ident=207"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;biografía sobre Marx&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, Francis Wheen señala el pronóstico del filósofo: al madurar el capitalismo veríamos recesiones periódicas, una dependencia cada vez mayor de la tecnología y el surgimiento de inmensas empresa cuasi monopolísticas, que extenderían sus tentáculos por todo el mundo en busca de nuevos mercados que explotar. ¿Suena familiar? Pues lo dijo hace un siglo y medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tenemos que saber? ¿Qué tenemos que hacer? ¿Quién tiene que contárnoslo? Necesitamos saberlo, porque sería triste pensar que, como se pregunta &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.escueladeletras.com/actualidadliteraria/2831.html"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Ignacio Echevarría&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;, el desarrollo tecnológico pudiera ser tan solo el sofisticado mecanismo usado por el virus humano en su ataque contra la Tierra.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7161483582596363316?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7161483582596363316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7161483582596363316&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7161483582596363316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7161483582596363316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/01/la-huella.html' title='La huella'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R59309sDzvI/AAAAAAAAABk/OZNhOt1ibDU/s72-c/planeta+tierra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-7993643105030694186</id><published>2008-01-23T10:52:00.000+01:00</published><updated>2008-01-29T20:20:48.319+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Aclaraciones sobre el 'informe PISA'</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Aclaraciones/informe/PISA/elpepiopi/20080121elpepiopi_8/Tes"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Aclaraciones sobre el 'informe PISA', publicado en El País el 21/01/2008&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Eduardo Vidal-Abarca (Catedrático de Psicología de la Educación y miembro del Comité Internacional de Expertos de PISA)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;En el artículo ¿Crisis de la educación? publicado en la edición de su periódico de 14 de enero, don José S. Martínez hace afirmaciones sobre el informe PISA que no se corresponden con la realidad. Afirma que "el 50% del rendimiento educativo de los estudiantes se explica por la posición social de la familia y un 18% por la composición social de la familia". Estos datos son utilizados para afirmar que "los factores más importantes para explicar los problemas escolares suceden fuera del aula".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Los datos del informe PISA 2006 son bien distintos. De acuerdo con ellos, en el conjunto de la OCDE el 14,4% de los resultados en ciencias se explican por estatus socioeconómico de los estudiantes, porcentaje que baja al 13,9% en el caso de España. Son los factores internos a la enseñanza los que explican la mayor parte de los resultados escolares. De otro modo no se explicaría que países como Corea, Polonia o Chile hayan incrementado sus puntuaciones en lectura espectacularmente entre 2000 y 2006. Esto permite mirar el futuro con esperanza incluso a corto plazo, a condición de que se tomen las medidas oportunas. El mensaje de don José Martínez es no sólo erróneo, sino además desalentador, lo que es más peligroso aún. Con una afirmación de don José Martínez estoy de acuerdo: "El debate educativo en este país es de escasa calidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más sobre el informe PISA en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mec.es/mecd/gabipren/documentos/files/informe-espanol-pisa-2006.pdf"&gt;http://www.mec.es/mecd/gabipren/documentos/files/informe-espanol-pisa-2006.pdf&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-7993643105030694186?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/7993643105030694186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=7993643105030694186&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7993643105030694186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/7993643105030694186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/01/aclaraciones-sobre-el-informe-pisa.html' title='Aclaraciones sobre el &apos;informe PISA&apos;'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-5884623414471098655</id><published>2008-01-21T00:59:00.000+01:00</published><updated>2008-01-29T20:21:50.474+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>¿Compraría usted un coche usado a un señor de Teruel?</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R5PiZ1j1cjI/AAAAAAAAABc/QbOM8rlWouE/s1600-h/vendedor+coches+usados.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157714931771339314" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R5PiZ1j1cjI/AAAAAAAAABc/QbOM8rlWouE/s200/vendedor+coches+usados.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2008/01/2836/"&gt;Un señor de Teruel&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;dice lo siguiente:&lt;/span&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;“Se puede ser joven, empezar ganando 1000 euros y acabar siendo millonario en un país que te ofrezca oportunidades para progresar. Ésa es la grandeza de las sociedades abiertas.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las familias tienen que tener oportunidades para todo. Y el que aprovecha las oportunidades y trabaja y ahorra es el que sale adelanta.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Toda la vida he estado trabajando. He hecho dos oposiciones. A veces me ha ido mal, a veces me ha ido bien. Y he tenido suerte en la vida.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que decimos dice siempre más de nosotros de lo que a nosotros nos gustaría contar. Atentos: “toda la vida he estado trabajando. He hecho dos oposiciones”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que no mienta y que de un currículo como el suyo solo considere trabajo los cinco años que dedicó a preparar la oposición de abogado del estado. Mienta o no, la frase revela que, posiblemente, su subconsciente sepa cosas que él prefiere ignorar: a saber, que las oportunidades, tal y como él las entiende, tienen mucho que ver con &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://www.losgenoveses.net/Personajes%20Populares/Varios/pizarro.html"&gt;la familia&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;–es nieto de un gobernador civil de la provincia de Teruel entre 1947 y 1954, y jefe de la V Zona de la Guardia Civil, e hijo de un farmacéutico procurador por el tercio familiar por la provincia de Teruel desde 1967 a 1971-, y que la suerte tiene mucho que ver con los amigos –es íntimo del expresidente de Gobierno, don José María Aznar López–. Es cierto que no es posible explicar al señor de Teruel y sus logros solo a partir de su familia y de sus amigos –sería injusto–, pero conviene no olvidarlo –sería un fraude–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Creo en las sociedades abiertas. Creo en la competitividad económica.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea, que la bondad de las sociedades abiertas y de la competitividad económica no son datos empíricos que cualquiera de nosotros pueda verificar, sino que resultan ser una cuestión de fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que resulta tan molesto de los “liberales” españoles no son tanto sus convicciones como su falta de credibilidad y su inmensa cara dura: funcionarios hablando del libre mercado, presidentes a dedo de empresas ex–públicas hablando de la importancia de la iniciativa privada, aristócratas hablando sobre oportunidades y movilidad social, gobernantes de Navarra criticando la bilateralidad en las relaciones Cataluña–Estado, curas hablando del matrimonio, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen comprador examina al vendedor antes que la mercancía. Como votantes, estamos obligados a examinar de cerca al señor de Teruel antes que su discurso. No hay duda de que es un tipo listo. Puede, incluso, que pudiera proponer algunas medidas interesantes. Sin embargo, a la vista de su historial personal, haría bien en no ponerse como ejemplo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-5884623414471098655?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/5884623414471098655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=5884623414471098655&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5884623414471098655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/5884623414471098655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/01/comprara-usted-un-coche-usado-un-seor.html' title='¿Compraría usted un coche usado a un señor de Teruel?'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R5PiZ1j1cjI/AAAAAAAAABc/QbOM8rlWouE/s72-c/vendedor+coches+usados.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-2672850951896730498</id><published>2008-01-17T18:19:00.000+01:00</published><updated>2008-02-03T20:21:56.437+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>Patente de corso, desde luego que sí</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R4-Th1j1cgI/AAAAAAAAABE/c6FENY8jojk/s1600-h/barra+del+bar.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5156502307884855810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R4-Th1j1cgI/AAAAAAAAABE/c6FENY8jojk/s200/barra+del+bar.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;Estos días circula por Internet un artículo que ha escrito Arturo Pérez-Reverte acerca de la educación -de los otros, se supone-. Lo incluyo a continuación, junto con otro artículo sobre el mismo asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son dos formas de aproximarse a la cuestión. Una es la de un señor que habla de oídas, con la autoridad que da el acordarse de la madre del culpable y de aderezar el discurso con el imprescindible "con dos cojones" -imagen de marca, ya saben-, y la otra es razonada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo comprender la razón por la que el discurso de Pérez-Reverte tiene más éxito: propone un culpable y no somos nosotros, así que todos tranquilos aunque no comprendamos el problema, ni tengamos la solución. Lástima que el discurso lo suelte por escrito en lugar de acodado en la barra de un bar tomándose un carajillo –con dos cojones–.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aquí los tienen:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;PATENTE DE CORSO, por Arturo Pérez-Reverte.&lt;br /&gt;Permitidme tutearos, imbéciles&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?id_edicion=2747&amp;amp;id_firma=5150"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;XLSemanal, 23 al 29 de diciembre de 2007.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;TRIBUNA: José Saturnino Martínez&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;¿Crisis de la educación?&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/educacion/Crisis/educacion/elpepuedu/20080114elpepiedu_6/Tes"&gt;El País 14/01/2008&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-2672850951896730498?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/2672850951896730498/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=2672850951896730498&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2672850951896730498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/2672850951896730498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/01/patente-de-corso-desde-luego-que-s.html' title='Patente de corso, desde luego que sí'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R4-Th1j1cgI/AAAAAAAAABE/c6FENY8jojk/s72-c/barra+del+bar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3062484413491303899.post-1394504703161205183</id><published>2008-01-16T10:40:00.000+01:00</published><updated>2008-01-29T20:22:34.973+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><title type='text'>La lección de Alejandro</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R46Cy1j1caI/AAAAAAAAAAU/GaaaiC46_38/s1600-h/alejandro_magno_med.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5156202433268248994" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_dBN4U7WguRg/R46Cy1j1caI/AAAAAAAAAAU/GaaaiC46_38/s200/alejandro_magno_med.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;La guerra, había anunciado Filipo, "iba a ser declarada a los persas a favor de los griegos, para castigar a los bárbaros por el anárquico tratamiento que dieron a los antiguos templos griegos".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Alejandro Magno&lt;br /&gt;Robin Lane Fox&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.acantilado.es/"&gt;Ed Acantilado&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su magnífica biografía sobre Alejandro, Robin Lane Fox señala la importancia que tuvo el mito en la preparación de la invasión de Asia: con el fin de asegurar el apoyo de la poco amistosa Atenas y del resto de ciudades estado, tanto Alejandro como su padre Filipo -el verdadero artífice de la invasión- tuvieron la astucia de plantearla como una venganza de los griegos sobre los persas, una guerra de liberación para restituir la democracia en las ciudades griegas de Asia -¡una venganza dirigida y ejecutada por macedonios, asimismo rivales de los griegos!-. Fue en parte a través de ese mito que consiguieron, si no el apoyo, sí al menos la neutralidad de las ciudades estado durante los años que duró la aventura de Alejandro. El mito no se correspondía con la verdad, pero fue útil a sus propósitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como Alejandro -y posiblemente siguiendo su ejemplo-, quienes planearon la invasión de Irak eran conscientes de la necesidad de construir un mito como condición previa a la invasión; un mito capaz de distraer sobre los verdaderos objetivos estratégicos -el recurso del petróleo, y la cercanía geográfica a China, entre otros-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Irak, ese mito ha sido, como entonces, el de la democracia. O dicho de otro modo: se ha tratado de construir una democracia mitológica, no práctica. Al olvidar los ideales de libertad y justicia que son inseparables de la idea de democracia, su ejercicio se transforma en ceremonia; la democracia es vaciada de contenido y rellenada de ritual. Las elecciones ya no son el ejercicio del poder soberano sino algo así como la ofrenda a un Dios. Una democracia, en definitiva, tan vacía como aparente. Por desgracia, los estrategas de la guerra ignoraron muchos otras enseñanzas de la historia del macedonio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3062484413491303899-1394504703161205183?l=lamanodelventrilocuo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/feeds/1394504703161205183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3062484413491303899&amp;postID=1394504703161205183&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1394504703161205183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3062484413491303899/posts/default/1394504703161205183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamanodelventrilocuo.blogspot.com/2008/01/la-leccin-de-alejandro_16.html' title='La lección de Alejandro'/><author><name>La mano del ventrilocuo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10244523934168916701</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:medi
